La tripulación de la misión Artemis II se encuentra en excelente estado de ánimo y salud mientras se acerca a la órbita lunar, un logro no alcanzado en más de medio siglo. La nave Orión, que abandonó la órbita terrestre el jueves, ha superado las 100.000 millas (160.000 kilómetros) de distancia de la Tierra, marcando un progreso significativo en su viaje de regreso a la Luna.
Durante una conferencia de prensa, Lakiesha Hawkins, administradora asociada de la Dirección de Misiones de Desarrollo de Sistemas de Exploración (ESDMD) de la NASA, informó que el comandante Reid Wiseman y los astronautas Victor Glover, Jeremy Hansen y Christina Koch están realmente entusiasmados con la oportunidad de estar allí . Hawkins destacó el gran espíritu de la tripulación y la atmósfera de trabajo productivo y divertido dentro de la cápsula Orión.
Este viernes, tercer día de la misión desde el despegue, la tripulación se está preparando para las observaciones lunares programadas para el lunes. Esto implica ensayar la coreografía de movimientos en microgravedad dentro del espacio confinado de la nave, que la NASA describe como similar en tamaño a dos minivans. Los astronautas también están configurando las cámaras portátiles equipadas con lentes potentes para capturar imágenes detalladas de la superficie lunar, un objetivo central de la misión que allana el camino para futuras exploraciones tripuladas.
La NASA ha enfatizado el buen estado de salud de la tripulación. Como parte de los protocolos de seguridad, se realizará una demostración de reanimación cardiopulmonar (RCP) y de respuesta ante atragantamientos para evaluar la efectividad de los procedimientos médicos de emergencia a bordo de la nave espacial.
Inicialmente, los astronautas expresaron incomodidad por las bajas temperaturas dentro de Orión, lo que llevó a los ingenieros a ajustar el sistema de control térmico y elevar la temperatura interna por encima de los 70 grados Fahrenheit (21 grados centígrados).
Para mantener su acondicionamiento físico durante el viaje espacial, los cuatro miembros de la tripulación continuarán con sus sesiones regulares de ejercicio utilizando el dispositivo de volante de inercia de Orion, diseñado para proporcionar resistencia cardiovascular en un entorno de microgravedad.
Además de las preparaciones para las observaciones lunares, Koch está probando el sistema de comunicaciones de emergencia de Orión a través de la Red del Espacio Profundo, verificando su rendimiento a medida que la nave espacial se aleja cada vez más de la Tierra. Este sistema es crucial para garantizar una comunicación confiable en caso de fallas en los sistemas de comunicación primarios.
El Sistema de Comunicaciones Ópticas de Orion Artemis II ya ha establecido conexión con sus dos estaciones terrestres en Estados Unidos, transmitiendo video de alta definición y otros datos de la misión desde la cápsula hacia la Tierra. La NASA ha compartido dos imágenes impresionantes de la Tierra tomadas por la tripulación, y se espera que los astronautas compartan una selfie el sábado, ofreciendo una visión personal de su experiencia en el espacio.
La misión Artemis II representa un paso crucial en el programa Artemis de la NASA, cuyo objetivo final es establecer una presencia humana sostenible en la Luna y utilizarla como un trampolín para futuras misiones a Marte. El éxito de esta misión allanará el camino para Artemis III, que tiene como objetivo aterrizar astronautas en la región del polo sur lunar en los próximos años.
La última vez que humanos orbitaron la Luna fue en diciembre de 1972, durante la misión Apolo 17. El regreso de la humanidad a la órbita lunar con Artemis II marca un nuevo capítulo en la exploración espacial y reafirma el compromiso de la NASA con la investigación científica y el descubrimiento. La misión no solo busca avanzar en nuestro conocimiento del universo, sino también inspirar a las futuras generaciones de científicos, ingenieros y exploradores.
La NASA continúa monitoreando de cerca el progreso de la misión y proporcionando actualizaciones periódicas al público. La agencia espacial ha enfatizado la importancia de la colaboración internacional en la exploración espacial y ha agradecido a sus socios por su apoyo y contribuciones al programa Artemis. La misión Artemis II es un testimonio del poder de la innovación humana y la búsqueda incesante del conocimiento.












