El Servicio Agrícola y Ganadero (SAG) ha detectado nuevos casos de influenza aviar de alta patogenicidad del tipo H5N1 en aves de traspatio en la comuna de San Carlos, Región del Ñuble, y en un nuevo foco en la comuna de San Rafael, Región del Maule. Estos hallazgos incrementan la preocupación por la propagación de la enfermedad en el país, que ya ha afectado a un número considerable de aves desde que se detectó el primer caso en aves silvestres de la Región de Valparaíso a inicios de marzo.
En San Carlos, el hallazgo de la enfermedad en aves de corral del sector de La Primavera es el primero en esta área, lo que ha llevado al SAG a establecer una cuarentena en el predio afectado y a intensificar la vigilancia en la zona circundante. Las aves afectadas en este foco corresponden a gallinas, gansos y patos, y no están vinculadas a ningún plantel comercial. Esto sugiere que la enfermedad se está propagando también en entornos de aves de traspatio, lo que representa un desafío adicional para el control de la enfermedad.
En la Región del Maule, la situación es diferente, ya que la enfermedad afecta a aves con destino comercial. El SAG ha confirmado que las aves afectadas en la comuna de San Rafael son gallinas y pavos. Este hallazgo en aves comerciales subraya la vulnerabilidad de la industria avícola a la influenza aviar y la importancia de implementar medidas de bioseguridad estrictas en los planteles.
Ante estos nuevos focos, el SAG ha activado los protocolos sanitarios establecidos para controlar la propagación de la enfermedad. Estos protocolos incluyen la eliminación de las aves afectadas en los focos, así como la limpieza y desinfección exhaustivas de los predios. El objetivo principal de estas medidas es erradicar el virus y evitar que se propague a otras aves, tanto domésticas como silvestres.
Desde el inicio del brote en marzo, el SAG ha detectado un total de 18 focos de la enfermedad en distintas aves de las regiones de Valparaíso, Metropolitana, O Higgins, Maule, La Araucanía y Magallanes. La afectación se estima en más de 700 mil aves, lo que demuestra la magnitud del brote y el impacto que está teniendo en la avicultura nacional.
El SAG ha reiterado su llamado a los propietarios de aves de traspatio para que refuercen las medidas de bioseguridad en sus corrales. Es especialmente importante evitar el contacto entre las aves domésticas y las aves silvestres, ya que estas últimas pueden ser portadoras del virus. También se recomienda evitar que las aves domésticas tengan acceso al agua y alimento que puedan haber sido contaminados por aves silvestres.
La influenza aviar de alta patogenicidad H5N1 es una enfermedad viral que afecta principalmente a las aves, pero también puede transmitirse a los humanos, aunque esto es poco común. La enfermedad puede causar enfermedades graves en las aves, con una alta tasa de mortalidad. En los humanos, la infección puede causar síntomas similares a los de la gripe, pero también puede provocar complicaciones graves, como neumonía y dificultad respiratoria.
El SAG está trabajando en estrecha colaboración con las autoridades sanitarias para monitorear la situación y tomar las medidas necesarias para proteger la salud pública. Se recomienda a las personas que tengan contacto con aves enfermas o muertas que informen de inmediato a las autoridades sanitarias y que sigan las recomendaciones de prevención.
La situación actual exige una respuesta coordinada y efectiva por parte de todos los actores involucrados, incluyendo al SAG, a los productores avícolas, a los propietarios de aves de traspatio y a la comunidad en general. La implementación de medidas de bioseguridad estrictas, la vigilancia activa y la rápida detección y eliminación de los focos son fundamentales para controlar la propagación de la enfermedad y proteger la sanidad de las aves del país. El SAG continuará monitoreando la situación y brindando información actualizada a la comunidad.











