La guerra en Ucrania y la reconfiguración de las proyecciones económicas globales impactaron fuertemente al mercado bursátil chileno en marzo, con una caída del 2,2% en el S&P IPSA. Más del 80% de las acciones que componen el índice cerraron el mes con pérdidas, evidenciando una fuerte aversión al riesgo y una preferencia por activos más seguros. Sin embargo, en medio de este escenario adverso, un fondo mutuo local logró amortiguar las caídas y superar a su índice de referencia: el Fondo Mutuo Banchile Dividendos Acciones Chilenas.
El desempeño negativo del IPSA fue impulsado por compañías con mayor exposición al ciclo económico, como SMU, Ripley, CCU y Falabella, que sufrieron las consecuencias de la incertidumbre y la desaceleración del crecimiento. Los fondos mutuos y de inversión locales tampoco escaparon a esta tendencia, con pérdidas que llegaron hasta un 9,5% en la categoría Acciones Large Cap entre el estallido del conflicto y el 30 de marzo. El promedio de pérdidas en los 24 fondos del segmento fue de 5,1%.
En este contexto, el Fondo Mutuo Banchile Dividendos Acciones Chilenas se destacó por ceder solo un 3,2%, convirtiéndose en el fondo menos afectado dentro de su categoría. Le siguieron el Fondo Mutuo BCI Acciones Chilenas (3,9%), el ETF IT Now de Itaú (4,3%) y el Index Fund de Security (4,3%).
La resistencia del fondo Banchile no fue casualidad. Su estrategia de inversión se basa en evitar las compañías más expuestas al ciclo económico y concentrar sus posiciones en sectores de flujos más estables, como banca, utilities y consumo básico. Esta estrategia defensiva le permitió protegerse de las fuertes caídas que experimentaron otras acciones más volátiles.
La cartera de inversión del fondo está liderada por Quiñenco (14,7% del portafolio), seguida de Inversiones Aguas Metropolitanas (12,9%), Embotelladora Andina (11,1%), Norte Grande (10%), Banco de Chile (7,5%) y Banco Santander (7,5%). Estas empresas se caracterizan por sus modelos de negocios robustos, sus ventajas competitivas claras y su fuerte capacidad de generación de caja.
"Invertimos en empresas con modelos de negocios robustos, ventajas competitivas claras y, por sobre todo, una fuerte capacidad de generación de caja", explican Francisco Yazigi y Gonzalo Cabluz, los gestores del fondo. "Estas características les permiten entregar altos dividendos a sus accionistas, elemento fundamental en la construcción del portafolio".
Desde su lanzamiento, en febrero de 2024, el retorno asociado a dividendos acumula un 16%. Esta cifra se explica por el hecho de que la cartera del fondo está compuesta por las acciones del IPSA que lideran en rentabilidad por dividendo. Según datos de Bloomberg, empresas como Vapores, Banco Itaú y Banco de Chile registran una rentabilidad por dividendos de 10,1%, 6,1% y 6,0%, respectivamente.
En sus poco más de dos años de vida, el fondo ha superado al índice de referencia: un alza de 60% frente al 57% del IPSA en el mismo período. Sin embargo, los gestores del fondo reconocen que su estrategia defensiva tiene una paradoja implícita: "Su desempeño depende menos del sentimiento de corto plazo". Esto significa que, si bien el fondo amortigua las caídas en períodos de estrés, tiende a rezagarse cuando el mercado tracciona al alza.
El fondo fue diseñado para un perfil de inversionista específico: uno que busca exposición a renta variable chilena, pero con un componente de dividendos que reduzca la volatilidad propia de la clase de activo. "Esta filosofía es parte central del fondo", subrayan Yazigi y Cabluz. Su noveno lugar en el ranking de su categoría sobre 24 fondos refleja ese equilibrio entre rentabilidad y estabilidad.
A pesar de su resistencia en tiempos de tormenta, el Fondo Mutuo Banchile Dividendos Acciones Chilenas no pudo escapar de los rescates que sufrió la categoría en marzo, que tuvo movimientos netos negativos por $156,7 mil millones, equivalentes al 5% del patrimonio total administrado. En el caso de Banchile, los rescates fueron de $10 mil millones, representando el 8% de sus activos bajo administración.
Sin embargo, los gestores del fondo ven el cambio de escenario económico como una oportunidad para realizar inversiones tácticas en compañías de alta calidad que se han visto fuertemente afectadas por los últimos acontecimientos. "Hemos tomado algunas posiciones tácticas en compañías de alta calidad que se han visto fuertemente afectadas por los últimos acontecimientos y que, si bien no son tradicionalmente dividenderas, creemos que el castigo no se condice con sus fundamentos", señalan Yazigi y Cabluz.
Los sectores Alimentos y Bebidas y el sector Retail han sido los más apetecidos por la dupla de gestores, quienes buscan aprovechar las oportunidades que ofrece el mercado en un contexto de incertidumbre y volatilidad. La estrategia del fondo Banchile Dividendos Acciones Chilenas se basa en la convicción de que la inversión en empresas sólidas y con capacidad de generar dividendos es la mejor manera de proteger el capital y obtener rentabilidades a largo plazo, incluso en tiempos de crisis.












