Cuba se encuentra en una situación crítica, enfrentando una combinación de factores que amenazan con desestabilizar al gobierno comunista. La isla, sin suministro de petróleo desde la caída de Nicolás Maduro en Venezuela en enero, y con un apoyo político menguante de sus antiguos aliados, atraviesa una de sus peores crisis desde la revolución de 1959. La presión de Estados Unidos, intensificada tras recientes acciones en Venezuela e Irán, ha alcanzado niveles sin precedentes.
El presidente estadounidense, Donald Trump, ha expresado abiertamente su deseo de un cambio en Cuba, sugiriendo incluso una toma de control amistosa de la isla. Cuba caerá muy pronto. Están deseando llegar a un acuerdo , declaró Trump a CNN en marzo, añadiendo que podríamos muy bien terminar con una toma de control amistosa de Cuba después de muchos, muchos años .
A pesar de estas amenazas, el gobierno cubano mantiene el control, aunque la estructura de poder en la isla es compleja y está marcada por la presencia de figuras históricas y nuevas generaciones.
Raúl Castro, de 94 años, hermano del fallecido Fidel Castro, sigue siendo una figura clave. Ex presidente y ex Ministro de Defensa, Raúl Castro, aunque ya no ocupa formalmente el cargo de presidente, conserva una influencia significativa como símbolo de la Revolución y del comunismo latinoamericano.
Junto a Raúl Castro, Ramiro Valdés, también tripulante del Granma, es otro miembro de la Vieja Guardia que mantiene poder en Cuba. Valdés, de 93 años, ha ocupado diversos cargos gubernamentales, incluyendo ministro del Interior y de Informática y las Comunicaciones, y actualmente es viceprimer ministro.
Miguel Díaz-Canel, el actual presidente, asumió el cargo en 2018, sucediendo a Raúl Castro. Sin embargo, a diferencia de sus predecesores, el cargo de presidente no concentra el poder de manera tan clara, y existen otros políticos con influencia en el gobierno. El secretario de Estado de EE.UU., Marco Rubio, ha señalado la necesidad de nueva gente al mando en Cuba, a lo que el viceministro de Relaciones Exteriores cubano, Carlos Fernández de Cossio, respondió que ni el presidente ni el cargo de ningún directivo en Cuba es objeto de negociación con Estados Unidos .
Antes de ser elegido presidente, Díaz-Canel fue ministro de Educación y primer vicepresidente. Su figura ha quedado en el centro de la crisis actual.
Manuel Marrero, designado primer ministro en 2019, es otra figura influyente. La reintroducción del cargo de primer ministro, después de cuatro décadas sin él, parece un intento de distribuir funciones dentro del gobierno.
Dentro del gabinete de Díaz-Canel, el canciller Bruno Rodríguez y el vicecanciller Carlos Fernández de Cossio han ganado visibilidad en la reciente crisis con Estados Unidos.
Las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR), surgidas de la guerrilla que luchó contra la dictadura de Fulgencio Batista, desempeñan un papel trascendental en la política cubana. La línea entre el Estado y las FAR es difusa, especialmente considerando que estuvieron lideradas por Raúl Castro entre 1959 y 2008.
Actualmente, las FAR están comandadas por el ministro Álvaro López Miera, un militar de carrera de 82 años que participó en las campañas cubanas en Angola y Etiopía.
Ania Lastres Morera, presidenta ejecutiva del Grupo Administración Empresarial de las FAR S.A. (GAESA) desde 2022, es otra figura influyente en el ámbito militar. GAESA controla importantes sectores de la economía cubana, incluyendo el turismo, principal fuente de divisas extranjeras. El Tesoro de EE.UU. sancionó a GAESA en 2020 por presuntamente evadir sanciones contra La Habana.
En las nuevas generaciones políticas, destaca Raúl Guillermo Rodríguez Castro, nieto de Raúl Castro, apodado el Cangrejo . Se reportó que mantuvo contactos secretos con el secretario de Estado de EE.UU., Marco Rubio, en medio de las tensiones entre ambos países, aunque el gobierno cubano calificó el reporte de especulación .
Otros miembros de la familia Castro que emergen como figuras de recambio en el gobierno son Alejandro Castro Espín, hijo de Raúl Castro; Oscar Pérez Oliva Fraga, sobrino-nieto de Raúl y Fidel; y Mariela Castro Espín, hija de Raúl y diputada.
Alejandro Castro Espín, ingeniero y doctor en Ciencias Políticas, ha estado cerca de su padre y su tío Fidel, y fue asociado con negociaciones entre Cuba y EE.UU. durante el acercamiento promovido por Barack Obama.
Mariela Castro Espín, licenciada en Educación y diputada, también tiene un papel relevante en la política cubana.
Oscar Pérez-Oliva Fraga, viceprimer ministro y ministro de Comercio Exterior e Inversión Extranjera, anunció a mediados de marzo una serie de reformas económicas para atraer inversiones de cubanos residentes en el extranjero.
La situación en Cuba es compleja y volátil. La combinación de la crisis económica, la presión externa y la estructura de poder en transición plantea desafíos significativos para el futuro de la isla. El desenlace de esta crisis determinará el rumbo de Cuba en los próximos años.












