Una pausa en las lluvias, prevista para los días de Semana Santa, permitirá retomar la cosecha de soya, maíz y sorgo en Santa Cruz, tras meses de retrasos causados por las intensas precipitaciones. El meteorólogo Luis Alpire explicó que la estabilidad atmosférica y las temperaturas elevadas facilitarán el ingreso de maquinaria agrícola a los campos, acelerando la recolección.
El retraso en la cosecha es significativo. Apenas se ha recolectado el 18% de la superficie sembrada de soya, dejando más de un millón de hectáreas pendientes. La situación es similar en maíz, con más de 90.000 hectáreas por cosechar, y en sorgo, con aproximadamente 50.000 hectáreas.
Las lluvias inusuales, que comenzaron en octubre, saturaron los suelos y generaron anegamientos, dificultando el acceso de la maquinaria. El impacto ya es visible: más de 30.000 hectáreas de soya se perdieron completamente, y se proyecta una reducción de al menos 400.000 toneladas en la producción total, lo que podría afectar el abastecimiento interno y las exportaciones.
Además, el estado de los caminos vecinales y rutas secundarias, deteriorados por las lluvias, representa un desafío logístico para el transporte de la producción hacia los centros de acopio y mercados. Las demoras incrementan los costos operativos y reducen la eficiencia de la cadena productiva.
El sector productivo espera aprovechar al máximo esta ventana de buen tiempo para recuperar terreno perdido, reducir las pérdidas y garantizar el flujo de granos hacia los mercados. Cada día sin lluvia representa una oportunidad crucial para mitigar los efectos de las recientes adversidades climáticas.
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