El gobierno de Cuba presentó este martes la versión actualizada del Programa Económico y Social del Gobierno para 2026, que prevé un crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) de 1 por ciento, a pesar de la profunda crisis económica y el cerco energético impuesto por Estados Unidos desde enero, que ha agravado la situación de la isla en el primer trimestre del año. El documento, ya disponible en las plataformas Soberanía y el sitio web de la Presidencia de Cuba, fue elaborado tras consultar a más de dos millones de personas de diversos sectores, según informó el primer ministro Manuel Marrero en su cuenta de la red social X.
Marrero enfatizó la importancia de la implementación del programa a todos los niveles, instando a la actualización objetiva de las acciones a desarrollar para que el Programa se convierta en una herramienta de trabajo y un hilo conductor para alcanzar las transformaciones económicas necesarias en el complejo escenario actual.
Entre los objetivos centrales del programa se encuentran la creación de un entorno macroeconómico favorable, el incremento y la diversificación de los ingresos externos, el impulso a la producción nacional y la integración del sector privado en la empresa estatal socialista, definida como actor económico principal . El programa reafirma y defiende el modelo socialista, pero reconoce la necesidad de adaptarse a tiempos diferentes y, por lo tanto, de hacer cosas diferentes .
Una de las medidas anunciadas es la autorización de la entrega de remesas en efectivo, lo que representa un cambio significativo con respecto al sistema anterior, que se basaba en cuentas bancarias estatales. Esta decisión busca facilitar el acceso de las familias cubanas a los recursos enviados desde el exterior.
El gobierno cubano denuncia el modo despiadado de la administración de Donald Trump, acusándola de buscar bloquear absolutamente el suministro de combustibles y reimplantar la Doctrina Monroe . Según el programa, el PIB cubano ha experimentado una caída del 15 por ciento en los últimos seis años, y en 2025 registró una contracción del 4 por ciento, cifra que habría sido aún mayor sin el impacto directo del cerco energético.
En términos de comercio exterior, el gobierno proyecta exportaciones por 3.829 millones de dólares y priorizará el pago a sus acreedores. Se espera que en los próximos días se den a conocer los resultados detallados de la consulta popular y los detalles de implementación del programa, así como las modificaciones que puedan surgir durante el transcurso del año.
El Programa Económico y Social para 2026 se presenta como una respuesta a la compleja situación económica que enfrenta Cuba, marcada por la persistente crisis, el endurecimiento del bloqueo estadounidense y las dificultades en el acceso a combustibles y otros bienes esenciales. La estrategia del gobierno se centra en la búsqueda de un equilibrio entre el mantenimiento del modelo socialista y la apertura a nuevas formas de gestión y participación del sector privado.
La consulta popular a la que hace referencia el primer ministro Marrero buscó recoger las opiniones y propuestas de diversos sectores de la sociedad cubana, con el objetivo de enriquecer el programa y garantizar su viabilidad y efectividad. La participación de más de dos millones de personas en este proceso refleja el interés y la preocupación de la población por el futuro económico del país.
El énfasis en el incremento y la diversificación de los ingresos externos es una pieza clave del programa, ya que busca reducir la dependencia de las exportaciones tradicionales y explorar nuevas fuentes de divisas. En este sentido, se espera que el sector turístico, junto con otros sectores como la biotecnología y la producción de alimentos, juegue un papel fundamental en la generación de ingresos.
La integración del sector privado en la empresa estatal socialista es otro aspecto importante del programa, que busca aprovechar el potencial emprendedor y la capacidad innovadora de los actores no estatales. Se prevé que esta colaboración contribuya a mejorar la eficiencia y la competitividad de la economía cubana.
El gobierno cubano confía en que, a pesar de las dificultades, el Programa Económico y Social para 2026 permitirá sentar las bases para una recuperación económica sostenible y mejorar las condiciones de vida de la población. Sin embargo, el éxito del programa dependerá en gran medida de la capacidad del gobierno para superar los obstáculos externos, como el bloqueo estadounidense, y para implementar las medidas previstas de manera efectiva y transparente. La situación energética, en particular, sigue siendo un desafío crucial para la economía cubana, y la búsqueda de fuentes alternativas de suministro de combustibles es una prioridad para el gobierno. La reciente cooperación con Rusia en este ámbito, con el envío de un segundo buque con petróleo, es un ejemplo de los esfuerzos que se están realizando para mitigar los efectos del cerco energético.












