La candidata de Fuerza Popular, Keiko Fujimori, extendió una propuesta de tregua a Rafael López Aliaga, candidato de Renovación Popular, argumentando que ambos se perfilan para una segunda vuelta y que los ataques mutuos solo benefician a la izquierda. López Aliaga rechazó la oferta, recordando a Fujimori la falta de reformas concretas durante su anterior control parlamentario.
Lima, Perú En un giro inesperado en la recta final de la campaña electoral, Keiko Fujimori, candidata presidencial por Fuerza Popular, realizó un llamado a la unidad y propuso una tregua a su principal competidor, Rafael López Aliaga, de Renovación Popular. La declaración, realizada en un evento público, busca evitar una confrontación directa que, según Fujimori, podría favorecer a los candidatos de izquierda en la contienda.
Yo voy a ser muy directa, afirmó Fujimori. He visto como en las últimas semanas me ha atacado, pero yo no he venido a pelear con usted, porque los enemigos están allá, yo no le voy a hacer el juego a la izquierda. La mayoría de peruanos quiere que usted y yo vayamos a una segunda vuelta, así que le deseo lo mejor de los éxitos en estos últimos días.
La propuesta de Fujimori se basa en la percepción de que tanto ella como López Aliaga lideran las encuestas de intención de voto, lo que los posiciona como los más probables contendientes en una eventual segunda vuelta. La candidata fujimorista argumenta que una disputa interna entre ambos podría desmovilizar a sus bases y abrir el camino a un triunfo de las fuerzas de izquierda.
Sin embargo, la respuesta de López Aliaga no se hizo esperar y fue contundente. El candidato de Renovación Popular rechazó la propuesta de tregua, aprovechando la oportunidad para cuestionar el historial de Fujimori y su partido en el Congreso.
Si le hago recordar, con todo respeto, que usted tuvo mayoría absoluta en el Congreso para hacer todas las reformas que el Perú necesitaba, señaló López Aliaga, en referencia a la gestión de Fuerza Popular durante el gobierno de Pedro Pablo Kuczynski, cuando el partido contaba con una amplia mayoría parlamentaria pero no logró implementar reformas estructurales significativas, especialmente en el ámbito educativo.
El rechazo de López Aliaga sugiere una profunda desconfianza hacia Fujimori y su partido, y pone de manifiesto las diferencias ideológicas y estratégicas que existen entre ambas fuerzas políticas. A pesar de compartir un perfil conservador y anti-izquierdista, ambos candidatos han mantenido una postura crítica frente al otro, compitiendo por el mismo electorado de derecha y centro-derecha.
La propuesta de tregua de Fujimori y el rechazo de López Aliaga han generado un intenso debate en la arena política peruana. Algunos analistas consideran que la iniciativa de Fujimori es una estrategia para suavizar su imagen y atraer a votantes indecisos, mientras que otros la ven como un intento desesperado por evitar una confrontación directa que podría perjudicar sus posibilidades en una segunda vuelta.
Por su parte, la respuesta de López Aliaga ha sido interpretada como una muestra de firmeza y determinación para defender sus propuestas y cuestionar el pasado de sus adversarios. El candidato de Renovación Popular ha insistido en la necesidad de implementar reformas profundas en el país, y ha criticado a Fujimori por no haber aprovechado su mayoría parlamentaria para llevar a cabo cambios significativos.
La situación plantea un escenario incierto para la segunda vuelta, en caso de que se concrete. La falta de un acuerdo entre Fujimori y López Aliaga podría prolongar la polarización política y dificultar la formación de una mayoría parlamentaria estable. Además, la confrontación entre ambos candidatos podría desmotivar a los votantes y aumentar la abstención.
En los últimos días de campaña, se espera que ambos candidatos intensifiquen sus esfuerzos por movilizar a sus bases y convencer a los votantes indecisos. La propuesta de tregua de Fujimori y el rechazo de López Aliaga han marcado un punto de inflexión en la contienda electoral, y han puesto de manifiesto las tensiones y desafíos que enfrenta el Perú en su búsqueda de un nuevo líder.
La atención se centra ahora en cómo se desarrollará la campaña en los próximos días y si Fujimori y López Aliaga encontrarán algún punto de convergencia o mantendrán su postura confrontacional. El resultado de la elección dependerá en gran medida de la capacidad de ambos candidatos para conectar con las demandas y expectativas de la ciudadanía peruana.












