Rafael Fernando Marín Mollinedo dejará su puesto como titular de la Agencia Nacional de Aduanas de México (ANAM) este martes 31 de marzo, tras una gestión marcada por denuncias de contrabando de combustible, conocido como huachicol fiscal , que según cálculos oficiales, aunque posteriormente retirados, ocasionó pérdidas por hasta 600 mil millones de pesos. La renuncia, que tendrá efectos a partir del 1 de abril, no implica un retiro de la vida pública para Marín Mollinedo, quien previamente ha expresado su intención de buscar un cargo de elección popular en 2027.
Fuentes federales consultadas por Aristegui Noticias revelan que la salida de Marín Mollinedo estaba pactada desde hace más de un mes, por lo que no se trata de una baja sorpresiva. Se espera que la renuncia sea entregada directamente a la Presidencia de la República. Existe la posibilidad de que Marín Mollinedo sea incorporado a otra área dentro del gobierno federal, posiblemente como delegado estatal en alguna entidad del sureste del país.
Marín Mollinedo asumió la dirección de la ANAM el 15 de febrero de 2025, retomando un puesto que ya había ocupado anteriormente entre el 1 de diciembre de 2022 y el 20 de junio de 2023, durante el sexenio de Andrés Manuel López Obrador. Su regreso a la titularidad de las aduanas, según declaraciones de la presidenta Claudia Sheinbaum, tenía como objetivo incrementar la recaudación fiscal por esta vía.
Sin embargo, su segunda gestión al frente de la ANAM estuvo acompañada de crecientes denuncias relacionadas con el huachicol fiscal y la presunta participación de mandos castrenses en actividades de contrabando. Una investigación penal en curso ha revelado vínculos con dos sobrinos políticos del ex secretario de Marina, Rafael Ojeda Durán. La existencia de esta investigación ya era conocida desde 2024, como se evidencia en el Audio de la Marina , una investigación periodística realizada por Aristegui Noticias.
El huachicol fiscal se refiere al contrabando de combustible que se realiza a través de la manipulación de facturas y permisos, permitiendo la venta ilegal de gasolina y diésel a precios inferiores a los establecidos. Este esquema, según las denuncias, involucra a funcionarios de la ANAM y a miembros de las fuerzas armadas, quienes facilitan el movimiento de combustible a través de pipas y ferrotanques.
Las pérdidas económicas ocasionadas por el contrabando de combustible representan un duro golpe para las finanzas públicas, ya que disminuyen la recaudación de impuestos y afectan la competitividad de las empresas legítimas del sector. Además, el huachicol fiscal genera inseguridad y violencia, al fomentar la participación de grupos criminales en el mercado ilegal de combustibles.
La renuncia de Marín Mollinedo se produce en un momento en que el gobierno federal ha intensificado su lucha contra el robo de combustible y la corrupción en el sector energético. Sin embargo, las denuncias sobre la participación de mandos castrenses en el huachicol fiscal plantean serias interrogantes sobre la efectividad de estas medidas y la necesidad de una mayor transparencia en la gestión de las aduanas.
La salida de Marín Mollinedo dejará un vacío en la ANAM, que deberá ser cubierto por un interino hasta que se nombre a un nuevo titular. Se espera que el gobierno federal realice una búsqueda exhaustiva para encontrar a un candidato con experiencia y credibilidad, que pueda enfrentar los desafíos que plantea el combate al contrabando de combustible y la corrupción en las aduanas.
La decisión de Marín Mollinedo de buscar un cargo de elección popular en 2027 sugiere que tiene ambiciones políticas a largo plazo. Su experiencia en la administración pública y su conocimiento del sector energético podrían ser activos valiosos en su campaña electoral. Sin embargo, las denuncias sobre su gestión en la ANAM podrían convertirse en un obstáculo para sus aspiraciones políticas, por lo que deberá rendir cuentas sobre su actuación al frente de la aduana y demostrar su compromiso con la transparencia y la legalidad.
La investigación sobre el huachicol fiscal y la participación de mandos castrenses continúa en curso, y se espera que en los próximos meses se revelen nuevos detalles sobre este esquema de corrupción. La sociedad civil y los medios de comunicación estarán atentos al desarrollo de esta investigación, para exigir justicia y transparencia en la gestión de los recursos públicos. La renuncia de Marín Mollinedo es solo un paso en la lucha contra la corrupción, y es necesario que se implementen medidas más efectivas para prevenir y sancionar este delito.












