El Consejo de la Magistratura anunció este martes la presentación de dos proyectos de ley destinados a transformar el sistema judicial boliviano, con la creación de al menos 300 nuevos juzgados y el endurecimiento del régimen disciplinario para autoridades judiciales que incumplan sus funciones. El anuncio fue realizado por Carlos Spencer Arancibia, presidente del Consejo de la Magistratura, durante el acto por el 28 aniversario de la institución, desarrollado en la Casa de la Libertad. Spencer remarcó la urgencia de enfrentar la retardación de justicia y mejorar el acceso de la población a servicios judiciales eficientes.
Según explicó la autoridad, el primer proyecto de ley plantea la creación de aproximadamente 300 juzgados, acompañados de personal de apoyo jurisdiccional, con el objetivo primordial de reducir la mora procesal. Este proyecto tiene la visión de que ya no exista retardación de justicia , afirmó Spencer, subrayando la importancia de agilizar los procesos legales para garantizar una respuesta oportuna a las demandas de la ciudadanía. La creación de estos nuevos juzgados se considera una medida clave para descongestionar el sistema judicial y permitir que los casos sean atendidos de manera más eficiente.
En paralelo a la creación de nuevos juzgados, se propone una modificación sustancial a la Ley N 025 del Órgano Judicial. Esta modificación busca aplicar sanciones más severas a jueces y funcionarios que incumplan la Constitución y las normas vigentes. La intención es fortalecer la integridad y la responsabilidad de los operadores de justicia, asegurando que cumplan con sus deberes de manera rigurosa. Vamos a ser duros ( ) se va a destituir a aquellas autoridades que no cumplan con ese mandato constitucional , advirtió Spencer, dejando claro que el Consejo de la Magistratura no tolerará actos de corrupción o negligencia que afecten la calidad del servicio judicial.
El presidente del Consejo de la Magistratura también reconoció que uno de los principales obstáculos que enfrenta el sistema judicial boliviano es la falta de recursos económicos y de personal. Esta carencia de recursos incide directamente en la acumulación de causas y dificulta la labor de los jueces y funcionarios. En ese sentido, Spencer insistió en la necesidad de fortalecer el presupuesto destinado al sistema judicial y mejorar las condiciones laborales de los operadores de justicia. Considera que invertir en el sistema judicial es invertir en la seguridad jurídica y en el bienestar de la sociedad.
Asimismo, Spencer defendió el rol institucional del Consejo de la Magistratura como ente de fiscalización y control disciplinario. Subrayó que la labor del Consejo se ejerce con objetividad y en defensa de la ciudadanía, garantizando que los operadores de justicia actúen con transparencia y ética. El Consejo de la Magistratura tiene la responsabilidad de velar por el cumplimiento de las normas y de sancionar a aquellos que las infrinjan, contribuyendo así a fortalecer la confianza de la población en el sistema judicial.
El acto conmemorativo del 28 aniversario del Consejo de la Magistratura reunió a representantes de diversas instituciones del sistema judicial boliviano, incluyendo el Tribunal Supremo de Justicia, el Tribunal Constitucional Plurinacional, el Ministerio Público y la Policía Boliviana. La presencia de estos representantes simboliza un llamado conjunto a encarar reformas estructurales que permitan garantizar una justicia más ágil, transparente y oportuna en el país. Se espera que los proyectos de ley presentados por el Consejo de la Magistratura sean debatidos y aprobados por la Asamblea Legislativa Plurinacional, con el fin de implementar las reformas necesarias para mejorar el funcionamiento del sistema judicial boliviano.
La iniciativa del Consejo de la Magistratura se produce en un contexto de creciente preocupación por la lentitud de los procesos judiciales y la falta de acceso a la justicia para muchos ciudadanos. La creación de nuevos juzgados y el endurecimiento de las sanciones disciplinarias se consideran medidas necesarias para abordar estos problemas y fortalecer el estado de derecho en Bolivia. Se espera que estas reformas contribuyan a mejorar la eficiencia del sistema judicial, a garantizar el cumplimiento de la ley y a proteger los derechos de los ciudadanos.











