La Universidad de Buenos Aires (UBA) trasladó sus aulas a la calle Miró, frente al domicilio del jefe de Gabinete, Manuel Adorni, en el marco de un paro nacional universitario que se extiende hasta el próximo miércoles. La medida de fuerza es una respuesta al desfinanciamiento de la educación superior y a la brecha salarial que alcanza el 49% desde la asunción del gobierno de Javier Milei.
La protesta, que comenzó el lunes, se convirtió en una extensión de la facultad, con docentes dictando clases abiertas y estudiantes organizando actividades de visibilización. La elección del lugar no es casual: busca confrontar directamente al funcionario responsable de las políticas de ajuste que afectan a las universidades.
Según declaraciones de Pablo Perazzi, secretario general de Feduba, la situación actual es comparable a la Noche de los Bastones Largos , en referencia a la represión de estudiantes y docentes durante la dictadura militar. Vinimos acá porque él es responsable de decisiones que terminan con el padecimiento de quienes sostienen la universidad , afirmó el dirigente gremial.
La protesta se centra en la falta de respuesta del gobierno a las demandas salariales de los docentes universitarios. El oficialismo ofrece un aumento trimestral del 6,7%, una cifra considerada insuficiente por los gremios, especialmente considerando que un ayudante de primera percibe apenas $228.095 de bolsillo.
Estamos transitando momentos oscuros , señaló Perazzi, y advirtió que el gobierno está llevando a cabo un plan de vaciamiento de las universidades públicas. Los docentes y estudiantes denuncian que se busca sumirlos y ignorarlos , y exigen que se defienda la educación pública como un pilar fundamental de la identidad nacional.
En las clases abiertas, los docentes abordan temas relacionados con la crisis de la educación superior y la lógica del mercado. Horacio Banega, profesor de Gnoseología y Epistemología, dictó una clase titulada La universidad frente a la lógica del mercado , en la que reflexionó sobre los problemas de considerar la educación como una mercancía.
Hay una crisis inédita; ni en el menemismo fuimos tan atacados , afirmó Banega, y recordó que en 1813 se abolió la esclavitud, en referencia a la situación que, según su criterio, se está imponiendo a los docentes universitarios al ignorar las leyes del Congreso.
La protesta también se ha convertido en un espacio para denunciar los escándalos de corrupción que involucran a funcionarios del gobierno, como Manuel Adorni. Los manifestantes señalan la contradicción entre el discurso de austeridad del gobierno y el estilo de vida ostentoso de sus funcionarios.
Isabel Gómez, estudiante de Ciencias de la Educación, organizó la logística de la protesta y destacó la importancia de visibilizar la situación de los docentes y estudiantes. La realidad es muy triste. Los docentes renuncian porque no pueden pagar el subte; las becas están congeladas y con suerte pagás los apuntes de una materia , contó la estudiante.
Gómez denunció que el gobierno está llevando a cabo un plan para vaciar las universidades públicas y convertir a los estudiantes en sumisos e ignorantes . En este sentido, instó a Adorni a aprender de la historia y a defender la educación pública como un derecho fundamental.
La protesta ha generado una fuerte repercusión en las redes sociales, donde se han difundido imágenes y videos de las clases abiertas frente a la casa de Adorni. Los usuarios han expresado su apoyo a los docentes y estudiantes, y han denunciado el ajuste que está sufriendo la educación superior.
El paro nacional universitario se extenderá hasta el miércoles 1 de abril, y se espera que continúen las clases abiertas frente a la casa de Adorni. Los gremios y los estudiantes universitarios exigen la recomposición salarial del 49% y el cese del desfinanciamiento a la ciencia y la tecnología.
La situación de las universidades públicas en Argentina es cada vez más crítica. El ajuste presupuestario implementado por el gobierno de Javier Milei ha generado una profunda crisis en el sector, que se manifiesta en la falta de recursos, el deterioro de la infraestructura y la precarización laboral de los docentes.
La protesta frente a la casa de Adorni es una muestra de la resistencia de la comunidad universitaria, que se niega a aceptar el desmantelamiento de la educación pública. Los docentes y estudiantes están decididos a luchar por un futuro mejor para la universidad argentina, y a defender el derecho a la educación como un pilar fundamental de la sociedad.
La elección de la calle Miró como escenario de la protesta es un símbolo de la confrontación entre el gobierno y la comunidad universitaria. Al tomar las aulas a la calle y plantarlas frente al domicilio del jefe de Gabinete, los docentes y estudiantes buscan visibilizar la crisis de la educación superior y exigir una solución urgente.
La protesta también es una llamada de atención a la sociedad en general, para que tome conciencia de la importancia de defender la educación pública y de luchar contra las políticas de ajuste que la amenazan. La universidad pública es un bien común que pertenece a todos los argentinos, y es necesario protegerla para garantizar el futuro del país.









