El gobernador de Santa Fe, Maximiliano Pullaro, busca evitar el aislamiento provincial y se posiciona como un actor relevante en la política nacional, aunque descarta por ahora una candidatura presidencial en 2027. Su equipo trabaja para diferenciarse del cordobesismo, al que consideran un proyecto demasiado enfocado en lo provincial, y para construir una alternativa a La Libertad Avanza y al peronismo. Pullaro, pragmático, elige cuidadosamente los temas para confrontar con el gobierno de Javier Milei, mientras consolida su gestión en Santa Fe y evalúa su futuro político.
La experiencia de Provincias Unidas, una alianza que no prosperó como esperaba, no ha disuadido a Pullaro de explorar nuevas vías para influir en el escenario nacional. De hecho, se muestra dispuesto a colaborar con figuras como el expresidente Mauricio Macri en la búsqueda de una alternativa política que emule el antiguo Juntos por el Cambio. Sin embargo, el gobernador santafesino no quiere repetir los errores del cordobesismo, que logró capitalizar el antiperonismo identificando al kirchnerismo como su principal enemigo y promoviendo una narrativa de autonomía respecto a la Nación. Pullaro busca un camino diferente, que combine la defensa de los intereses provinciales con una participación activa en los debates nacionales.
El cordobesismo se convirtió en un proyecto meramente provincial y nosotros queremos ser otra cosa , afirma una fuente cercana al gobernador. Esta postura se traduce en una creciente participación de Pullaro en la discusión nacional, aunque siempre dejando claro que su prioridad es la reelección en Santa Fe. A pesar de ello, el mandatario radical no se resigna a ser un actor secundario en la política argentina y pretende jugar un papel importante en la configuración del futuro escenario político.
Pullaro ha criticado públicamente la política económica de Milei, especialmente su decisión de no invertir en obra pública y su enfoque en los mercados financieros. Si bien reconoce los esfuerzos del gobierno por ordenar la macroeconomía, bajar impuestos y ajustar el gasto público, el gobernador santafesino considera que estas medidas tienen un impacto negativo en la vida de los ciudadanos. A la gente le cuesta llegar a fin de mes, hace rato lo venimos marcando , señala un alfil del pullarismo, citando una encuesta reciente que confirma que los sueldos son la principal preocupación de los argentinos.
En respuesta a esta situación, el gobierno de Santa Fe ha recibido la orden de contrastar con las políticas de Milei, poniendo énfasis en la preocupación social y la defensa de los intereses de la clase media y los sectores más vulnerables. Esta estrategia busca posicionar a Pullaro como una alternativa a un gobierno que, según su perspectiva, está demasiado enfocado en la ortodoxia económica y descuida las necesidades de la población.
La comparación con el cordobesismo es inevitable. Juan Manuel de la Sota y Juan Schiaretti lograron construir una experiencia política exitosa en Córdoba al capitalizar el descontento con el kirchnerismo y ofrecer una alternativa pragmática y centrada en los intereses provinciales. Sin embargo, Pullaro es consciente de los riesgos de caer en una lógica similar, que podría aislar a Santa Fe del resto del país y limitar su capacidad de influencia en la política nacional.
El gobernador Martín Llaryora, de Córdoba, comenzó su mandato con una fuerte confrontación con el gobierno nacional, pero actualmente se encuentra concentrado en defender su terruño de los avances de La Libertad Avanza. Pullaro, por su parte, busca un equilibrio entre la gestión provincial y la participación nacional, sin caer en la confrontación estéril ni en la ambición desmedida.
Pullaro fue arquitecto de Provincias Unidas e influyó en la elección de Leonel Chiarella como presidente de la UCR. Ahora, está dispuesto a construir un nuevo proyecto presidencial para 2027, aunque no será él quien lo encabece, ya que su prioridad es la reelección en Santa Fe. Sin embargo, no se cerrará a la discusión nacional y se involucrará en los debates que considere necesarios, siempre desde una perspectiva pragmática y centrada en los intereses de la provincia.
Maxi forma parte de un partido nacional y creemos que algunos debates nacionales nos incumben , remarca uno de los ministros santafesinos de primera línea. Esta postura refleja la convicción de que Santa Fe tiene un rol importante que jugar en la política argentina y que no puede permitirse el lujo de aislarse del resto del país.
El gobernador santafesino ha demostrado una capacidad de adaptación y una sensibilidad política que lo diferencian de otros líderes provinciales. Su pragmatismo, su capacidad de diálogo y su compromiso con la defensa de los intereses de Santa Fe lo convierten en un actor relevante en el escenario nacional. A medida que se acerca el año 2027, es probable que veamos a Pullaro asumir un papel cada vez más importante en la configuración del futuro político argentino. Su estrategia de combinar la gestión provincial con la participación nacional podría ser la clave para construir una alternativa viable a las opciones existentes y ofrecer a los argentinos una nueva visión de futuro. La encuesta de Innova, que destaca la preocupación por los sueldos, refuerza la necesidad de una alternativa que ponga en el centro la problemática social y busque soluciones concretas para mejorar la calidad de vida de los ciudadanos. Pullaro, con su enfoque pragmático y su sensibilidad social, podría ser el líder que necesita Argentina para superar la crisis y construir un futuro más próspero y equitativo.











