El capitán de Nacional, Sebastián Coates, ofreció declaraciones contundentes tras la victoria del equipo 3-2 sobre Montevideo City Torque en el estadio Charrúa, en un partido correspondiente a la novena fecha del torneo Apertura. El zaguero, que regresó a la cancha tras superar un desgarro en los isquiotibiales del muslo derecho, no dudó en señalar la necesidad de dejar de lado las excusas y asumir la responsabilidad por el bajo rendimiento reciente del equipo.
Coates abordó el tema del césped sintético del estadio Charrúa, reconociendo que podría representar una dificultad adicional para los jugadores más experimentados como él y Nicolás Lodeiro. Sin embargo, enfatizó que esta no puede ser una justificación para los resultados negativos. “El terreno de juego es para todos igual. Obviamente yo soy uno de los más viejos junto a Nico, y capaz se nos complica más”, admitió el defensor.
Pero rápidamente añadió un mensaje claro y directo: “Pero nosotros tenemos que dejar de buscar alguna excusa y dar la cara, porque estábamos en un momento complicado y perdimos bastantes puntos. Era importantísimo ganar hoy”. Esta declaración refleja un cambio de actitud dentro del plantel, que parece dispuesto a asumir la responsabilidad por la situación actual del club.
La victoria sobre Torque llega en un momento delicado para Nacional, tras la reciente destitución del entrenador Jadson Viera. Coates se tomó un momento para elogiar el trabajo del cuerpo técnico anterior, destacando su profesionalismo y dedicación. “El trabajo del cuerpo técnico de Jadson fue espectacular; no hay que buscarle vuelta a eso. A veces el fútbol tiene estas cosas: los partidos no se dan de la manera que el entrenador quiere”, afirmó el capitán.
El zaguero también se refirió a la autocrítica interna que se llevó a cabo en el equipo tras los resultados desfavorables. “Nosotros hicimos mucha autocrítica, porque al final de todo somos lo que jugamos. Lo que más se notó fue nuestro cambio: nosotros fuimos muy autocríticos porque sabemos en el club que estamos y que tenemos que jugar”, explicó Coates.
Esta autocrítica parece haber sido un factor clave en la victoria sobre Torque, ya que el equipo mostró una actitud diferente en el campo de juego. Coates destacó la importancia de ser conscientes de la exigencia que implica jugar en un club de la magnitud de Nacional. “Nosotros hicimos mucha autocrítica, porque al final de todo somos lo que jugamos. Lo que más se notó fue nuestro cambio: nosotros fuimos muy autocríticos porque sabemos en el club que estamos y que tenemos que jugar”, reiteró.
La victoria sobre Torque no solo significó tres puntos importantes en la tabla de posiciones, sino que también representó un golpe de confianza para el equipo, que busca reencaminar su camino en el torneo Apertura. La autocrítica, la asunción de responsabilidades y el reconocimiento del trabajo anterior son elementos clave en este proceso de reconstrucción.
Coates, como capitán y referente del equipo, jugó los 90 minutos junto a Tomás Viera en la zaga, demostrando su compromiso y liderazgo. La entrada de Agustín Rogel en el cierre del partido, con la formación de una línea de cinco defensores, también contribuyó a asegurar la victoria.
La declaración de Coates refleja un punto de inflexión en la actitud del equipo, que parece dispuesto a dejar atrás las excusas y enfocarse en el trabajo duro y la autocrítica constructiva. La victoria sobre Torque es un paso importante en este camino, pero el capitán sabe que aún queda mucho por hacer para alcanzar los objetivos del club.
El futuro inmediato de Nacional se centra en consolidar esta nueva actitud y obtener resultados positivos en los próximos partidos. La afición tricolor espera que la autocrítica y el compromiso demostrado por Coates y sus compañeros sean el inicio de una nueva etapa para el equipo, que busca volver a ser protagonista en el fútbol uruguayo. La victoria sobre Torque, aunque importante, es solo el primer paso en este largo camino. El capitán Coates ha marcado el tono, y ahora le toca al resto del equipo responder a las expectativas de la afición y del club. La presión es alta, pero la determinación y el compromiso parecen estar presentes en el plantel tricolor.


