La nafta en las estaciones de servicio YPF de Mendoza experimentó un nuevo aumento de precios este viernes, superando la barrera de los $2.000 por litro en todas sus variedades. Este incremento se suma a la creciente preocupación por la inestabilidad económica global, exacerbada por las tensiones geopolíticas en Medio Oriente.
La petrolera de bandera ajustó los valores de sus combustibles al inicio de la jornada, en un contexto marcado por la incertidumbre generada por el conflicto en el Golfo Pérsico, que involucra a Irán, Estados Unidos e Israel, entre otras naciones. La nafta Súper alcanzó los $2.000 por litro, llegando incluso a $2.011 en algunas estaciones, mientras que la Infinia se comercializa a $2.208. En cuanto al gasoil, la Diesel 500 se ofrece a $2.141 y la Infinia Diesel a $2.219.
Los aumentos específicos fueron los siguientes: la nafta Súper subió $29 por litro; la Infinia, $38; la Diesel 500, $21; y la Infinia Diesel, $22. Estos incrementos reflejan la presión inflacionaria que afecta al sector energético y el impacto del aumento del precio del petróleo a nivel mundial.
Ante esta situación, el Gobierno nacional ha implementado una estrategia para mitigar las subas bruscas en el precio de los combustibles. Se actualizó una normativa que permite a las empresas incorporar voluntariamente hasta un 15% de bioetanol en las naftas, un aumento significativo respecto al límite anterior del 5,6% de oxígeno permitido.
La Resolución 79/2026, según explicaron desde la Secretaría de Energía, no modifica el corte obligatorio de bioetanol ni impone nuevas exigencias a las refinadoras. Su objetivo principal es brindar mayor flexibilidad a las empresas para que, si lo consideran conveniente, puedan aumentar la proporción de bioetanol en las naftas, manteniendo los estándares de calidad establecidos.
"Esto les da a las refinadoras más flexibilidad para definir la composición de sus combustibles. Si optan por incorporar una mayor proporción de bioetanol, podrán reducir en igual medida la participación del componente fósil refinado del petróleo en la mezcla final", señalaron desde la cartera energética.
La medida busca amortiguar el impacto de las subas internacionales del petróleo en el precio final de los combustibles en el surtidor. Al permitir una mayor mezcla de bioetanol, se reduce la dependencia del petróleo crudo, cuyo precio se ha visto afectado por el conflicto en Medio Oriente.
Las autoridades energéticas aclararon que la actualización de la normativa responde a la relación directa entre el contenido de oxígeno de las naftas y el porcentaje de bioetanol incorporado. Para habilitar mezclas superiores de bioetanol sin comprometer la calidad del combustible, era necesario actualizar el parámetro de oxígeno permitido.
La resolución no introduce cambios en el régimen aplicable al biodiesel, ya que la especificación técnica vigente para el gasoil ya contempla mezclas de hasta el 20%. Esta medida se alinea con los esfuerzos del Gobierno por promover el uso de biocombustibles y reducir la dependencia de los combustibles fósiles.
Desde la Secretaría de Energía se enfatizó que la iniciativa busca dar a las refinadoras la capacidad de adaptarse a las condiciones del mercado y ofrecer combustibles más accesibles a los consumidores. La incorporación voluntaria de bioetanol permite a las empresas ajustar la composición de sus productos en función de los precios del petróleo y del bioetanol, optimizando así los costos y minimizando el impacto en el precio final.
La situación actual refleja la complejidad del mercado energético global y la vulnerabilidad de la economía argentina a los shocks externos. El conflicto en Medio Oriente ha generado incertidumbre en los mercados internacionales, lo que se traduce en un aumento de los precios del petróleo y, consecuentemente, de los combustibles.
El Gobierno busca implementar medidas que permitan mitigar el impacto de estos factores externos y proteger el poder adquisitivo de los ciudadanos. La actualización de la normativa sobre bioetanol es una de las estrategias adoptadas para lograr este objetivo, brindando mayor flexibilidad a la industria y promoviendo el uso de fuentes de energía renovables.
La evolución de los precios de los combustibles seguirá siendo un tema clave en la agenda económica del país, y las autoridades deberán monitorear de cerca la situación para tomar las medidas necesarias y garantizar el suministro de energía a precios razonables. La incertidumbre geopolítica y la volatilidad de los mercados internacionales plantean desafíos importantes, pero el Gobierno confía en que, a través de políticas adecuadas, se podrá mitigar el impacto de estos factores y proteger a los consumidores.












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