La adquisición de 12 sucursales de Grupo Libertad por parte de La Anónima, una operación que se completará a fines de mayo, ya genera impacto en el empleo. Si bien la empresa patagónica asegura la continuidad laboral de los más de 1.600 empleados directamente ligados a los hipermercados transferidos, se anticipan despidos en la estructura administrativa de los locales, especialmente en Córdoba, donde se estima que unos 100 puestos de trabajo serán eliminados.
El acuerdo, anunciado hace poco más de una semana, sorprendió en un contexto de cautela para el sector supermercadista. La Anónima, controlada por la familia Braun, expande su presencia en el interior del país, sumando establecimientos en Córdoba, Tucumán, Rosario, Salta, San Juan, Rafaela, Posadas y Santiago del Estero. Esta expansión se produce a pesar de las dificultades de rentabilidad que enfrenta el sector, reconocidas por el propio gerente general de La Anónima, Nicolás Braun, quien señaló que hoy a los supermercados nos está costando muchísimo ser rentables .
La compañía ha comunicado que los colaboradores de los hipermercados adquiridos pasarán a ser empleados de La Anónima, garantizando así la continuidad laboral y una transición ordenada. Sin embargo, esta garantía no se extiende a los empleados de las áreas administrativas de las sucursales, quienes ya han recibido notificaciones de desvinculación. Según fuentes consultadas en Córdoba, los recortes afectarán a quienes se ocupan del vínculo con proveedores, tareas contables y manejo del personal.
Nosotros no seremos transferidos como quienes trabajan en los híper. Ya se nos anunció que quedaremos desvinculados , declaró un portavoz de los empleados afectados, citado por el diario La Voz. Se estima que entre 80 y 100 trabajadores serán cesanteados, aunque el número exacto se determinará durante el proceso de transición de tres meses. La Anónima ya habría comenzado a notificar a los empleados y se ha comprometido a cumplir con el preaviso y el pago de las indemnizaciones correspondientes.
La justificación de estos recortes radica en que La Anónima ya cuenta con una estructura administrativa consolidada, capaz de atender las nuevas sucursales sin necesidad de mantener el personal administrativo existente en los locales de Grupo Libertad.
Paralelamente a la adquisición de los hipermercados, el grupo salvadoreño Calleja, propietario de Grupo Libertad, planea consolidar su negocio inmobiliario en el interior del país, enfocándose en el desarrollo y gestión de sus centros comerciales Paseo Libertad. La venta de los hipermercados se enmarca en esta estrategia de reestructuración.
Sin embargo, la expansión de La Anónima no está exenta de dificultades. La empresa ha experimentado una retracción en las ventas de sus supermercados, con una caída del 4,2% en la facturación durante el último año, lo que representa un golpe significativo para su caja, ya que esta área de negocios representa casi el 90% de la facturación total del grupo. En concreto, las unidades vendidas en Santa Rosa, incluyendo productos como leche y carne, cayeron un 25%, lo que obligó a la empresa a reducir 56 puestos de trabajo entre enero de 2024 y fines de 2025.
En contraste, La Anónima ha encontrado un respiro económico en la exportación de carne, que ha experimentado un incremento superior al 57,7% en comparación con el período anterior.
Grupo Libertad, por su parte, también atraviesa un momento comercial crítico, afectado por el declive del consumo. La empresa ha recortado alrededor de 100 empleos en Misiones y opera con sucursales donde se observa una disminución de la clientela y góndolas vacías. En Misiones, el hipermercado que llegó a Posadas en 2001, que en su momento fue un referente del consumo masivo, ha experimentado un claro vaciamiento, reduciendo su planta de personal de 200 a 120 empleados y previendo nuevos recortes para alcanzar una plantilla de entre 60 y 70 trabajadores. Además, la compañía ha cerrado su espacio Fresh Market en el DOT porteño y ha recortado 29 puestos de trabajo en San Juan durante 2025, con dos despidos adicionales en enero.
Según un balance presentado ante la Comisión Nacional de Valores (CNV) en febrero pasado, La Anónima registró cargos por incobrabilidad del orden de los $19.255 millones, un aumento significativo en comparación con los $2.830 millones constatados en 2024. Estos datos reflejan las dificultades financieras que enfrenta la empresa en un contexto económico desafiante.
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