El Gobierno Nacional reafirmó su compromiso con la realización de la Feria Internacional del Libro de Quito, contradiciendo el anuncio de cancelación realizado por la Alcaldía de la ciudad el pasado miércoles 25 de marzo de 2026. A pesar de la controversia, el Ministerio de Educación, Deporte y Cultura aseguró que el evento se llevará a cabo gracias al respaldo del Gobierno Nacional y la Cámara Ecuatoriana del Libro, enfatizando su importancia como “un espacio esencial para la promoción de la lectura”.
La decisión del Ministerio se produce en medio de un conflicto con la Municipalidad de Quito, que justificó la suspensión de la feria debido a las recientes reformas al Código Orgánico de Organización Territorial, Autonomía y Descentralización (COOTAD), aprobadas en febrero. Según la Alcaldía, estas modificaciones en el esquema de gasto de los gobiernos locales limitan los recursos disponibles para la organización de grandes eventos culturales.
Sin embargo, la viceministra de Cultura y Patrimonio, Romina Muñoz, desestimó los argumentos de la Alcaldía, calificando la cancelación como injustificada y evidenciando “una ausencia absoluta de planificación”. Muñoz argumentó que la reforma al COOTAD no justifica técnicamente la suspensión de la feria, ya que la normativa entrará en vigor hasta el 1 de junio de 2026, fecha posterior a la inicialmente prevista para el evento.
La viceministra acusó a la Alcaldía de utilizar la excusa de un “recorte presupuestario” para ocultar una “crisis de gestión institucional y una distorsión de prioridades”. Subrayó que la organización de un evento de esta magnitud requiere al menos un año de preparación, lo que sugiere una falta de previsión por parte de las autoridades locales.
Por su parte, la Alcaldía de Quito defendió su decisión, asegurando que la cancelación no se debe a la falta de presupuesto ni de voluntad política. La Municipalidad señaló que la feria contaba con una asignación de 416.262 dólares y que la nueva normativa simplemente “limita la financiación de actividades consideradas espectáculos culturales y sociales”.
La reforma al COOTAD, aprobada por la Asamblea Nacional el 20 de febrero a pesar de las protestas de diversas autoridades, establece que al menos el 70% del presupuesto municipal debe destinarse a inversión, dejando un máximo del 30% para gasto corriente, incluyendo salarios y funcionamiento administrativo. El oficialismo defiende la medida como una forma de mejorar la eficiencia en la gestión de los recursos públicos.
No obstante, grupos sociales y autoridades locales han criticado la reforma, argumentando que implica un recorte en los recursos destinados a áreas esenciales como educación, cultura y otros servicios básicos. Hasta el 9 de marzo, la ley acumulaba 15 demandas de inconstitucionalidad presentadas ante la Corte Constitucional.
El Ministerio de Educación, Deporte y Cultura resaltó la importancia de la Feria Internacional del Libro como un impulsor de la economía creativa y un fortalecedor del ecosistema del libro. Asimismo, destacó su papel en la promoción del acceso a contenidos culturales, la consolidación de un espacio de diálogo social y cultural, y la dinamización de la cadena editorial y bibliotecaria.
La feria, según el Ministerio, contribuye a proyectar a Quito como un referente cultural a nivel internacional y forma parte de la implementación de la Política Nacional de Fomento a la Lectura, la Oralidad y el Acceso al Libro 2024-2025.
La controversia en torno a la Feria del Libro de Quito pone de manifiesto las tensiones entre el Gobierno Nacional y la Alcaldía de la ciudad, así como el debate sobre el impacto de la reforma al COOTAD en la autonomía financiera y la capacidad de gestión de los gobiernos locales. La fecha exacta del evento aún no ha sido confirmada por el Ministerio, pero la promesa de su realización representa una victoria para los defensores de la cultura y la lectura en Ecuador. La situación sigue en desarrollo y se espera que en los próximos días se ofrezcan más detalles sobre la organización de la feria y la resolución del conflicto entre las partes involucradas. La comunidad literaria ecuatoriana observa atentamente los acontecimientos, esperando que la Feria Internacional del Libro de Quito pueda llevarse a cabo con éxito y cumplir su importante función de promoción de la lectura y el acceso a la cultura.


