Chile se prepara para enfrentar un nuevo y considerable sistema frontal que impactará a gran parte del territorio nacional a partir de este jueves. Este fenómeno atmosférico se caracterizará por traer consigo precipitaciones de alta intensidad, las cuales se concentrarán en periodos de tiempo cortos, generando una alerta preventiva en diversas zonas del país debido al volumen de agua proyectado.
El meteorólogo Eduardo Sáez, en declaraciones entregadas al programa "Una Nueva Mañana" de Cooperativa, instó a la población y a las autoridades a "ponerle mucho ojo" a este evento. Según el especialista, la dinámica del sistema frontal implica un desplazamiento desde el extremo sur hacia el norte del país, comenzando su trayectoria en las regiones de Aysén y Los Lagos. En estas zonas iniciales, se espera la generación de fuertes lluvias que posteriormente se extenderán hacia las regiones de Los Ríos y La Araucanía.
El avance del frente continuará durante la noche del jueves y la madrugada del viernes, momento en el que las precipitaciones intensas alcanzarán las regiones de Biobío y Ñuble. El despliegue del sistema no se detendrá allí, ya que se proyecta que el fenómeno continúe su avance hacia el norte, llegando con fuerza hasta la Región de Coquimbo durante la jornada del viernes.
Desde el punto de vista técnico, Eduardo Sáez advirtió que este frente llegará acompañado de un "río atmosférico" de consideración, el cual se ubicaría probablemente entre la categoría 2 y 3. Uno de los puntos más críticos señalados por el profesional es la elevación de la isoterma cero, que se situaría entre los 2.500 y 2.800 metros durante las horas de mayor precipitación.
Esta condición técnica es fundamental, ya que, si bien se prevé la caída de algo de nieve, la isoterma alta implica que las precipitaciones líquidas alcanzarán altitudes mayores. Esto representa un riesgo significativo para las quebradas y cauces que ya fueron golpeados por temporales anteriores, pues la lluvia podría reactivar socavones y zonas ya vulnerabilizadas, aumentando la inestabilidad del terreno.
En cuanto a los volúmenes de agua, el meteorólogo estimó montos que superarán los 40 milímetros. No obstante, aclaró que, a diferencia de otras emergencias recientes, este pulso no se extenderá por varios días consecutivos. Esto significa que no se esperan acumulaciones masivas de 200 o 300 milímetros, pero sí se advierte sobre una lluvia muy fuerte que caerá en instantes cortos, lo que mantiene el riesgo latente a pesar de la menor duración del evento.
Paralelamente, mientras se espera la llegada de este frente principal, la Región Metropolitana y la zona central experimentarán chubascos débiles e intermitentes durante el transcurso de la semana.
Por su parte, la Dirección Meteorológica de Chile (DMC) y las autoridades gubernamentales mantienen un monitoreo permanente. Un primer evento, ya en curso entre lunes y martes, ha dejado precipitaciones que se mantienen dentro de los rangos normales para la época invernal. Según los datos de la DMC, este primer pulso dejó entre 10 y 25 milímetros en el litoral, entre 20 y 25 milímetros en los valles y una acumulación de nieve favorable de entre 20 y 30 centímetros en la zona cordillerana.
Arnaldo Zúñiga, meteorólogo de la DMC, explicó que tras las lluvias del lunes y martes, se producirá una "ventana" de aproximadamente dos días, miércoles y jueves, antes de la llegada del sistema frontal del viernes. Zúñiga enfatizó que este segundo evento es el que requiere un monitoreo más exhaustivo, ya que es muy probable que sea más cálido y activo que el anterior, presentando una isoterma cero ligeramente más alta, lo que refuerza las advertencias sobre la intensidad y los riesgos asociados al desplazamiento del fenómeno hacia el Norte Chico.

