El servicio eléctrico en Venezuela, considerado fundamental para el funcionamiento de sectores clave como agua, transporte, salud y manufactura, se encuentra en una situación de alta precariedad, según advierte el Grupo Ricardo Zuloaga (GRZ). La organización, integrada por ingenieros y especialistas que construyeron y gerenciaron el sistema eléctrico hasta 2005, ha realizado un seguimiento exhaustivo de la crisis y propone una ruta para su recuperación.
A finales de la década de 1990, Venezuela contaba con una infraestructura eléctrica avanzada, con un 70% de la energía proveniente de fuentes hidroeléctricas del Bajo Caroní (Guri, Macagua I y II, Caruachi) y el 30% restante generada por plantas termoeléctricas. Este sistema, coordinado por un Centro Nacional de Despacho de Energía, garantizaba la disponibilidad de energía a pesar de las variaciones climáticas.
Sin embargo, a partir de 2005, tras la fusión de empresas públicas y privadas, el sector eléctrico venezolano comenzó a deteriorarse. Acciones políticas e inconvenientes impusieron una situación de fragilidad que ha llevado a una dependencia casi total (90%) de la energía hidroeléctrica, sin el respaldo de las plantas termoeléctricas y con un sistema de transmisión y distribución abandonado, sin mantenimiento adecuado.
El GRZ ha documentado el impacto de esta crisis en la calidad de vida de la población, la industria, el comercio y el sector petrolero. Ahora, la organización presenta una serie de recomendaciones a las autoridades designadas para la recuperación del Sistema Eléctrico Nacional (SEN), con el objetivo de proporcionar una visión integral para la toma de decisiones.
La propuesta del GRZ se centra en cinco puntos clave:
1. Inventario y reclutamiento: Realizar un inventario completo de todas las unidades de generación termoeléctricas del país y reclutar personal calificado para su operación y mantenimiento.
2. Reparaciones urgentes: Contactar a fabricantes y especialistas para evaluar el estado de los equipos y realizar reparaciones de calidad en el menor tiempo y costo posible, utilizando planes de recuperación ya elaborados por instituciones y expertos del sector.
3. Continuidad del servicio: Priorizar la continuidad del servicio eléctrico, brindando apoyo a las unidades operativas y de mantenimiento de los centros de control, centrales de generación (hidro y térmicas), subestaciones de transmisión y centros de operación y mantenimiento de las redes de distribución, así como a los almacenes de repuestos.
4. Suministro de combustible: Establecer un acuerdo con la industria petrolera nacional para garantizar el suministro de combustibles necesarios para la generación térmica, crucial para estabilizar el sistema eléctrico, ya que la generación hidroeléctrica por sí sola no es suficiente.
5. Equipamiento y seguridad: Proporcionar a las distintas regiones los transformadores, equipos y materiales necesarios para mantener el servicio, así como herramientas e implementos de seguridad para los trabajadores.
El GRZ enfatiza que el SEN fue diseñado como un sistema interconectado que garantiza la continuidad del servicio en todo el país, incluso cuando las plantas térmicas no operan a plena capacidad. La organización subraya la importancia de abordar la situación con rigor técnico y profesionalismo, basándose en la ingeniería, datos demostrables y las mejores prácticas gerenciales.
El grupo se define como un panel de expertos autónomo, guiado por la verdad técnica y la viabilidad operativa, sin agendas políticas. Su compromiso con la transparencia se manifiesta en la exposición clara de la realidad del SEN, documentando la desinversión y advirtiendo sobre los riesgos de colapso.
Además de la denuncia, el GRZ se dedica al diseño de planes maestros viables y financieramente estructurados para la recuperación del servicio a corto, mediano y largo plazo. Su motivación central es el rescate de la calidad de vida de los ciudadanos, defendiendo que un servicio eléctrico confiable es esencial para el progreso económico, la salud, la educación y el bienestar social del país.
El Grupo Ricardo Zuloaga toma su nombre de Ricardo Zuloaga Tovar, el ingeniero y empresario que fundó La Electricidad de Caracas en 1895 y fue pionero en la hidroelectricidad en Venezuela. A lo largo de más de 15 años, el GRZ ha publicado numerosos informes técnicos y propuestas públicas, consolidando sus principios rectores de rigor técnico, independencia, transparencia, proactividad y compromiso con Venezuela. La organización insta a las autoridades a considerar su propuesta como una herramienta valiosa para abordar la crisis eléctrica y garantizar un futuro energético sostenible para el país. La situación actual exige una acción inmediata y coordinada para evitar un colapso total del sistema y proteger los intereses de la nación.












