Una mujer fue sentenciada a 45 años de prisión en El Salvador por el delito de homicidio agravado contra su pareja, Juan P., según resolución del Tribunal Primero de Sentencia de San Salvador. Priscila Mayela Abarca Mendoza fue hallada responsable del ataque ocurrido el 5 de julio de 2025 en la vivienda que compartían en la comunidad La Salud, distrito de Ciudad Delgado.
El fallo judicial detalla que el incidente se desencadenó tras una discusión entre la pareja, mientras consumían alcohol alrededor de las 21:00 horas. Abarca Mendoza infligió heridas de arma blanca en la región pectoral derecha de Juan P. El informe forense determinó que la causa de muerte fueron lesiones en el corazón y pulmón derecho, provocadas por un cuchillo de aproximadamente 12 centímetros de largo. El análisis toxicológico reveló que Juan P. presentaba niveles elevados de alcohol en sangre al momento de su muerte.
La investigación judicial reveló un patrón de violencia previa en la relación. Testimonios y el expediente del caso documentan antecedentes de agresiones físicas por parte de Abarca Mendoza durante las disputas con su compañero. Un incidente previo, ocurrido mes y medio antes del homicidio, quedó registrado cuando Juan P. recibió atención médica por una herida en la cabeza causada por un envase de vidrio roto lanzado por la imputada.
El propietario del inmueble donde se perpetró el crimen declaró ante el tribunal que fue testigo de la discusión la noche del homicidio. Tras retirarse a dormir, fue despertado por los gritos de Abarca Mendoza. Al verificar la situación, la observó con manchas de sangre en su ropa y un cuchillo a su lado. Ante la gravedad de la escena y las lesiones de la víctima, el propietario solicitó ayuda a través del Sistema de Emergencias 911, según consta en el expediente judicial.
Este caso se suma a otro reciente y particularmente brutal, donde Reina Isabel Henríquez Lovo recibió una condena de 50 años de prisión por homicidio agravado. El Tribunal Segundo de Sentencia de San Miguel la halló culpable de asesinar a su esposo el 21 de junio de 2024 en el barrio El Calvario, distrito San Luis de La Reina. La sentencia contra Henríquez Lovo se dictó tras la evaluación de pruebas presentadas por la Fiscalía General de la República (FGR), que demostraron dolo y premeditación en la comisión del delito.
El móvil detrás del homicidio perpetrado por Henríquez Lovo fue un plan concertado con su amante, con quien mantenía una relación extramatrimonial. Ambos inmovilizaron y decapitaron a la víctima tras sedarla con pastillas para dormir, disueltas en una taza de café que la procesada le ofreció.
En un intento por ocultar el crimen, la cabeza de la víctima fue depositada en la fosa séptica de la vivienda. El resto del cuerpo fue enterrado posteriormente, luego de que no lograran introducirlo en el mismo lugar. La FGR reveló estos detalles durante el proceso judicial.
La policía localizó el cadáver el 23 de julio de 2024. El cómplice de Henríquez Lovo ya había sido condenado a 20 años de prisión, pena a la que ahora se suma la condena de 50 años impuesta a la autora material del crimen.
Estos dos casos, con condenas que suman 95 años de prisión en total, reflejan la severidad con la que el sistema judicial salvadoreño está abordando los casos de feminicidio y homicidio agravado. La FGR ha intensificado sus esfuerzos en la investigación y persecución de estos delitos, buscando garantizar que los responsables enfrenten la justicia. La acumulación de pruebas y la presentación de testimonios contundentes han sido clave para obtener estas condenas, que buscan enviar un mensaje claro de disuasión y protección a las víctimas de violencia. La sociedad salvadoreña observa con atención estos fallos judiciales, esperando que contribuyan a la reducción de la violencia de género y a la construcción de una sociedad más segura y justa.












