La Junta Directiva de Ecopetrol se reúne nuevamente hoy para definir la permanencia de Ricardo Roa como presidente de la compañía, tras casi 12 horas de discusión el pasado jueves 19 de marzo. La decisión se toma en un contexto de división dentro del órgano rector y fuertes presiones sindicales y legales sobre el directivo.
Fuentes confirman que seis miembros de la Junta, incluyendo a Hildebrando Vélez, Alberto Merlano y Ángela Robledo, se inclinan por mantener a Roa en el cargo. Sin embargo, la Unión Sindical Obrera (USO) mantiene una postura firme en contra, luego de que la Fiscalía imputara a Roa por presunto tráfico de influencias en la compra de un apartamento de lujo. La USO advierte que, de no ser atendido su pliego de peticiones, podría convocar movilizaciones que involucren a 25.000 trabajadores de Ecopetrol.
El expresidente de la USO, Cesar Loza, es uno de los principales detractores de la continuidad de Roa, argumentando que las investigaciones en curso agravan la situación financiera de la empresa. Sorpresivamente, Juan Gonzalo Castaño, quien presentó el informe de venta del Permian, también ha expresado preocupación por las imputaciones.
Además del caso del apartamento, Roa deberá enfrentar un proceso por la presunta violación de topes de financiación en la campaña presidencial de Gustavo Petro, donde se desempeñó como gerente. La Junta Directiva se expone a investigaciones administrativas y judiciales si se determina que la reputación y las finanzas de Ecopetrol se han visto afectadas por las investigaciones sobre Roa. La Securities and Exchange Commission (SEC) de Estados Unidos ya está siguiendo de cerca el caso.
A pesar de la controversia, el presidente Gustavo Petro ha respaldado a Roa, denunciando una ofensiva mediática para sacarlo de su cargo. La decisión final de la Junta Directiva tendrá implicaciones significativas para el futuro de la principal compañía petrolera del país.
Suscríbete a Noticias lat para más noticias.












