La Biblioteca Provincial Rubén Martínez Villena, joya arquitectónica del parque Serafín Sánchez Valdivia en Sancti Spíritus, se ha convertido en un refugio para el alma, gracias a la reciente exposición de Maidel Fernández Palmero, titulada “Espirales del Silencio”. La muestra, que representa una continuación de su anterior trabajo “Ciclos del Alma”, ha insuflado nueva vida a las paredes de la emblemática institución, ofreciendo a los visitantes una experiencia visual y emocionalmente resonante.
Fernández Palmero, una artista empírica nacida en La Sierpe, ha recorrido un camino singular en el mundo de las artes visuales. Sin formación académica formal, su creatividad florece desde un impulso interno, un torrente de ideas que se materializan directamente en el soporte, sin bocetos previos ni ideas preconcebidas. “Todo nace de la espontaneidad”, confiesa la artista, describiendo su proceso creativo como un diálogo íntimo entre su interior y sus manos, capaces de dar forma a sus sueños y emociones.
Su trayectoria artística se remonta a sus años en La Sierpe, donde descubrió su pasión por las artes visuales. Posteriormente, durante once años, desempeñó un papel crucial como instructora de arte en la Casa de Cultura Argelio García, en un contexto marcado por el período especial. En esa época, junto a otros jóvenes artistas, asumió la responsabilidad de mantener viva la llama de la creatividad, aprovechando cada oportunidad para su propia superación. La guía de maestros como Mario Félix Bernal, Luis García, Lamadrid y El Monje, del Taller de Artes Plásticas, fue fundamental en su desarrollo.
El crecimiento profesional la llevó a establecerse en El Chambelón, a las afueras de la ciudad de Sancti Spíritus. Allí, conectó con el Fondo Cubano de Bienes Culturales (FCBC), donde trabajó durante 23 años como promotora y vendedora de obras de arte. Esta experiencia le permitió mantenerse en contacto con el mundo artístico y fortalecer sus lazos con otros creadores.
Sin embargo, fue al regresar a su hogar, a dedicarse al cuidado de su familia y a las actividades hogareñas, que el imperativo de crear resurgió con fuerza. En su “pequeña isla creativa”, alejada del bullicio urbano, Maidel encontró el espacio y la tranquilidad necesarios para reconectar con su pasión. “Reaparecí”, afirma, reconociendo que su vocación artística siempre estuvo presente, aunque a veces eclipsada por las rutinas laborales.
Ahora, bajo la luz de las velas y en cualquier espacio disponible, Maidel deja volar su imaginación, trabajando a diario y utilizando una variedad de materiales, desde tempera y lápiz hasta lapicero, para expresar su mundo interior. Su primera exposición, “Ciclos del Alma”, celebrada en la sede de la Sociedad Cultural José Martí, fue un punto de inflexión en su carrera, marcando su regreso a la escena artística y abriendo las puertas a nuevas oportunidades. “Espirales del Silencio” es una continuación natural de esta exploración, profundizando en los temas que la obsesionan: las emociones, los miedos y las aspiraciones que todos llevamos dentro.
La exposición en la Biblioteca Rubén Martínez Villena, con una treintena de piezas, es un testimonio de su talento y su valentía. La artista reconoce que cada obra es una expresión de esas espirales internas, un reflejo de la constante búsqueda de crecimiento y superación personal. La elección de la biblioteca como sede de la exposición no fue casualidad. Maidel sintió desde el primer momento que el edificio, con su belleza ecléctica y su atmósfera de serenidad, reunía las condiciones ideales para proteger y realzar sus creaciones.
La obra de Maidel Fernández Palmero ha sido descrita como expresionismo abstracto no figurativo, aunque la artista prefiere la definición de “abstraccionismo lírico”, propuesta por Marco Antonio Calderón en el catálogo de “Espirales del Silencio”. Calderón, a través de su análisis, logró desentrañar una capa más profunda del trabajo de Maidel, revelando una sensibilidad y una complejidad que la propia artista no había percibido conscientemente.
Más allá de las clasificaciones, lo esencial es que Maidel crea desde el impulso interior, con un sello personal que la distingue. Su arte es un reflejo de su alma, una invitación a la introspección y al diálogo. La inauguración de “Espirales del Silencio” fue un éxito rotundo, con una gran afluencia de público y un ambiente de calidez y admiración. Amigos, familiares y amantes del arte se reunieron para celebrar el talento de esta artista espirituana, cuya obra promete seguir inspirando y emocionando a quienes tengan la oportunidad de contemplarla.
Maidel Fernández Palmero es una artista que encarna los valores de la valentía, la modestia y la sencillez. Su trabajo es un testimonio de la fuerza del espíritu humano y de la capacidad del arte para transformar el mundo que nos rodea. Su historia es un ejemplo de perseverancia y pasión, una inspiración para todos aquellos que sueñan con convertir sus ideas en realidad. La exposición en la Biblioteca Rubén Martínez Villena es solo el comienzo de un camino lleno de posibilidades, un preludio de lo que sin duda será una carrera artística brillante y fructífera. Además de las pinturas, la muestra incluye fotografías que revelan el buen ojo de la artista para capturar la belleza en los detalles de la vida cotidiana.


