Mazatlán FC y Cruz Azul empataron 1-1 en un partido donde la estrategia defensiva del equipo local frustró los planes de La Máquina. En Aguascalientes, Necaxa se impuso 3-0 a Tijuana, aliviando la presión sobre su técnico.
El Estadio El Encanto fue testigo de un encuentro táctico donde el Mazatlán, equipo que históricamente lucha por evitar el descenso, sorprendió a un Cruz Azul que llegaba con la etiqueta de favorito. Los Cañoneros, conscientes de sus limitaciones, optaron por un planteamiento ultra defensivo después de adelantarse en el marcador gracias a un gol de Josué Ovalle al minuto 48. A partir de ese momento, se dedicaron a cerrar todos los espacios, a abrazar su área y a repeler cada ataque celeste con uñas y dientes.
La estrategia, aunque poco vistosa, resultó efectiva durante gran parte del segundo tiempo. Cruz Azul, liderado por el técnico Nicolás Larcamón, se estrelló contra el muro defensivo del Mazatlán, incapaz de encontrar los espacios necesarios para generar ocasiones claras de gol. Larcamón intentó revolucionar el ataque con la inclusión de cuatro delanteros, incluyendo al nigeriano Christian Ebere, buscando desesperadamente un resquicio en la defensa local. Sin embargo, la insistencia celeste no fue suficiente.
La recompensa para el dominio de Cruz Azul llegó al minuto 87, cuando Gabriel Toro Fernández aprovechó un pase de cabeza de José Paradela para empujar el balón al fondo de la red con un remate de media vuelta. El gol, aunque tardío, reflejó la superioridad del equipo visitante durante la mayor parte del partido. Sin embargo, no fue suficiente para asegurar la victoria.
El empate dejó a Cruz Azul en el segundo lugar de la Liga MX con 27 puntos en 12 fechas, superado por el Guadalajara en la diferencia de goles. Los celestes pierden una oportunidad de oro para alcanzar el liderato, pero siguen en una posición privilegiada para avanzar a la liguilla. Por su parte, el Mazatlán se conformó con un punto que lo aleja ligeramente de la zona de peligro, aunque sigue siendo un equipo en constante lucha por la supervivencia. Se ubican en el puesto 15 con 11 unidades.
El partido evidenció la necesidad de Cruz Azul de diversificar su juego y no depender únicamente de la potencia de su ataque. La férrea defensa del Mazatlán demostró que, con una estrategia bien planteada, es posible neutralizar las armas ofensivas de La Máquina. Larcamón deberá analizar los errores cometidos y buscar soluciones para evitar que su equipo se vea sorprendido por equipos que opten por un planteamiento similar en el futuro.
En otro partido de la jornada, el Necaxa logró una contundente victoria por 3-0 sobre el Tijuana en el Estadio Victoria. El equipo dirigido por Martín Varini, que había atravesado un período de crisis con cuatro derrotas en sus últimos cinco partidos, recuperó la confianza y demostró su capacidad para competir.
El argentino Javier Ruiz fue la figura del partido, anotando un doblete que puso en ventaja a los Rayos. Sus goles, producto de rebotes y jugadas individuales, desestabilizaron la defensa del Tijuana y permitieron al Necaxa tomar el control del encuentro. El equipo fronterizo, incapaz de encontrar espacios en el ataque, comenzó a sentir el desgaste y la impaciencia.
Tomás Badaloni redondeó la victoria con un remate de cabeza al minuto 75, sellando el triunfo del Necaxa y confirmando su buen momento. La goleada no solo alivió la presión sobre Varini, quien había sido objeto de críticas por parte de la afición, sino que también permitió al equipo escalar al décimo lugar de la tabla general con 13 puntos. Tijuana, por su parte, se hundió un peldaño, quedando en el puesto 11 con 12 unidades.
La victoria del Necaxa es un golpe de aire fresco para un equipo que necesitaba desesperadamente un resultado positivo. La goleada no solo les permite sumar puntos importantes en la tabla general, sino que también les brinda la confianza necesaria para afrontar los últimos cinco partidos de la fase regular con optimismo. El equipo de Varini sigue soñando con la posibilidad de meterse a la liguilla, aunque sabe que deberá mantener un alto nivel de rendimiento para lograrlo.
El partido entre Necaxa y Tijuana evidenció las diferencias entre ambos equipos. Mientras que los Rayos mostraron solidez defensiva y eficacia en el ataque, los Xolos se vieron superados en todos los aspectos del juego. El equipo fronterizo deberá analizar sus errores y buscar soluciones para mejorar su rendimiento en los próximos partidos. La Liga MX sigue siendo un torneo impredecible, donde cualquier equipo puede sorprender a cualquier otro. La jornada nos dejó dos partidos con resultados contrastantes, pero con una conclusión clara: la estrategia y la determinación son fundamentales para lograr el éxito.
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