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¡BOMBA! ¿Se desmorona la 4T? El PT pone en jaque a Sheinbaum y amenaza con el colapso legislativo

Sí el llamado “Plan B” de reforma electoral de la presidenta Claudia Sheinbaum no se aprueba en el Senado de la República por la falta de apoyo del PT, podría provocar una ola expansiva hacia todo el país que, en el caso de la Ciudad de México, Morena pierda la mayoría calificada en el Congreso y ya no pueda reformar la Constitución. FOTO: Especial

¡BOMBA! ¿Se desmorona la 4T? El PT pone en jaque a Sheinbaum y amenaza con el colapso legislativo

El futuro del “Plan B” de reforma electoral impulsado por la presidenta Claudia Sheinbaum pende de un hilo, amenazado por la posible falta de apoyo del Partido del Trabajo (PT) en el Senado de la República. La negativa petista podría desencadenar una crisis política de gran magnitud, con consecuencias directas en la capacidad del gobierno federal y, particularmente, de la Ciudad de México, para llevar a cabo reformas constitucionales clave.

La aprobación de la iniciativa presidencial requiere de una mayoría calificada de 86 votos en el Senado, de un total de 128. Morena, sin el respaldo del PT, se queda corto, lo que convierte los seis votos de los senadores del PT en un factor decisivo. La posibilidad de una fractura en el bloque de la “Cuarta Transformación” (4T) abre un escenario de inestabilidad y “daños colaterales” que podrían afectar profundamente la agenda legislativa del sexenio.

En la Ciudad de México, la situación es particularmente delicada. Actualmente, Morena y sus aliados cuentan con 46 de los 44 votos necesarios para modificar la Constitución local. Sin embargo, la pérdida de los cuatro votos del PT significaría la pérdida de la mayoría calificada, paralizando cualquier intento de reforma constitucional en la capital del país.

Las tensiones entre Morena y el PT han ido en aumento en las últimas semanas, alimentadas por un sentimiento de desconfianza y menosprecio por parte de los líderes morenistas hacia sus aliados petistas. El PT denuncia un trato “déspota y majadero”, así como una falta de consideración en la construcción de acuerdos de cara a las elecciones de 2027.

Uno de los puntos centrales de la discordia es la propuesta de Morena de establecer una coalición electoral, en lugar de una alianza, para las próximas elecciones. La diferencia entre ambos modelos es crucial. En una coalición, los votos para cada partido se determinan estrictamente por los resultados obtenidos en las urnas, boleta por boleta. En una alianza, se pactan previamente los porcentajes de votación que corresponderán a cada partido, incluso garantizando un mínimo de representación para los partidos más pequeños, como el PT y el Partido Verde Ecologista de México (PVEM).

El modelo de alianza se utilizó en las elecciones de 2024, asegurando al PT su registro en el Congreso. Sin embargo, el PT considera que Morena le otorgó un número insuficiente de candidaturas, en relación con el apoyo electoral que brindó a la alianza. En la Ciudad de México, por ejemplo, el PT solo recibió la candidatura en Xochimilco, a pesar de que sus votos fueron fundamentales para ganar demarcaciones como Álvaro Obregón e Iztacalco, así como al menos cinco distritos electorales.

En un escenario de coalición, el PT teme que su representación en el Congreso se vea drásticamente reducida, poniendo en riesgo su capacidad para mantener su registro como partido político. Por ello, exigen un reparto más equitativo de candidaturas, que les permita competir por al menos un tercio de los puestos en juego.

El primer gran desencuentro entre el PT y el oficialismo se produjo hace unos días, cuando los senadores petistas votaron en contra de la iniciativa de reforma electoral de Sheinbaum. La propuesta, que buscaba eliminar las candidaturas plurinominales, reducir el financiamiento público a los partidos políticos y disminuir el número de senadores, fue percibida por el PT como un ataque directo a su representación y a la de las minorías.

El PVEM, por su parte, ha manifestado su apoyo total al “Plan B” de la presidenta, lo que agudiza la división dentro del bloque de la 4T. El PT, sin embargo, mantiene su postura de rechazo, argumentando que la reforma también afecta la representación de las minorías.

Si el PT finalmente vota en contra del “Plan B” electoral, se producirá una ruptura prácticamente irreversible en su pacto con Morena. Este escenario podría tener consecuencias devastadoras para el gobierno federal, ya que perdería la mayoría calificada en el Senado para reformar la Constitución durante los cuatro años y medio restantes del sexenio de Sheinbaum. En la Ciudad de México, la situación sería igualmente crítica, ya que Morena ya no contaría con los votos necesarios para modificar la Carta Magna.

La situación es compleja y el futuro incierto. La negociación entre Morena y el PT se presenta como un desafío crucial para la estabilidad política del país. La presidenta Sheinbaum deberá encontrar una fórmula para convencer a sus aliados petistas de que apoyen su reforma electoral, o arriesgarse a ver frustrados sus planes de transformación del país.

El diputado Jesús Sesma, quien asumió la presidencia de una comisión legislativa por ausencia del titular, advirtió sobre la importancia de no llegar “en blanco” a los debates legislativos, lo que refleja la tensión y la urgencia que caracterizan el momento político actual.

Paradójicamente, algunos analistas sugieren que la postura del PT, al negarse a aprobar la reforma constitucional que permitiría celebrar la consulta de revocación de mandato de manera concurrente con las elecciones federales de 2027, podría estar en realidad defendiendo a la propia presidenta Sheinbaum, al evitarle un posible fracaso en la consulta. Sin embargo, esta interpretación no ha sido confirmada por los líderes del PT.

El desenlace de esta crisis política es impredecible. Lo que está claro es que el futuro del “Plan B” de reforma electoral, y con él, la capacidad del gobierno federal para llevar a cabo sus reformas, depende en gran medida de la voluntad del PT y de su disposición a negociar. La cuenta regresiva ha comenzado y el tiempo apremia.

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