El Celta de Vigo ha logrado una gesta en el Groupama Stadium de Lyon, clasificándose para los cuartos de final de la Europa League tras vencer al Olympique de Lyon por 0-2 (1-3 en el global). Un partido marcado por la polémica, la solidez defensiva y la efectividad ofensiva de un equipo celeste liderado por un Javi Rueda en estado de gracia.
Desde el pitido inicial, el encuentro se tornó intenso y disputado. Apenas unos minutos después del comienzo, una fuerte entrada de Tagliafico sobre Javi Rueda generó una gran controversia. Los jugadores del Celta reclamaron penalti, argumentando que la falta era clara y merecía ser sancionada. Sin embargo, el VAR desestimó la reclamación, dejando a los gallegos con un sabor amargo y un sentimiento de injusticia.
A pesar del revés inicial, el Celta no se amilanó y se mostró cómodo en el terreno de juego. Con Yaremchuk y Endrick como principales referentes en ataque, los de Giráldez buscaron constantemente la portería rival, presionando la salida del balón del Lyon y tratando de aprovechar cualquier oportunidad que se presentase. El portero eslovaco del Lyon, Greif, se erigió como un muro infranqueable, realizando dos intervenciones providenciales para evitar los goles de Pablo Durán y Fer López.
La primera mitad concluyó con un dominio territorial del Celta, que demostró una gran solidez defensiva y una capacidad de reacción admirable. Sin embargo, la expulsión de Niakhate en el minuto 15, tras una dura entrada sobre Javi Rueda, cambió por completo el rumbo del partido. El Lyon se quedó con un hombre menos, lo que obligó al Celta a replantear su estrategia y a aprovechar al máximo su superioridad numérica.
Tras el descanso, el Celta salió con una actitud aún más ambiciosa, decidido a sentenciar la eliminatoria. La insistencia celeste tuvo su recompensa en el minuto 61, cuando Javi Rueda, tras recibir un certero pase de Hugo Álvarez, empujó el balón al fondo de la red, poniendo el 0-1 en el marcador. El extremo gallego, que ya había marcado en el partido de ida, volvió a demostrar su olfato goleador y su importancia para el equipo.
El gol de Javi Rueda desató la euforia entre los jugadores del Celta, que se sintieron más seguros y confiados. Sin embargo, los gallegos no se conformaron con la ventaja mínima y siguieron buscando el segundo gol, conscientes de que un tanto más podría sentenciar definitivamente la eliminatoria. En el minuto 70, Javi Rueda tuvo una nueva oportunidad de marcar, pero su pase a Ferran Jutglá no encontró su destino.
A medida que avanzaba el partido, el Lyon se volcó en ataque, desesperado por encontrar el gol que le permitiera meterse de nuevo en la eliminatoria. Sin embargo, la defensa del Celta se mostró infranqueable, rechazando todos los ataques franceses y evitando cualquier peligro para la portería de Guaita. En los últimos minutos, el Celta aprovechó los espacios que dejaba el Lyon en busca del gol y sentenció el partido con un gol de Ferran Jutglá en el minuto 85, tras una espectacular galopada en solitario.
La victoria del Celta en Lyon es un hito histórico para el club gallego, que no llegaba a los cuartos de final de una competición europea desde la temporada 2003-2004. El equipo de Giráldez ha demostrado una gran capacidad de superación y un espíritu de lucha admirable, superando las adversidades y eliminando a un rival de la talla del Olympique de Lyon.
La actuación de Javi Rueda fue fundamental para el triunfo del Celta. El extremo gallego marcó dos goles en la eliminatoria, dio una asistencia y sufrió dos duras entradas que terminaron en expulsión del rival. Su velocidad, habilidad y olfato goleador fueron claves para desequilibrar la balanza a favor del Celta.
Además de Javi Rueda, otros jugadores del Celta también destacaron en el partido, como Hugo Álvarez, que dio la asistencia del gol de Javi Rueda, y Ferran Jutglá, que marcó el segundo gol del Celta y sentenció la eliminatoria. La defensa del Celta también realizó un gran trabajo, neutralizando los ataques del Lyon y evitando cualquier peligro para la portería de Guaita.
La expulsión de Tagliafico en los últimos minutos del partido fue la guinda del pastel para el Celta, que cerró una noche perfecta con una victoria contundente y una clasificación histórica para los cuartos de final de la Europa League. El Celta se ha convertido en la revelación de la Europa League y sueña con llegar lo más lejos posible en la competición.
El sorteo de los cuartos de final de la Europa League se celebrará el próximo viernes en Nyon, Suiza. El Celta conocerá entonces a su próximo rival en la competición, con la esperanza de seguir haciendo historia y de alcanzar las semifinales. La afición celeste ya está ilusionada y espera con ansias el próximo partido del Celta en la Europa League.


