Un deslizamiento de tierra y rocas ocurrido en la madrugada de este jueves 19 de marzo ha provocado el cierre intermitente de la carretera Marginal, específicamente en el sector Naranjal, perteneciente al distrito de San Ramón. La emergencia ha generado un caos vial, dejando varados a decenas de vehículos desde la medianoche en ambos sentidos de la vía, impactando significativamente la conectividad entre la Selva Central, Lima y Huancayo.
La magnitud del deslizamiento sorprendió a los conductores que transitaban por la zona durante las primeras horas de la mañana. La acumulación de tierra y enormes rocas cubrió gran parte del ancho de la carretera, imposibilitando por completo el paso de vehículos de diferentes tipos, desde automóviles particulares hasta camiones de carga pesada. Testimonios de conductores atrapados relatan escenas de incertidumbre y frustración, con largas esperas sin información clara sobre el tiempo que tomaría la reapertura de la vía.
“Estábamos viajando a Lima con mi familia, y de repente vimos que la carretera estaba completamente bloqueada. No sabíamos qué hacer, ni cuánto tiempo tendríamos que esperar. Había niños pequeños y personas mayores en los vehículos, y la situación era bastante angustiante”, comentó un conductor identificado como Carlos Pérez, quien se encontraba varado con su familia desde las 2 de la madrugada.
La situación se complicó aún más debido a la inestabilidad del terreno en la zona afectada. A pesar de las advertencias de las autoridades, algunas personas intentaron cruzar a pie el área del deslizamiento, exponiéndose a un riesgo considerable de sufrir accidentes o quedar atrapados por nuevas caídas de rocas y tierra. Las autoridades locales y personal de la policía se desplegaron en el lugar para disuadir a los peatones y garantizar su seguridad.
Ante la magnitud de la emergencia, Provías Nacional movilizó maquinaria pesada para iniciar las labores de limpieza y remoción de escombros. Excavadoras, cargadores frontales y volquetes trabajan sin descanso para retirar la tierra y las rocas que obstruyen la vía. Sin embargo, la tarea es compleja y lenta, debido a la gran cantidad de material acumulado y la necesidad de garantizar la estabilidad del terreno antes de reabrir completamente la carretera.
Como medida provisional, las autoridades han habilitado un angosto badén que permite el paso restringido de algunos vehículos livianos. El tránsito por esta vía alternativa es extremadamente lento y controlado, con largas filas de vehículos esperando su turno para cruzar. Se prioriza el paso de vehículos de emergencia, como ambulancias y vehículos de bomberos, así como de camiones cisterna que transportan combustible y otros suministros esenciales.
“Estamos trabajando arduamente para restablecer completamente el tránsito en la carretera Marginal lo antes posible. La seguridad de los usuarios es nuestra prioridad, y no vamos a reabrir la vía hasta que estemos seguros de que es completamente segura”, declaró el ingeniero responsable de la supervisión de los trabajos, Ricardo Mendoza.
Las autoridades han emitido recomendaciones a los conductores que planean viajar por la Selva Central. Se les aconseja evitar la carretera Marginal, si es posible, y buscar rutas alternativas, aunque estas puedan ser más largas y demoradas. A aquellos que no puedan evitar el uso de esta vía, se les recomienda conducir con extrema precaución, respetar las indicaciones de las autoridades y estar preparados para posibles retrasos.
El cierre intermitente de la carretera Marginal ha generado preocupación entre los comerciantes y productores de la Selva Central, quienes temen que la interrupción del tránsito afecte el abastecimiento de productos frescos a Lima y Huancayo, así como la exportación de sus productos a otros mercados. La carretera Marginal es una vía clave para el comercio y el desarrollo económico de la región, y su cierre prolongado podría tener consecuencias negativas para la economía local.
Las autoridades locales han declarado el estado de emergencia en el distrito de San Ramón, con el fin de facilitar la movilización de recursos y la coordinación de esfuerzos para atender la emergencia. Se han habilitado albergues temporales para los conductores y pasajeros que se encuentran varados en la zona, y se está brindando asistencia alimentaria y médica a quienes lo necesiten.
Se espera que las labores de limpieza y remoción de escombros continúen durante las próximas horas, y que el tránsito en la carretera Marginal pueda ser restablecido completamente en un plazo de 24 a 48 horas, dependiendo de las condiciones climáticas y la estabilidad del terreno. Las autoridades han reiterado su compromiso de mantener informada a la población sobre el avance de los trabajos y la evolución de la situación.
La emergencia en la carretera Marginal pone de manifiesto la vulnerabilidad de la infraestructura vial en la región andina, y la necesidad de invertir en la prevención de riesgos y el mantenimiento de las carreteras. Los deslizamientos de tierra y rocas son frecuentes en esta zona, especialmente durante la temporada de lluvias, y pueden causar graves daños a la infraestructura y poner en peligro la vida de las personas. Es fundamental que las autoridades tomen medidas para fortalecer la infraestructura vial y garantizar la seguridad de los usuarios.


