Un video captado por una cámara de seguridad ha revelado los momentos previos y el inicio de la explosión e incendio que sacudieron las inmediaciones de la Refinería Dos Bocas en Tabasco, dejando un saldo trágico de cinco personas fallecidas. La grabación, que circula ampliamente en redes sociales, muestra un vehículo compacto luchando contra las difíciles condiciones impuestas por las fuertes lluvias y los encharcamientos en una vialidad cercana a la refinería.
El video, de menos de un minuto de duración, documenta cómo el automóvil, al intentar tomar una curva, pierde el control y se ve imposibilitado para continuar su marcha. Segundos después, se produce una explosión de magnitud considerable. Las llamas se propagan rápidamente sobre una superficie cubierta de residuos aceitosos, extendiéndose a lo largo de un área donde se encontraba material altamente inflamable. La intensidad del fuego y la velocidad de su propagación son evidentes en la grabación, ofreciendo una imagen desgarradora de la magnitud del siniestro.
Petróleos Mexicanos (Pemex) confirmó inicialmente que las intensas precipitaciones fueron la causa del desborde de aguas aceitosas desde la refinería hacia el exterior. Este derrame generó un estancamiento de líquidos inflamables que, al entrar en contacto con una fuente de ignición, provocó la explosión fuera de la barda perimetral de la instalación. La empresa estatal ha iniciado una investigación interna para determinar las causas exactas del incidente y evaluar las medidas preventivas que podrían evitar futuras tragedias.
Las víctimas mortales de este lamentable accidente incluyen a una empleada de Pemex y a cuatro trabajadores de la empresa de seguridad industrial SIPSSA, quienes se encontraban realizando labores de vigilancia y protección en la zona al momento de la explosión. La noticia ha generado consternación en la comunidad local y ha puesto de manifiesto los riesgos laborales a los que se enfrentan los trabajadores de la industria petrolera.
La administración municipal de Cunduacán ha confirmado que cuatro de las cinco víctimas eran originarias de este municipio. Los restos de los fallecidos fueron trasladados a sus comunidades de origen, donde familiares y amigos les brindaron un último adiós en medio del dolor y la tristeza. Entre las víctimas se identificó a Ezequiel Ramírez Cruz y Fernando Arias de la Cruz, ambos de 52 años y empleados de SIPSSA, así como a Diana Cecilia Gómez Jiménez, de 30 años, y Yuliana López Ronquillo, de 32, quienes también se desempeñaban como vigilantes.
Los funerales se llevaron a cabo de acuerdo con las tradiciones y costumbres de cada familia, en comunidades como Tierra y Libertad, Libertad y La Lucha. La tragedia ha dejado un profundo vacío en los corazones de sus seres queridos y ha generado una ola de solidaridad en la comunidad.
El impacto de esta tragedia se extiende más allá del dolor inmediato de las familias afectadas. Diana Cecilia era madre de dos hijos, una niña de 11 años y un niño de 5, mientras que Yuliana dejó a dos hijas de 11 y 8 años. Estas menores se encuentran ahora en una situación de orfandad y dependen del apoyo de sus familiares y de las autoridades para garantizar su bienestar y su futuro. Las familias de las víctimas han hecho un llamado urgente a las autoridades para que les brinden la asistencia necesaria para cubrir las necesidades básicas de los niños y asegurar su educación.
La alcaldesa de Cunduacán, María de la Cruz López, ha informado que el ayuntamiento brindará todo el apoyo posible a los deudos, incluyendo facilidades administrativas para los trámites legales y respaldo en los gastos funerarios. Además, se están explorando opciones para establecer un fondo de apoyo para los hijos de las víctimas, con el objetivo de garantizar su manutención y su acceso a una educación de calidad.
Las investigaciones para esclarecer las causas del accidente y determinar las responsabilidades correspondientes han sido encomendadas a Petróleos Mexicanos, así como a instancias federales como la Fiscalía General de la República. Se espera que estas investigaciones arrojen luz sobre las circunstancias que llevaron a la explosión y permitan identificar posibles fallas en los protocolos de seguridad o en la gestión de riesgos.
El gobernador de Tabasco, Javier May Rodríguez, se ha limitado a señalar que Pemex será la instancia encargada de dar seguimiento al caso y de informar sobre los avances en las indagatorias. La administración estatal ha expresado sus condolencias a las familias de las víctimas y ha ofrecido su colaboración para brindar el apoyo necesario.
Por su parte, Protección Civil del Estado ha asegurado que las actividades en el complejo industrial continúan de manera normal, aunque el área afectada permanece resguardada para permitir la continuación de las investigaciones. Se han implementado medidas de seguridad adicionales para prevenir nuevos incidentes y garantizar la integridad de los trabajadores y de la comunidad.
Este trágico incidente ha reabierto el debate sobre la seguridad en la industria petrolera y la necesidad de fortalecer los protocolos de prevención de riesgos. Organizaciones civiles y expertos en seguridad han exigido una revisión exhaustiva de las prácticas de seguridad en las refinerías y en otras instalaciones petroleras, así como una mayor transparencia en la gestión de riesgos y en la información pública sobre incidentes y accidentes. La tragedia de Dos Bocas sirve como un recordatorio doloroso de los peligros inherentes a la industria petrolera y de la importancia de priorizar la seguridad y la protección de la vida humana.


