El gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo reporta una disminución significativa en los delitos de alto impacto y una consolidación de la Guardia Nacional bajo el mando de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena), según su Primer Informe de la Estrategia Nacional de Seguridad Pública 2024-2030, entregado al Senado de la República. El documento, que abarca el periodo del 1 de abril al 31 de diciembre de 2025, enfatiza un cambio de paradigma en la política de seguridad, alejándose de un enfoque puramente reactivo basado en el despliegue de fuerza, hacia un modelo proactivo centrado en la inteligencia, la coordinación interinstitucional y la atención a las raíces de la violencia.
El informe sostiene que la reducción en los delitos de alto impacto, especialmente en homicidio doloso y feminicidio, es una prueba tangible de la efectividad de esta nueva estrategia. Los datos presentados revelan una disminución del 26 por ciento en el promedio diario de delitos de alto impacto a nivel nacional en diciembre de 2025, en comparación con octubre de 2024. Asimismo, la tasa de estos delitos por cada 100 mil habitantes experimentó una caída del 16.41 por ciento durante el mismo periodo. Un dato particularmente relevante es la reducción del 40 por ciento en el promedio diario de víctimas de homicidio doloso en diciembre de 2025, tomando como referencia septiembre de 2024.
Este cambio, según el gobierno federal, se sustenta en una profunda reconfiguración institucional y legal del sistema de seguridad pública. Se ha emprendido una reforma integral para fortalecer las capacidades de investigación, regular con mayor precisión las facultades de inteligencia y modernizar los sistemas tecnológicos y de información. En este nuevo esquema, la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC) asume un papel rector en las áreas de investigación e inteligencia, mientras que la Guardia Nacional se consolida como una fuerza de seguridad pública adscrita a la Sedena.
La Guardia Nacional ha experimentado un crecimiento significativo en su estado de fuerza, aumentando en un 54.6 por ciento desde 2019, alcanzando un total de 121 mil 247 elementos desplegados en las 32 entidades federativas del país. El informe destaca que esta corporación ahora opera con 121 sistemas informáticos y que sus productos de inteligencia han contribuido a la detención de mil 423 personas relacionadas con delitos del orden federal. Este avance busca demostrar que la Guardia Nacional no solo ha crecido en tamaño, sino que también ha evolucionado hacia funciones de investigación y generación de inteligencia, alejándose de un rol meramente operativo.
Además de la consolidación de la Guardia Nacional, el informe detalla la detención de 23 mil 924 personas consideradas generadoras de violencia, la destrucción de mil 259 laboratorios clandestinos y áreas de concentración para la producción de metanfetaminas, así como el aseguramiento y decomiso de bienes relacionados con actividades ilícitas, todo ello apoyado en inteligencia estratégica. Se reporta también el bloqueo de 7 mil 337 cuentas bancarias vinculadas con recursos de procedencia ilícita, lo que demuestra un esfuerzo por desmantelar las estructuras financieras del crimen organizado.
Sin embargo, el gobierno federal enfatiza que la seguridad no puede reducirse únicamente al uso de la fuerza. Reconoce la importancia fundamental de abordar las causas subyacentes de la violencia a través de programas sociales, jornadas comunitarias, la implementación de territorios de paz y acciones de proximidad. En este sentido, el informe reporta la realización de 192 sesiones del Gabinete Federal de Seguridad Pública, en las que se acordaron 610 acciones concretas.
En términos de recursos financieros, el gobierno federal ha transferido 12 mil 348 millones de pesos del Fondo de Aportaciones para la Seguridad Pública y 2 mil 242 millones del Fondo de Fortalecimiento de las Instituciones de Seguridad Pública a los estados y municipios, con el objetivo de fortalecer sus capacidades en materia de seguridad.
El informe también destaca la importancia de la coordinación interinstitucional, señalando que la estrategia de seguridad se basa en la colaboración entre diversas dependencias del gobierno federal, estatal y municipal, así como con la sociedad civil. Se han establecido mecanismos de comunicación y coordinación para garantizar una respuesta efectiva a las amenazas a la seguridad pública.
La estrategia de seguridad del gobierno de la presidenta Sheinbaum Pardo se presenta como un enfoque integral que combina el uso de la fuerza con la inteligencia, la coordinación interinstitucional y la atención a las causas de la violencia. Los resultados presentados en el Primer Informe sugieren una tendencia positiva en la reducción de los delitos de alto impacto, pero también reconocen la necesidad de seguir trabajando en la construcción de un sistema de seguridad pública más eficiente y justo. El éxito a largo plazo de esta estrategia dependerá de la capacidad del gobierno para mantener la coordinación interinstitucional, fortalecer las capacidades de investigación e inteligencia, y abordar las causas profundas de la violencia en el país. La consolidación de la Guardia Nacional bajo el mando de la Sedena, si bien ha generado debate, se presenta como un elemento clave para garantizar la seguridad pública en todo el territorio nacional.


