---
Renca, Chile – La explosión en Renca, que ha dejado un saldo devastador de 15 fallecidos, sigue conmoviendo a la nación. En medio del proceso de investigación para determinar las causas del accidente, un impactante testimonio ha salido a la luz, revelando el último y desgarrador intento de un hombre por despedirse de su familia. Angelina Molina, una trabajadora de la zona, relató a T13 una experiencia que la ha marcado profundamente, ofreciendo una ventana al horror y la desesperación vividos durante la tragedia.
Molina, quien trabaja cerca del lugar donde se volcó el camión de gas hace un mes, se convirtió en una de las primeras en prestar auxilio a los heridos que lograban escapar de las llamas. En medio del caos y el pánico, un joven, visiblemente afectado por quemaduras, se acercó a ella solicitando ayuda para comunicarse con su esposa.
“Me decía: ‘Yo el único número que te puedo dar, el que me acuerdo, es de mi esposa’”, recordó Molina con la voz quebrada. En ese momento, la testigo desconocía la identidad del joven, pero su desesperación y el deseo de contactar a su ser amado quedaron grabados en su memoria.
La identidad del joven fue posteriormente revelada como Luis Romero, quien lamentablemente sucumbió a sus heridas cuatro días después en la Mutual de Seguridad. El relato de Molina se convierte ahora en un testimonio aún más doloroso, al conocer el destino final de aquel hombre que solo buscaba una última conexión con su familia.
“Llamamos y le contestó ella… él le dejó un mensaje, que le dijera que la ama y que cuidara mucho a su hija”, relató Molina, describiendo el momento como profundamente emotivo y desgarrador. La imagen de Romero, luchando por comunicarse a pesar del dolor y la gravedad de sus quemaduras, es un testimonio de la fuerza del amor y el instinto de protección familiar.
La testigo expresó su profundo dolor y empatía por la familia de Romero, afirmando que nunca imaginó que aquellos que estaban en el lugar de la explosión perderían la vida. “Yo nunca me imaginé que ellos iban a fallecer, los que estaban acá... y todos fallecieron. Yo siento el dolor como debe estar su familia. Se me desgarra el corazón”, declaró Molina, visiblemente afectada por la tragedia.
El testimonio de Molina no solo pone de manifiesto el sufrimiento individual de las víctimas y sus familias, sino que también resalta la importancia de la solidaridad y el apoyo mutuo en momentos de crisis. Su rápida acción al ayudar a Romero a comunicarse con su esposa, aunque breve, le permitió dejar un último mensaje de amor y despedida a su esposa e hija.
Mientras tanto, la Fiscalía continúa investigando las causas del accidente, buscando determinar responsabilidades y esclarecer las circunstancias que llevaron a la trágica explosión. La empresa Gasco, por su parte, ha emitido un comunicado confirmando su colaboración con la investigación y ofreciendo apoyo a las familias afectadas.
En el comunicado, Gasco se comprometió a brindar compensaciones a las familias de las víctimas, aunque no se especificaron los detalles de estas compensaciones. La empresa también reiteró su compromiso con la seguridad y la prevención de accidentes, asegurando que se están tomando medidas para evitar que tragedias similares se repitan en el futuro.
La explosión en Renca ha generado una ola de consternación y solidaridad en todo el país. Las autoridades han declarado luto nacional y se han organizado diversas iniciativas para apoyar a las familias de las víctimas. La comunidad local también se ha movilizado para brindar ayuda y consuelo a los afectados, demostrando la fuerza y la resiliencia del espíritu humano en momentos de adversidad.
El caso de Luis Romero, y el testimonio de Angelina Molina, se han convertido en un símbolo del dolor y la pérdida que ha dejado la explosión en Renca. Su historia es un recordatorio de la fragilidad de la vida y la importancia de valorar cada momento con nuestros seres queridos. La investigación continúa, y se espera que arroje luz sobre las causas del accidente y permita que las familias de las víctimas encuentren un cierre y justicia. La memoria de aquellos que perdieron la vida en Renca perdurará en el corazón de la comunidad y del país, como un llamado a la prevención y a la seguridad.


