ÚLTIMA HORA

Cobertura global las 24 hs. • martes, 28 de julio de 2026 • Noticias actualizadas al minuto.

Menú

Lluvias Mortales: Rutas a Cuenca Colapsan, Viajeros en Peligro

Algunos tramos viales han permanecido bloqueados en los últimos días debido a los efectos de las fuertes lluvias

Lluvias Mortales: Rutas a Cuenca Colapsan, Viajeros en Peligro

Las intensas lluvias que azotan el país han provocado el cierre intermitente y la afectación parcial de las principales vías que conectan Guayaquil con Cuenca, generando caos y preocupación entre los viajeros. Deslizamientos de tierra, acumulación de agua y los constantes trabajos de limpieza han convertido el trayecto en una odisea, con evaluaciones de seguridad que determinan la viabilidad de la circulación en tiempo real. La situación, que se agrava por el precario estado de la infraestructura vial existente, ha culminado en un trágico siniestro que deja una víctima mortal y varios heridos.

La ruta Cuenca–Molleturo–El Empalme, tradicionalmente la más utilizada por quienes viajan entre estas dos importantes ciudades, es la más afectada. Los deslizamientos en la zona alta han obligado a cierres temporales, mientras que equipos de mantenimiento luchan contra el tiempo para remover los escombros y habilitar el paso. Sin embargo, el problema de fondo persiste: esta carretera se encuentra en mal estado desde hace meses, con daños en la calzada que complican la circulación y se han visto exacerbados por las recientes precipitaciones. La combinación de un mal estado preexistente y las lluvias torrenciales ha creado una situación de riesgo constante para los conductores.

Ante el cierre parcial o la lentitud en la vía principal, los viajeros se ven obligados a considerar alternativas, cada una con sus propias desventajas. La vía El Triunfo-Cochancay-Zhud, que permite avanzar hacia El Tambo, Cañar, Azogues y finalmente la capital azuaya, se presenta como una opción, aunque implica un tiempo de viaje significativamente mayor, extendiéndose hasta cinco horas en comparación con las tres horas y media que se requieren por Molleturo. Esta prolongación del trayecto no solo genera incomodidad, sino que también aumenta el riesgo de accidentes debido a la fatiga del conductor y a las condiciones climáticas adversas.

El tramo Cochancay-Zhud, aunque habilitado con precaución, también presenta dificultades. Conductores reportan la presencia de neblina y calzada húmeda, lo que reduce la visibilidad y exige una disminución de la velocidad. Estas condiciones climáticas, sumadas al estado de la vía, requieren una extrema precaución por parte de los conductores para evitar accidentes.

Otra alternativa, la ruta Santa Rosa-Pasaje-Girón, que conecta las provincias de Azuay y El Oro, es más larga pero se mantiene relativamente estable en cuanto a las condiciones de la calzada. Sin embargo, el mayor tiempo de viaje la convierte en una opción menos atractiva, utilizada principalmente cuando las otras rutas presentan cierres totales. Esta ruta, aunque más segura en términos de infraestructura, implica una mayor inversión de tiempo y recursos por parte de los viajeros.

La tragedia más reciente se produjo en la madrugada del miércoles 18 de marzo, cuando una persona falleció y varias resultaron heridas en un accidente de tránsito en el kilómetro 12 de la vía Cuenca-Molleturo-El Empalme, cerca del sector Marianza. El siniestro involucró a una furgoneta que transportaba pasajeros con destino a Guayaquil y a un vehículo liviano. Equipos de emergencia acudieron al lugar para atender a los heridos y recuperar el cuerpo de la víctima. Este accidente es un claro ejemplo de los riesgos que enfrentan los viajeros en estas condiciones y subraya la urgencia de mejorar la infraestructura vial y garantizar la seguridad en las carreteras.

Las autoridades han emitido recomendaciones a los conductores, instándolos a verificar el estado de las vías antes de iniciar el viaje, a conducir con precaución, a respetar los límites de velocidad y a evitar viajar durante la noche o en condiciones climáticas adversas. También se ha recomendado a los viajeros planificar sus rutas con anticipación y considerar la posibilidad de posponer sus viajes si las condiciones no son seguras.

La situación actual exige una respuesta integral por parte de las autoridades. Es fundamental invertir en el mantenimiento y la reparación de las vías afectadas, así como en la construcción de nuevas infraestructuras que permitan mejorar la conectividad y garantizar la seguridad de los viajeros. Además, es necesario fortalecer los sistemas de alerta temprana y de gestión de riesgos para prevenir futuros accidentes y minimizar los impactos de las lluvias.

La comunidad local y los gremios de transportistas han expresado su preocupación por la situación y han solicitado a las autoridades que tomen medidas urgentes para solucionar el problema. Se ha propuesto la creación de un fondo de contingencia para financiar las obras de reparación y mantenimiento de las vías, así como la implementación de programas de capacitación para los conductores en materia de seguridad vial.

La crisis en las vías a Cuenca no es un problema aislado, sino un reflejo de la falta de inversión en infraestructura y de la vulnerabilidad del país ante los fenómenos climáticos extremos. Es necesario un cambio de paradigma que priorice la planificación a largo plazo, la inversión en infraestructura resiliente y la gestión integral de riesgos para garantizar el desarrollo sostenible y la seguridad de la población. La tragedia en la vía Cuenca-Molleturo-El Empalme debe servir como un llamado de atención para que las autoridades tomen medidas concretas y eviten que se repitan situaciones similares en el futuro. La seguridad de los viajeros y el desarrollo económico del país dependen de ello.

Cobertura en Video