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Callao en Alerta: Sicarios, Extorsión y Adolescentes Vinculados

La PNP capturó a cinco presuntos integrantes de la banda delincuencial, incluido un menor, y decomisó armas, droga y celulares vinculados a actividades delictivas.

Callao en Alerta: Sicarios, Extorsión y Adolescentes Vinculados

La Policía Nacional asesta duros golpes al crimen organizado en Lima y Callao, desarticulando dos bandas dedicadas al sicariato y la extorsión, con detenciones que involucran a un menor de edad y ciudadanos venezolanos. Los operativos, realizados en el Callao y Lurigancho-Chosica, revelan la creciente sofisticación y el alcance de estas organizaciones criminales, que amenazan la seguridad ciudadana y la economía local.

En el Callao, un megaoperativo en nueve predios culminó con la detención de cinco individuos identificados como Harrison Castañeda Herrera, Johader Soldevilla Rodríguez, Pedro Ayala Gamarra, Jonathan Carrillo Aquino y un adolescente de 17 años. La intervención, dirigida por la Dirección de Investigación Criminal de la Policía Nacional, liderada por el general Víctor Revoredo, permitió el decomiso de droga, un arma de fuego y múltiples teléfonos celulares.

El general Revoredo destacó la preocupante presencia de un menor de edad involucrado en actividades criminales, señalando que el adolescente estaba “cubriendo a un sicario” y participando en eventos delictivos ya identificados como objetivos prioritarios. La operación se intensificó tras los recientes actos de violencia contra transportistas en la zona, lo que llevó a las autoridades a enfocarse en la búsqueda de armas y pertrechos utilizados por estas bandas.

Las investigaciones preliminares sugieren que la banda del Callao se dedicaba a la extorsión de empresas de transporte que operan en la avenida Néstor Gambetta, una de las principales vías de acceso al primer puerto. La extorsión, una práctica común entre las organizaciones criminales, busca generar ingresos ilícitos a través de la intimidación y la amenaza a comerciantes y empresarios.

Paralelamente, en Lurigancho-Chosica, otro operativo policial desmanteló una banda dedicada a la extorsión de empresas de transporte público y comercios en diferentes puntos de la capital. Cuatro personas fueron detenidas en un hotel de la Asociación ‘El Ayllu’, mientras se preparaban para atentar contra una empresa de transporte. Entre los detenidos se encontraban tres ciudadanos venezolanos y un peruano.

El coronel Holger Obando Cristóbal, jefe de la División de Investigaciones de Extorsiones de la Dirincri, explicó que la intervención se basó en información privilegiada proporcionada por la Dirección de Inteligencia de la Policía Nacional. La banda criminal planeaba llevar a cabo acciones violentas para presionar a sus víctimas y obtener el pago de extorsiones.

Durante el operativo, las autoridades incautaron artefactos explosivos, incluyendo una granada de guerra, además de teléfonos celulares y una pistola abastecida. La posesión de estos elementos evidencia la peligrosidad de la banda y su disposición a utilizar la violencia para alcanzar sus objetivos.

La presencia de ciudadanos venezolanos involucrados en actividades criminales ha generado preocupación en las autoridades, quienes han intensificado los controles migratorios y las operaciones policiales para combatir la delincuencia transnacional. Si bien la mayoría de los ciudadanos venezolanos que residen en Perú son personas honestas y trabajadoras, un pequeño porcentaje se ha visto involucrado en actividades ilícitas, lo que ha generado tensiones y desconfianza.

Las autoridades peruanas han reiterado su compromiso de combatir la delincuencia y garantizar la seguridad ciudadana. Se han implementado estrategias integrales que incluyen el fortalecimiento de la inteligencia policial, la mejora de la capacidad de respuesta de las fuerzas del orden y la colaboración con otros países para combatir el crimen organizado transnacional.

Los operativos recientes en el Callao y Lurigancho-Chosica son un claro ejemplo del esfuerzo que se está realizando para desmantelar las bandas criminales y proteger a la población. Sin embargo, las autoridades reconocen que la lucha contra la delincuencia es un desafío constante que requiere de la participación activa de la sociedad civil.

La extorsión, en particular, se ha convertido en un problema creciente en Perú, afectando a empresas de todos los tamaños y sectores. Los extorsionadores suelen exigir pagos en efectivo o en bienes a cambio de no dañar a las víctimas o a sus familias. La extorsión no solo genera pérdidas económicas, sino que también genera un clima de miedo e inseguridad que afecta la calidad de vida de las personas.

Las autoridades han instado a las víctimas de extorsión a denunciar los hechos ante la policía, garantizando la confidencialidad de su identidad. La denuncia es fundamental para que las autoridades puedan investigar los casos y llevar a los responsables ante la justicia. Además, se ha creado una línea telefónica gratuita para recibir denuncias de extorsión y brindar apoyo a las víctimas.

La lucha contra el crimen organizado en Perú es un desafío complejo que requiere de una estrategia integral que involucre a las fuerzas del orden, el sistema judicial, las autoridades locales y la sociedad civil. Es fundamental fortalecer la inteligencia policial, mejorar la capacidad de respuesta de las fuerzas del orden, promover la denuncia ciudadana y combatir la corrupción para lograr resultados efectivos en la lucha contra la delincuencia. Los recientes operativos en el Callao y Lurigancho-Chosica son un paso importante en esta dirección, pero aún queda mucho por hacer para garantizar la seguridad y la tranquilidad de los ciudadanos peruanos.

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