---
Puntarenas, Costa Rica – Cinco detenidos vinculados al sangriento ataque que sacudió a Chacarita de Puntarenas el pasado 2 de diciembre de 2025, han sido puestos a disposición de las autoridades judiciales. El incidente, ocurrido en las afueras de la barbería Barahona, cerca de Coopealianza, dejó un saldo trágico: un hombre muerto y cinco heridos. La investigación, liderada por el Organismo de Investigación Judicial (OIJ), apunta a un ajuste de cuentas relacionado con la guerra entre grupos criminales dedicados al tráfico de drogas.
El subdirector del OIJ, Vladimir Muñoz, confirmó la detención de los sospechosos tras una serie de allanamientos realizados en la provincia de Puntarenas. Las autoridades judiciales se mantuvieron herméticas durante las primeras horas de la investigación, pero la presión pública y la necesidad de esclarecer los hechos llevaron a la revelación de los nombres de los detenidos.
La víctima fatal ha sido identificada como Chacón, de 35 años. Su muerte ha generado consternación en la comunidad de Chacarita, donde era conocido por su trabajo y su carácter afable. Los cinco heridos, cuyas identidades no han sido reveladas por razones de seguridad, se encuentran en proceso de recuperación en diferentes centros hospitalarios de la provincia.
Según las primeras investigaciones, dos hombres llegaron al lugar en un vehículo no identificado y abrieron fuego contra las personas que se encontraban en las afueras de la barbería. La rápida acción de los atacantes y la cantidad de disparos disparados sugieren que se trató de un ataque planeado y ejecutado con precisión.
Entre los detenidos se encuentran Leal, de 19 años; Seas, de 35 años; y Chavarría, de 23 años. Estos individuos son considerados los principales sospechosos del ataque y se les imputan cargos de homicidio y lesiones agravadas. Además, la investigación ha permitido la detención de dos personas más, Castellón, de 19 años, y Araya, una mujer cuya edad no ha sido especificada, por delitos relacionados con el narcotráfico. La conexión entre estos dos últimos detenidos y el ataque en la barbería aún está siendo investigada, pero las autoridades sospechan que podrían haber proporcionado información o apoyo logístico a los atacantes.
“Estamos trabajando arduamente para esclarecer la dinámica completa del ataque y determinar el motivo exacto que lo desencadenó”, declaró Muñoz en una conferencia de prensa realizada esta mañana. “Creemos que se trata de un ajuste de cuentas relacionado con la disputa por el control del tráfico de drogas en la zona. Estos grupos criminales son extremadamente violentos y no dudarán en utilizar la fuerza para alcanzar sus objetivos”.
Durante los allanamientos, las autoridades judiciales decomisaron una serie de evidencias que podrían ser clave para la investigación, incluyendo armas de fuego, municiones, vehículos y documentos relacionados con el tráfico de drogas. La evidencia está siendo analizada por los expertos forenses del OIJ, quienes esperan obtener resultados en los próximos días.
El caso ha puesto de manifiesto la creciente preocupación por la presencia de grupos criminales dedicados al tráfico de drogas en la provincia de Puntarenas. Las autoridades locales han intensificado los operativos policiales en la zona para combatir la delincuencia y garantizar la seguridad de los ciudadanos.
La comunidad de Chacarita ha expresado su indignación por el ataque y ha exigido a las autoridades que se tomen medidas drásticas para acabar con la violencia. Los vecinos han organizado marchas y protestas para exigir justicia para la víctima y seguridad para sus familias.
“Estamos cansados de vivir con miedo”, declaró un vecino de Chacarita que prefirió no revelar su identidad. “Queremos que las autoridades hagan su trabajo y que capturen a todos los responsables de este crimen. No podemos permitir que estos delincuentes sigan sembrando el terror en nuestra comunidad”.
El OIJ ha solicitado la colaboración de la ciudadanía para obtener más información sobre el ataque. Cualquier persona que tenga información relevante puede comunicarse con las autoridades a través del número de teléfono 800-8000-OIJ o visitar la página web del OIJ.
La investigación continúa en curso y se espera que en los próximos días se presenten nuevas evidencias y se realicen más detenciones. Las autoridades judiciales están comprometidas con llevar a los responsables de este crimen ante la justicia y garantizar que se haga justicia para la víctima y sus familiares. Este caso sirve como un recordatorio sombrío de la creciente amenaza que representan los grupos criminales y la necesidad de fortalecer la lucha contra el narcotráfico y la delincuencia organizada en Costa Rica. La seguridad ciudadana sigue siendo un desafío prioritario para el gobierno y las autoridades judiciales, y se están implementando nuevas estrategias para combatir la delincuencia y proteger a la población.


