El Banco Central de Chile reveló hoy cifras alentadoras en su Informe de Cuentas Nacionales, confirmando un crecimiento económico del 2,5% durante el año 2025. Este resultado no solo supera la proyección inicial del propio Banco Central (2,4%), sino que también se alinea con las expectativas planteadas por la Hacienda durante la administración del expresidente Gabriel Boric. El informe destaca un notable impulso de la demanda interna, impulsado por un aumento significativo en la inversión y el consumo, marcando un panorama económico más optimista de lo anticipado.
El crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) se aceleró de manera notable en el último trimestre del año, con contribuciones importantes provenientes del sector comercio, el gasto de los hogares y la inversión pública. Este dinamismo sugiere una consolidación de la recuperación económica y una mayor confianza en el futuro. La revisión de las cifras de PIB de años anteriores también arroja resultados positivos, con ajustes al alza tanto para 2023 (de 0,5% a 0,7%) como para 2024 (de 2,6% a 2,8%), lo que indica una trayectoria de crecimiento más sólida de lo inicialmente estimado.
Un componente clave del crecimiento económico en 2025 fue el aumento de la inversión, que experimentó un incremento del 8,9%. Este crecimiento se atribuye principalmente a la mayor adquisición de equipos y transporte, incluyendo equipos eléctricos y electrónicos, camiones y autobuses. La formación bruta de capital fijo (FBCF) también contribuyó significativamente, con un aumento del 7,0%. Si bien el componente de construcción y otras obras también aportó al crecimiento, su impacto fue menor en comparación con las inversiones en equipos y transporte. Es importante señalar que se observó una ligera desacumulación de existencias, con un ratio anual de -0,1 del PIB.
En el frente externo, las exportaciones también mostraron un crecimiento del 4,6%, impulsadas principalmente por los envíos de frutas (cerezas y frutos secos), oro y alimentos. Las exportaciones de servicios también jugaron un papel importante en este crecimiento. Sin embargo, las importaciones aumentaron a un ritmo más rápido, con un incremento del 10,5%, reflejando una mayor demanda de maquinaria, equipos, aparatos eléctricos y electrónicos, y vehículos de transporte. El aumento en las importaciones de servicios también contribuyó a este incremento.
Desde una perspectiva trimestral, el crecimiento del PIB en el último cuarto del año se vio impulsado principalmente por las exportaciones netas. En contraste, la demanda interna experimentó una ligera caída, influenciada por la variación de existencias. Este comportamiento sugiere que, si bien la demanda interna sigue siendo un motor importante del crecimiento, las exportaciones están desempeñando un papel cada vez más relevante en la economía chilena.
El ingreso nacional bruto disponible real creció un 4,0% durante el año pasado, lo que indica un aumento en el poder adquisitivo de los hogares chilenos. El ahorro bruto total ascendió a un 24,1% del PIB en términos nominales, compuesto por un ahorro nacional del 22,8% del PIB y un ahorro externo del 1,2% del PIB, lo que corresponde al déficit en cuenta corriente de la Balanza de Pagos.
El informe del Banco Central también destaca el desempeño de los diferentes sectores de la economía. La mayoría de las actividades económicas registraron cifras positivas, con contribuciones significativas del comercio, los servicios personales, la industria manufacturera y los servicios empresariales al crecimiento del PIB. Sin embargo, algunos sectores, como la minería y el suministro de electricidad, gas, agua y gestión de desechos, experimentaron caídas en su producción.
El crecimiento del consumo de los hogares fue otro factor importante que impulsó la economía en 2025, expandiéndose un 2,7% con alzas en todos sus componentes. El gasto del gobierno también aumentó, con un crecimiento del 3,0% debido a un mayor gasto en salud pública. Estos datos sugieren que tanto el sector privado como el público están contribuyendo al crecimiento económico del país.
El Banco Central también realizó ajustes en las cifras de PIB de años anteriores, lo que refleja una mejor comprensión de la dinámica económica del país. La revisión al alza de las cifras de 2023 y 2024 indica que la economía chilena ha sido más resiliente de lo que se pensaba inicialmente.
En resumen, el Informe de Cuentas Nacionales del Banco Central de Chile presenta un panorama económico positivo para el país. El crecimiento del PIB en 2025 superó las expectativas, impulsado por la demanda interna, la inversión, el consumo y las exportaciones. Si bien algunos sectores experimentaron caídas, la mayoría de las actividades económicas registraron cifras positivas. Los ajustes en las cifras de PIB de años anteriores también sugieren una trayectoria de crecimiento más sólida de lo inicialmente estimado. Estos resultados son alentadores y sugieren que la economía chilena está en camino de una recuperación sostenible.
El análisis del Banco Central también considera el efecto calendario en el crecimiento económico. Se señala que 2025 presentó un día menos que 2024, año bisiesto, y un día hábil más, lo que resultó en un efecto calendario de -0,1 puntos porcentuales en el crecimiento del PIB. Este factor se tuvo en cuenta al evaluar el desempeño económico del país.
En conclusión, el Informe de Cuentas Nacionales del Banco Central de Chile ofrece una visión optimista del futuro económico del país. El crecimiento del PIB en 2025, impulsado por la demanda interna y las exportaciones, sugiere que la economía chilena está en una trayectoria de recuperación sostenible. Los ajustes en las cifras de PIB de años anteriores también confirman esta tendencia positiva. Estos resultados son alentadores y brindan esperanza para el futuro económico de Chile.


