Santo Domingo, RD – Un golpe contundente asestaron las autoridades dominicanas contra el narcotráfico internacional, incautando 261 paquetes de presunta cocaína en una operación conjunta y coordinada en la costa del municipio de Baní, provincia Peravia. El operativo, ejecutado por la Dirección Nacional de Control de Drogas (DNCD), la Armada de República Dominicana (ARD), la Fuerza Aérea (FARD), con el apoyo crucial del Ministerio Público, la Administración de Control de Drogas (DEA) y el Comando Sur de Estados Unidos (USSOUTHCOM), revela una nueva y sofisticada táctica utilizada por los narcotraficantes para evadir los controles fronterizos y marítimos.
La operación se desencadenó tras recibir informes de inteligencia que alertaban sobre la aproximación de una embarcación sospechosa a las costas dominicanas, presuntamente cargada con un alijo de sustancias ilícitas. Las unidades aéreas, marítimas y terrestres se movilizaron rápidamente, activando todos los protocolos de actuación para interceptar la embarcación. Tras varias horas de intensa persecución en alta mar, a millas náuticas al sur de Baní, las autoridades lograron dar alcance a la lancha, donde viajaban dos individuos dominicanos.
Al abordar la embarcación, los equipos operativos descubrieron un ingenioso sistema de ocultamiento: nueve garrafones que, a simple vista, parecían contener combustible. Sin embargo, una inspección más detallada reveló que los garrafones habían sido manipulados para introducir en su interior un total de 261 paquetes de presunta cocaína, cuidadosamente envueltos en fundas plásticas y sellados con cinta adhesiva.
“Se trata de un novedoso ingenio de los narcotraficantes, que descubren la parte de arriba del recipiente para luego introducir los paquetes, colocar nuevamente la tapa, para aparentar que son garrafones llenos de combustibles, pero que en realidad están repletos de la sustancia”, explicó un portavoz de la DNCD en un comunicado de prensa. Esta táctica, según las autoridades, demuestra la creciente sofisticación y adaptabilidad de las organizaciones criminales dedicadas al tráfico de drogas, que buscan constantemente nuevas formas de burlar los controles y transportar sus cargamentos ilícitos.
El decomiso del alijo se produce en un momento clave, apenas horas después de que la Embajadora de Estados Unidos en República Dominicana, Leah F. Campos, presentara formalmente al presidente de la DNCD, vicealmirante José M. Cabrera Ulloa, al nuevo agregado interino de la DEA en el país. Este gesto subraya la importancia de la cooperación bilateral entre Estados Unidos y República Dominicana en la lucha contra el narcotráfico y el crimen organizado.
Además de la cocaína, en la intervención se ocupó una porción de supuesta marihuana, los nueve garrafones vacíos utilizados para el ocultamiento, documentos personales de los detenidos y otras evidencias que podrían ser cruciales para el desarrollo de la investigación. Los dos dominicanos detenidos en la operación serán sometidos a la justicia por violación a la ley 50-88, sobre drogas y sustancias controladas, y podrían enfrentar penas de prisión significativas si son declarados culpables.
El Ministerio Público y la DNCD han iniciado una investigación exhaustiva para determinar el origen de la droga, la ruta utilizada por los narcotraficantes y la identidad de otros posibles implicados en la operación. Se espera que la investigación revele la existencia de una red de narcotráfico más amplia, que podría estar operando a nivel nacional e internacional.
Los 261 paquetes de la sustancia incautada han sido enviados al Instituto Nacional de Ciencias Forenses (INACIF) bajo estricta cadena de custodia, donde se realizará un análisis exhaustivo para determinar el peso exacto del cargamento y confirmar su composición química. Los resultados de este análisis serán fundamentales para la acusación formal contra los detenidos y para la investigación en curso.
Este exitoso operativo representa un importante logro en la lucha contra el narcotráfico en República Dominicana y demuestra el compromiso de las autoridades dominicanas, en colaboración con sus socios internacionales, para combatir este flagelo que amenaza la seguridad y la estabilidad del país. La utilización de tácticas innovadoras por parte de los narcotraficantes exige una constante actualización de las estrategias de control y una mayor coordinación entre las diferentes agencias de seguridad para prevenir y reprimir el tráfico de drogas.
Las autoridades dominicanas han reiterado su compromiso de seguir trabajando incansablemente para desmantelar las redes de narcotráfico y proteger las costas del país de la entrada de sustancias ilícitas. La cooperación con la DEA y el Comando Sur de Estados Unidos se considera fundamental para lograr este objetivo, ya que permite el intercambio de información, la capacitación de personal y el acceso a tecnología de punta.
El caso de los garrafones de combustible utilizados para ocultar la cocaína ha puesto de manifiesto la necesidad de reforzar los controles en los puertos y aeropuertos del país, así como de implementar medidas más estrictas para la verificación de la carga que se transporta en vehículos y embarcaciones. Las autoridades también están considerando la posibilidad de utilizar perros detectores de drogas en los puntos de control fronterizos y marítimos para identificar de manera más eficiente los cargamentos ilícitos.
La lucha contra el narcotráfico es un desafío constante que requiere de un esfuerzo coordinado y sostenido por parte de todos los sectores de la sociedad. La participación ciudadana, la denuncia de actividades sospechosas y el apoyo a las iniciativas de prevención son fundamentales para lograr resultados positivos en esta batalla.


