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¡Game Over para su Carrera! El Videojuego que Destruyó al Ex-Madrid Zé Roberto

Un exfutbolista del Real Madrid contó cómo un popular videojuego del PlayStation cambió su rutina cuando tenía 21 años. Las noches sin dormir, el estrés por terminar el juego y sus efectos en el rendimiento marcaron su paso por el club español.

¡Game Over para su Carrera! El Videojuego que Destruyó al Ex-Madrid Zé Roberto

El exfutbolista brasileño Zé Roberto reveló una sorprendente confesión: su obsesión con el videojuego Crash Bandicoot durante su paso por el Real Madrid afectó negativamente su rendimiento deportivo, su descanso y su condición física. El relato, publicado originalmente en el medio brasileño Globo Esporte, ofrece una perspectiva inusual sobre los desafíos que enfrentan los atletas profesionales y la importancia de gestionar las distracciones, incluso aquellas aparentemente inofensivas.

Zé Roberto, quien actualmente tiene 49 años, llegó al Real Madrid en 1996 con apenas 21 años, proveniente del Flamengo. Era considerado una promesa del fútbol brasileño, un mediocampista talentoso con un futuro brillante. Sin embargo, su adaptación al fútbol europeo y a la exigencia de un club de la magnitud del Real Madrid se vio obstaculizada por una inesperada adicción: el popular videojuego de PlayStation 1, Crash Bandicoot.

El juego, desarrollado por Naughty Dog, se había convertido en un fenómeno cultural en 1996. Con sus gráficos coloridos, su jugabilidad desafiante y su carismático protagonista, Crash, el bandicoot, cautivó a millones de jugadores en todo el mundo. La historia del juego, que seguía a Crash en su lucha contra el malvado Dr. Neo Cortex para salvar a su amada Tawna, se desarrollaba en las exóticas islas Wumpa, llenas de obstáculos, enemigos y secretos por descubrir.

Para Zé Roberto, el juego se convirtió en una obsesión. En una época sin las distracciones omnipresentes de las redes sociales y los smartphones, Crash Bandicoot le ofrecía una vía de escape y un desafío constante. Sin embargo, su pasión por el juego pronto se convirtió en un problema.

"Me quedaba despierto hasta tarde jugando Crash Bandicoot", confesó Zé Roberto en la entrevista con Globo Esporte. "Reducía mis horas de sueño y llegaba a los entrenamientos con ojeras y cansancio. Era una situación muy difícil".

El impacto del videojuego en su rendimiento deportivo fue evidente. Zé Roberto, acostumbrado a la disciplina y el rigor del entrenamiento profesional, comenzó a experimentar una disminución en su energía, su concentración y su capacidad física. El estrés constante por completar el juego también afectó su estado mental, generando ansiedad y frustración.

Además del cansancio y la falta de concentración, la adicción a Crash Bandicoot también tuvo consecuencias en su alimentación. Zé Roberto relató que solía despertarse en medio de la noche para comer galletas, bocadillos y bebidas gaseosas mientras jugaba. Este hábito poco saludable provocó un aumento de peso y un deterioro en su condición física.

"Empecé a engordar y a sentirme más pesado en el campo", admitió el exfutbolista. "Era una situación preocupante, porque sabía que mi rendimiento estaba sufriendo".

La etapa de Zé Roberto en el Real Madrid fue breve y decepcionante. A pesar de su talento, solo disputó 21 partidos en poco más de un año con el club español. Su falta de adaptación al fútbol europeo, combinada con los efectos negativos de su adicción al videojuego, impidieron que pudiera consolidarse como un jugador importante en el equipo.

Después de su paso por el Real Madrid, Zé Roberto continuó su carrera en Europa, jugando en equipos como el Bayern Múnich, Bayer Leverkusen y Hamburgo. En estos clubes, logró consolidarse como uno de los futbolistas más destacados de su generación, ganando numerosos títulos y convirtiéndose en un ídolo para la afición.

Sin embargo, la experiencia en el Real Madrid dejó una profunda lección en Zé Roberto. Años después, el exfutbolista reconoció que su adicción a Crash Bandicoot fue un error que le costó caro.

"Esa experiencia me enseñó la importancia del descanso, la concentración y el control de las distracciones en la carrera de un atleta profesional", afirmó Zé Roberto. "Aprendí que es fundamental priorizar el sueño, la alimentación y el entrenamiento para alcanzar el máximo rendimiento".

La confesión de Zé Roberto ha generado un gran impacto en el mundo del fútbol y los videojuegos. La historia del exfutbolista brasileño sirve como un recordatorio de que incluso los atletas más talentosos pueden ser vulnerables a las distracciones y las adicciones. También destaca la importancia de mantener un equilibrio saludable entre el trabajo, el descanso y el entretenimiento.

El caso de Zé Roberto también plantea preguntas sobre el papel de los clubes y los entrenadores en la gestión de la vida personal de los futbolistas. ¿Deberían los clubes ofrecer apoyo psicológico a los jugadores para ayudarles a lidiar con el estrés y las presiones de la vida profesional? ¿Deberían establecer límites en cuanto al tiempo que los jugadores pueden dedicar a actividades de ocio, como los videojuegos?

Estas son preguntas importantes que deben ser abordadas por los clubes y las federaciones de fútbol para garantizar el bienestar y el rendimiento de los atletas profesionales. La historia de Zé Roberto es una advertencia sobre los peligros de la adicción y la importancia de mantener un estilo de vida saludable y equilibrado.

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