Amatitlán, Guatemala – Una extensa operación policial llevada a cabo en el barrio El Rosario de Amatitlán el 14 de marzo de 2026, ha resultado en la captura de múltiples sospechosos vinculados a delitos graves que van desde el narcomenudeo hasta el femicidio en grado de tentativa, además de desarticular una posible red de apoyo a reclusos evadidos. La División Especializada en Investigación Criminal (DEIC) de la Policía Nacional Civil (PNC) y fiscales del Ministerio Público (MP) ejecutaron un allanamiento en un inmueble que se había convertido en un foco de actividad criminal, revelando un complejo entramado de ilegalidades.
El operativo, que se desarrolló con un despliegue significativo de fuerzas de seguridad, culminó con la aprehensión de Wagner “N”, señalado como el principal responsable del comercio, tráfico y almacenamiento ilícito de drogas en la zona. Junto a él, fue detenido Estuardo “N”, quien enfrenta cargos por femicidio en grado de tentativa, un delito que ha generado gran conmoción en la comunidad local. Las autoridades no han revelado detalles específicos sobre el caso de femicidio, pero confirmaron que la investigación está en curso y que se están recopilando pruebas para llevar a Estuardo “N” ante la justicia.
Durante el allanamiento, las fuerzas del orden encontraron un arsenal de armas de fuego, incluyendo una carabina y un revólver, junto con 30 municiones. La presencia de estas armas sugiere que los sospechosos estaban preparados para defender su territorio y sus actividades ilícitas, o incluso para llevar a cabo actos violentos contra sus rivales o contra la población civil. Además del armamento, se decomisaron cien recipientes con presunta cocaína y 65 bolsas con posible marihuana, lo que indica que el inmueble era utilizado como un centro de distribución de drogas a gran escala.
El botín ilícito no se limitó a las drogas y las armas. Los agentes también encontraron 13 teléfonos celulares, que probablemente eran utilizados para coordinar las actividades criminales, comunicarse con proveedores y clientes, y evadir la vigilancia policial. Asimismo, se incautó una suma considerable de dinero en efectivo, ascendente a Q60,741, que se presume proviene de la venta y distribución de sustancias ilícitas. Este dinero será utilizado como evidencia en el juicio contra los sospechosos y podría ser rastreado para identificar a otros cómplices y desmantelar la red criminal en su totalidad.
Pero la operación no se detuvo en la captura de los dos principales sospechosos y el decomiso de drogas y armas. Las autoridades también lograron identificar y aprehender a uno de los 20 reos que se habían fugado recientemente de la prisión de Fraijanes 2, conocido como “Inquieto”. Su recaptura en Quetzaltenango es un golpe significativo para la seguridad pública, ya que se temía que pudiera continuar delinquiendo en libertad. La PNC ha intensificado la búsqueda de los demás reos fugados y ha prometido llevarlos ante la justicia lo antes posible.
Además de “Inquieto”, fueron detenidos dos presuntos pandilleros del Barrio 18, lo que sugiere que el inmueble allanado podría haber sido utilizado como un refugio o un punto de encuentro para miembros de esta peligrosa banda criminal. Un menor de edad también fue aprehendido y remitido a la Procuraduría General de la Nación (PGN), donde se determinará su grado de participación en los delitos cometidos.
La operación policial no estuvo exenta de riesgos. Durante el allanamiento, dos agentes de la PNC resultaron heridos, aunque afortunadamente se encuentran en estado estable y fuera de peligro. Este incidente subraya los peligros que enfrentan diariamente los agentes de policía en su lucha contra el crimen organizado y la necesidad de brindarles el apoyo y los recursos necesarios para proteger sus vidas.
En otro incidente relacionado, las autoridades informaron sobre la detención del presunto responsable de la muerte de un tatuador en la zona 8 de Mixco, identificado como “Nene”. Su captura ocurrió en la calzada Mateo Flores, zona 3 del mismo municipio, y se llevó a cabo gracias a una investigación exhaustiva y al trabajo de inteligencia de la PNC. Según las autoridades, el sospechoso pertenece a la Mara Salvatrucha, otra de las pandillas más peligrosas de Guatemala.
Estos recientes acontecimientos ponen de manifiesto la persistencia de la violencia y el crimen organizado en Guatemala, y la necesidad de implementar estrategias más efectivas para combatir estos flagelos. El gobierno ha prometido fortalecer las fuerzas de seguridad, mejorar la coordinación entre las diferentes instituciones y aumentar la inversión en programas de prevención del delito. Sin embargo, la tarea es ardua y requiere del compromiso de todos los sectores de la sociedad para lograr un país más seguro y justo para todos los guatemaltecos. La PNC ha reiterado su compromiso de continuar llevando a cabo operaciones policiales de alto impacto para desmantelar las redes criminales y proteger a la población civil.


