ÚLTIMA HORA

Cobertura global las 24 hs. • miércoles, 22 de julio de 2026 • Noticias actualizadas al minuto.

Menú

¡Guerra Total en Oriente Medio! Trump exige ayuda urgente

La guerra en Medio Oriente se intensifica después de que Donald Trump anunciara un despliegue militar para proteger el tráfico marítimo en el estrecho de Ormuz.

¡Guerra Total en Oriente Medio! Trump exige ayuda urgente

Washington – La escalada bélica entre Irán e Israel, iniciada tras el asesinato del líder supremo iraní Alí Jamenei, amenaza con desestabilizar por completo Oriente Medio y afectar la economía global. El presidente Donald Trump ha lanzado un llamamiento urgente a potencias mundiales para que colaboren en asegurar el estrecho de Ormuz, vital para el flujo del petróleo, mientras la guerra entra en su tercera semana con consecuencias devastadoras que se extienden desde Gaza y Líbano hasta Irak y los Emiratos Árabes Unidos.

Trump, en un mensaje publicado en su red social Truth Social, instó a países como China, Francia, Japón, Corea del Sur y el Reino Unido a enviar buques de guerra para “mantener el estrecho abierto y seguro”. El mandatario republicano, firme aliado de Israel en este conflicto, se mostró confiado en que estas naciones, directamente afectadas por la posible interrupción del suministro energético, responderán a su llamado. Simultáneamente, Trump ha reiterado su postura agresiva hacia Irán, afirmando que el país está “completamente derrotado” y amenazando con lanzar ataques “muy fuertes” en la próxima semana.

La situación en el terreno es crítica. Los bombardeos masivos liderados por Washington e Israel contra infraestructuras iraníes, que culminaron con la muerte de Jamenei el 28 de febrero, han desencadenado una espiral de violencia que se extiende rápidamente por la región. El ministro de Defensa israelí, Israel Katz, declaró que el conflicto ha entrado en su “fase decisiva”, instando al pueblo iraní a “poner fin a esto mediante una lucha decidida”.

En respuesta a los ataques, Irán ha intensificado sus acciones, causando la muerte de 15 personas en un ataque con misiles contra la zona industrial de Isfahan, según informes de medios estatales iraníes. Las hostilidades se han extendido a otros frentes, con explosiones reportadas en Jerusalén como represalia por ataques iraníes. En Gaza, seis personas han muerto a causa de ataques israelíes, mientras que en Líbano, el número de víctimas asciende a 826 desde el 2 de marzo, cuando Israel y el movimiento proiraní Hezbolá iniciaron su propio capítulo en el conflicto.

La crisis se agrava con incidentes en países vecinos. Catar ha interceptado dos misiles, tras haber evacuado previamente zonas vulnerables. La embajada estadounidense en Bagdad, Irak, fue atacada con un dron, y el consulado de los Emiratos Árabes Unidos en el Kurdistán iraquí sufrió un segundo ataque en una semana. Jordania ha informado haber interceptado 79 misiles y drones iraníes en la última semana.

En un giro inesperado, Hamás, el movimiento islamista palestino que controla la Franja de Gaza, ha hecho un llamamiento a Irán para que cese sus ataques contra los países del Golfo. Si bien reafirma el derecho de Irán a responder a la agresión, Hamás insta a sus aliados a evitar acciones que puedan desestabilizar aún más la región.

La comunidad internacional busca desesperadamente una solución diplomática. El secretario general de la ONU, Antonio Guterres, viajó a Beirut, Líbano, donde expresó su confianza en las “vías diplomáticas” para frenar la guerra, al menos en ese país. “Estamos haciendo todo lo posible en estos momentos para lograr una desescalada inmediata y el cese de las hostilidades”, declaró Guterres a la prensa. Su coordinador especial está en contacto permanente con todas las partes para facilitar las negociaciones.

Sin embargo, la situación se complica por las declaraciones de Turquía, que teme que el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, cometa “un nuevo genocidio” en Líbano bajo el pretexto de luchar contra Hezbolá.

Estados Unidos, por su parte, se prepara para enviar refuerzos militares a la región, en lo que se describe como un despliegue sin precedentes en décadas. Según informes de prensa, Washington planea enviar 2.500 marines y tres barcos adicionales, incluyendo el buque de asalto “Tripoli”, con base en Japón.

La escalada bélica también ha tenido un impacto significativo en la economía global. Estados Unidos ha bombardeado la isla de Jark, en la costa iraní, que alberga la mayor terminal de exportación de petróleo del país. Aunque Trump afirma haber “destruido por completo” objetivos militares en la isla, la agencia de noticias iraní Fars niega que se hayan dañado infraestructuras petroleras.

En respuesta, Irán ha advertido que atacará instalaciones de empresas estadounidenses en la región del Golfo si sus instalaciones energéticas son dañadas. El ministro de Relaciones Exteriores iraní, Abás Araqchia Araqchi, declaró que Irán responderá a cualquier ataque contra sus instalaciones energéticas.

El estrecho de Ormuz, por el que transita aproximadamente el 20% de la producción mundial de petróleo, está casi totalmente bloqueado por Irán, aunque el país ha afirmado estar cooperando con algunos países para permitir el paso de sus buques. India ha anunciado que dos buques con bandera india han cruzado el estrecho.

El precio del barril de Brent, la referencia internacional para el petróleo, se ha disparado más del 42% desde el inicio de la guerra, situándose en torno a los 100 dólares, lo que amenaza con desencadenar una crisis económica global. La situación sigue siendo extremadamente volátil y la comunidad internacional observa con preocupación la evolución de los acontecimientos en Oriente Medio.

Cobertura en Video