Honduras enfrenta un preocupante brote de tos ferina que ya ha cobrado más vidas en lo que va de 2026 que en todo el año 2025, según las autoridades sanitarias del país centroamericano. El último fallecimiento, confirmado este jueves, es el de un bebé de tan solo tres meses proveniente del departamento de Olancho, en el este de Honduras, quien no había recibido ninguna dosis de la vacuna contra esta enfermedad altamente contagiosa.
La situación ha encendido las alarmas en la Secretaría de Salud, cuyo jefe de vigilancia, Homer Mejía, ha hecho un llamado urgente a la población para que se asegure de que tanto los niños como las mujeres embarazadas estén debidamente vacunados. “Las vacunas son las que pueden prevenir este tipo de enfermedades en este momento, la tos ferina que está cobrando la muerte de muchos niños, la mayoría de los que han fallecido son menores de 30 días”, enfatizó Mejía en una conferencia de prensa.
Con este nuevo deceso, Honduras supera las ocho muertes registradas por tos ferina en todo 2025, un año en el que se contabilizaron 63 casos de la enfermedad. A la fecha en 2026, ya se han registrado alrededor de 80 casos, lo que indica un aumento significativo en la incidencia de la enfermedad. La mayoría de las víctimas son neonatos, menores de 30 días, quienes son particularmente vulnerables porque dependen de la inmunidad que reciben de sus madres durante el embarazo.
El caso del bebé fallecido en Olancho es particularmente preocupante, ya que la madre tampoco contaba con antecedentes de vacunación durante su gestación. Esto subraya la importancia de la vacunación materna, que proporciona anticuerpos al bebé que lo protegen durante los primeros meses de vida, antes de que pueda recibir sus propias vacunas.
La tos ferina, también conocida como pertussis, es una enfermedad bacteriana altamente contagiosa que afecta al tracto respiratorio. Es causada por la bacteria *Bordetella pertussis* o *Bordetella parapertussis* y se transmite a través de las gotitas respiratorias que se producen al toser o estornudar. Los síntomas iniciales pueden ser similares a los de un resfriado común, pero luego se desarrollan tos severa y prolongada, seguida de un sonido característico de “silbido” al inhalar.
La enfermedad es especialmente peligrosa para los bebés, ya que puede provocar complicaciones graves como neumonía, convulsiones, daño cerebral e incluso la muerte. La vacunación es la forma más eficaz de prevenir la tos ferina. La vacuna contra la tos ferina se administra como parte de la vacuna pentavalente, que también protege contra la difteria, el tétanos, la hepatitis B y la *Haemophilus influenzae* tipo b.
El esquema de vacunación para los menores de cinco años comienza a los dos meses con una primera dosis, seguida de otras dos a los cuatro y seis meses de edad. El ciclo se completa con dos refuerzos: el primero a los 18 meses y el segundo al cumplir los 4 años. Para las mujeres embarazadas, se recomienda la vacunación entre las semanas 26 y 37 de gestación, con el fin de transferir anticuerpos protectores al bebé.
Sin embargo, según las autoridades sanitarias, la cobertura de vacunación en Honduras no es la óptima, y muchas mujeres embarazadas no están recibiendo la vacuna contra la tos ferina. Esto ha contribuido al aumento de casos y muertes en los recién nacidos. Homer Mejía ha instado a las mujeres embarazadas a acudir a los centros de salud para vacunarse, y ha recordado que la vacuna es gratuita y está disponible en todos los establecimientos de salud del país.
La Organización Panamericana de la Salud (OPS) ha expresado su preocupación por el aumento de casos de tos ferina en la región de las Américas, y ha instado a los países a fortalecer sus programas de vacunación y a mejorar la vigilancia epidemiológica. La OPS ha advertido que la disminución de la cobertura de vacunación durante la pandemia de COVID-19 ha dejado a muchos niños vulnerables a enfermedades prevenibles por vacunación, como la tos ferina.
La situación en Honduras es un claro ejemplo de las consecuencias de la baja cobertura de vacunación. Las autoridades sanitarias están trabajando para aumentar la conciencia sobre la importancia de la vacunación y para garantizar que todas las mujeres embarazadas y los niños tengan acceso a la vacuna contra la tos ferina. Sin embargo, se necesita un esfuerzo conjunto de la comunidad, el gobierno y las organizaciones internacionales para controlar este brote y proteger la salud de los niños hondureños. La prevención, a través de la vacunación, sigue siendo la herramienta más poderosa para combatir esta enfermedad y evitar más tragedias. La Secretaría de Salud ha reforzado las campañas de información y ha movilizado equipos de salud para llegar a las comunidades más remotas y garantizar que todas las mujeres embarazadas y los niños tengan acceso a la vacuna.


