Las autoridades sanitarias de Honduras confirmaron este martes el primer fallecimiento en el país en lo que va de 2026 por miasis provocada por el gusano barrenador, una enfermedad parasitaria en aumento que ya suma 76 casos diagnosticados a nivel nacional. La noticia, confirmada por Hommer Mejía, jefe de la Unidad de Vigilancia de la Salud, ha generado preocupación entre la población y ha puesto en evidencia la necesidad de reforzar las medidas de prevención y control de esta afección, especialmente en las zonas rurales y de difícil acceso.
La miasis es una enfermedad causada por larvas de moscas que se alimentan de tejidos vivos o muertos de animales vertebrados, incluyendo a los humanos. El gusano barrenador, en particular, es una especie de mosca que deposita sus huevos en heridas abiertas, úlceras, o incluso en áreas de piel sana que presenten alguna fisura o lesión. Una vez que las larvas eclosionan, penetran en la piel y se alimentan del tejido subyacente, causando dolor, inflamación, y en casos graves, complicaciones sistémicas que pueden llevar a la muerte.
El fallecido, cuya identidad no ha sido revelada por respeto a la familia, era un residente de una zona rural del departamento de Yoro, una de las regiones más afectadas por la miasis en Honduras. Según las autoridades sanitarias, el hombre presentaba una herida abierta en la pierna que no recibió la atención médica adecuada, lo que permitió que las larvas del gusano barrenador se desarrollaran y causaran una infección generalizada. A pesar de los esfuerzos del personal médico, el paciente no logró superar las complicaciones y falleció en el hospital regional de Yoro.
“Este es el primer caso de muerte por miasis que registramos en lo que va del año, pero lamentablemente no es sorprendente dado el aumento en el número de casos que hemos estado observando en las últimas semanas”, declaró Mejía en una conferencia de prensa. “La miasis es una enfermedad prevenible, pero requiere de una atención médica oportuna y de medidas de higiene adecuadas para evitar la proliferación de las moscas y la contaminación de las heridas”.
Las autoridades sanitarias han intensificado las campañas de prevención y control de la miasis en las zonas más afectadas, distribuyendo insecticidas, promoviendo la higiene personal, y capacitando al personal de salud para el diagnóstico y tratamiento de la enfermedad. También se ha reforzado la vigilancia epidemiológica para detectar nuevos casos y prevenir brotes.
Sin embargo, la situación se complica por la falta de acceso a servicios de salud en muchas zonas rurales de Honduras, así como por la pobreza y la falta de educación sobre la prevención de la miasis. Muchas personas no buscan atención médica a tiempo, ya sea por falta de recursos económicos, por temor a los costos de la atención, o por desconocimiento sobre la gravedad de la enfermedad.
“La miasis es una enfermedad que afecta principalmente a las personas más vulnerables, como los niños, los ancianos, y las personas con enfermedades crónicas”, explicó la doctora Rosa Elena Flores, especialista en enfermedades infecciosas. “Estas personas tienen un sistema inmunológico más débil y son más susceptibles a las infecciones. Además, a menudo viven en condiciones de higiene precarias y tienen dificultades para acceder a la atención médica”.
La doctora Flores enfatizó la importancia de mantener las heridas limpias y cubiertas, de lavar las manos con frecuencia, y de evitar el contacto con moscas y otros insectos. También recomendó buscar atención médica inmediata si se sospecha de una infección por miasis.
El Ministerio de Salud de Honduras ha emitido una alerta epidemiológica a nivel nacional, instando a la población a tomar medidas preventivas y a buscar atención médica si presenta síntomas de miasis, como dolor, inflamación, enrojecimiento, y secreción purulenta en una herida. También se ha solicitado a los gobiernos locales que refuercen las medidas de control de vectores y que promuevan la higiene ambiental en sus comunidades.
La miasis no es una enfermedad exclusiva de Honduras. Se presenta en muchos países de América Latina, África, y Asia, especialmente en zonas tropicales y subtropicales con climas cálidos y húmedos. La Organización Mundial de la Salud (OMS) estima que hay millones de casos de miasis en todo el mundo cada año, aunque la mayoría de los casos no son notificados.
La situación en Honduras es particularmente preocupante debido a la alta prevalencia de la pobreza, la falta de acceso a servicios de salud, y la presencia de factores ambientales que favorecen la proliferación de las moscas. Las autoridades sanitarias temen que el número de casos de miasis siga aumentando en los próximos meses si no se toman medidas urgentes para controlar la enfermedad.
El caso de la primera víctima fatal por miasis en 2026 en Honduras sirve como un recordatorio de la importancia de la prevención y el control de las enfermedades transmitidas por vectores, y de la necesidad de invertir en salud pública y en el acceso a servicios de salud para todos. La lucha contra la miasis es un desafío complejo que requiere de un esfuerzo conjunto de las autoridades sanitarias, los gobiernos locales, y la población en general. La educación, la higiene, y la atención médica oportuna son las claves para prevenir la propagación de esta enfermedad y proteger la salud de las comunidades más vulnerables.


