ÚLTIMA HORA

Cobertura global las 24 hs. • miércoles, 22 de julio de 2026 • Noticias actualizadas al minuto.

Menú

¡20 Años Perdidos! El Ejercicio No Avanza y Tu Salud Está en Riesgo

Los niveles de actividad física en el mundo no han mejorado en los últimos 20 años, a pesar del creciente número de políticas públicas destinadas a pr...

¡20 Años Perdidos! El Ejercicio No Avanza y Tu Salud Está en Riesgo

Los esfuerzos globales para aumentar la actividad física han fracasado estrepitosamente en las últimas dos décadas, revelan tres estudios internacionales publicados en las prestigiosas revistas Nature Medicine y Nature Health. A pesar de la creciente implementación de políticas públicas destinadas a promover el ejercicio, los niveles de actividad física a nivel mundial permanecen estancados, con consecuencias devastadoras para la salud pública. La investigación pone de manifiesto profundas desigualdades sociales y de género que impiden que una parte significativa de la población acceda a los beneficios de una vida activa.

Los datos son contundentes: aproximadamente uno de cada tres adultos y ocho de cada diez adolescentes no cumplen con las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS). Estas directrices establecen un mínimo de 150 minutos semanales de ejercicio moderado para adultos y 60 minutos diarios para niños y adolescentes. La inactividad física se ha convertido en una crisis silenciosa, asociada a más de cinco millones de muertes anuales en todo el mundo, posicionándose como uno de los principales factores de riesgo para la salud global.

El estudio más exhaustivo, liderado por Andrea Ramírez Varela, investigadora de The University of Texas Health Science Center at Houston, analizó 661 documentos de políticas nacionales de actividad física en 200 países entre 2004 y 2025. Los resultados son desalentadores: si bien la mayoría de los países han adoptado estrategias para fomentar la actividad física, existe una alarmante falta de evidencia que demuestre su aplicación efectiva. La investigación revela que solo el 38,7% de las políticas asigna responsabilidades a tres o más sectores gubernamentales, un factor crucial para implementar acciones integrales que abarquen áreas clave como el transporte, la educación y el urbanismo.

La falta de planificación y evaluación también es evidente: el 26,5% de los países con políticas de actividad física no establecen objetivos medibles, lo que dificulta enormemente la evaluación de su impacto real. Esta carencia de métricas claras impide determinar si las intervenciones están funcionando y dónde se necesitan ajustes.

Para complementar el análisis documental, los investigadores entrevistaron a 46 responsables políticos, académicos y representantes de organizaciones internacionales. Los testimonios revelan una evolución en la percepción del ejercicio físico en la agenda política. Inicialmente un tema prácticamente inexistente, ha ganado una prioridad baja pero creciente, aunque sigue estando significativamente por detrás de otras áreas de salud pública, como la prevención de enfermedades infecciosas o el control del tabaquismo.

Los obstáculos para promover la actividad física son múltiples y complejos. Uno de los principales desafíos identificados es la falta de consenso sobre cómo abordar el problema de manera efectiva. Existe una tendencia a tratar el ejercicio físico como una cuestión de comportamiento individual, responsabilizando a las personas por su inactividad, en lugar de reconocerlo como un reto sistémico que requiere soluciones integrales y coordinadas.

La ausencia de un organismo gubernamental claramente responsable de coordinar las acciones también dificulta el progreso. La falta de liderazgo y la fragmentación de los esfuerzos entre diferentes ministerios y agencias impiden la implementación de políticas coherentes y a largo plazo.

“Priorizar las políticas de ejercicio físico es esencial para mejorar la salud humana, social y planetaria”, concluyen los autores del estudio. La investigación subraya la necesidad urgente de un cambio de paradigma en la forma en que se aborda la actividad física, pasando de un enfoque individualista a uno sistémico que involucre a todos los sectores de la sociedad.

Los expertos sugieren una serie de medidas para revertir esta tendencia preocupante. Entre ellas, se destaca la necesidad de invertir en infraestructuras que faciliten la actividad física, como parques, carriles bici y espacios públicos seguros. También es fundamental promover la educación sobre los beneficios del ejercicio y fomentar su práctica desde la infancia.

Además, se propone la implementación de políticas fiscales que incentiven la actividad física, como la reducción de impuestos para gimnasios y clubes deportivos, o la creación de programas de subsidios para personas de bajos ingresos.

La investigación también destaca la importancia de abordar las desigualdades sociales y de género que limitan el acceso a la actividad física. Las mujeres, las personas mayores, las personas con discapacidad y las comunidades marginadas suelen enfrentar barreras adicionales que dificultan su participación en actividades físicas.

En conclusión, los estudios publicados en Nature Medicine y Nature Health representan una llamada de atención urgente para los gobiernos y las organizaciones internacionales. La inactividad física es una amenaza para la salud pública que requiere una respuesta coordinada y ambiciosa. Es hora de dejar de lado las políticas ineficaces y adoptar un enfoque integral que promueva la actividad física como un derecho fundamental para todos. El futuro de la salud global depende de ello. La inacción ya no es una opción.

Cobertura en Video