La candidata presidencial Keiko Fujimori, líder del partido Fuerza Popular, ha elevado el tono contra el Gabinete Ministerial liderado por Gustavo Miralles, advirtiendo que su bancada no otorgará el voto de confianza si no se revoca de inmediato la reciente disposición que extiende la virtualidad en los sectores educativo y laboral del país. La declaración, realizada durante una entrevista en el programa Punto Final, se produce en un contexto de creciente controversia sobre las medidas adoptadas por el gobierno de Luis Balcázar para afrontar las consecuencias de las recientes lluvias e inundaciones, así como la crisis del combustible.
Fujimori criticó duramente lo que considera un “pésimo manejo” de la situación por parte del gobierno, señalando la lentitud en la respuesta ante las emergencias climáticas y la implementación de soluciones “facilistas” en el ámbito educativo. “Me preocupa la tardanza en la movilización y las acciones tomadas. Las medidas sobre la crisis del combustible en torno a la educación son facilistas y afectan a los estudiantes”, afirmó la candidata.
La postura de Fuerza Popular se endureció aún más tras la oficialización de la virtualidad en los colegios a través de la Resolución Viceministerial N.º 033-2026-MINEDU, publicada en el diario oficial El Peruano, justo antes de las declaraciones de Fujimori. La resolución establece que los centros educativos deberán acatar la medida hasta el 14 de marzo.
Fujimori argumenta que la persistencia de la virtualidad, originalmente concebida como una medida de emergencia, carece de justificación técnica y está perjudicando tanto la productividad nacional como el proceso de aprendizaje de los estudiantes. “No estoy de acuerdo con la virtualidad de una semana en los colegios. El Gabinete de Miralles, al ser de izquierda, en vez de solucionar las cosas, las empeora”, declaró. La candidata fue enfática al señalar que “prohibir que los niños asistan a los colegios es desconocer los derechos de los menores”, recordando el fracaso, a su juicio, de la virtualidad implementada durante la pandemia.
Con esta declaración, Fuerza Popular se suma a una creciente lista de partidos que se oponen a otorgar el voto de confianza al Gabinete Miralles. Renovación Popular ya había anunciado su rechazo, y se unen a la oposición Avanza País y Juntos por el Perú. Podemos Perú y Acción Popular, por su parte, se mantienen en evaluación. La negativa de estos partidos podría complicar la gobernabilidad del actual gobierno, especialmente en un contexto de polarización política y desafíos económicos.
La entrevista también brindó a Fujimori la oportunidad de abordar temas del pasado y responder a críticas persistentes sobre el papel de su partido en la caída del expresidente Pedro Pablo Kuczynski. La candidata rechazó categóricamente la acusación de que la destitución de Kuczynski respondió a una “sed de venganza” tras su derrota en las elecciones de 2016. “Acepté los resultados electorales en su momento”, aseguró Fujimori.
Sin embargo, reconoció errores en la estrategia política de su bancada durante ese período. “Se cayó en un diálogo y una serie de confrontación; nos faltó una dosis de serenidad”, admitió. Esta admisión podría interpretarse como un intento de distanciarse de las tácticas más agresivas que caracterizaron a Fuerza Popular en el pasado y proyectar una imagen más moderada y constructiva.
La conversación también se extendió a las elecciones de 2021, donde Fujimori perdió ante Pedro Castillo. La candidata reiteró sus dudas sobre la transparencia del proceso electoral y denunció posibles irregularidades. “Yo sí creo que hubo irregularidades que no se quisieron analizar. Es estadísticamente imposible que mesas donde Perú Libre obtuvo 10 votos en primera vuelta aparezcan con 200 votos en la segunda y dejen a Fuerza Popular con cero”, enfatizó. Estas acusaciones, aunque ya planteadas en el pasado, reavivan el debate sobre la legitimidad de los resultados electorales de 2021 y podrían generar nuevas tensiones políticas.
La firme postura de Keiko Fujimori frente al gobierno de Balcázar y sus cuestionamientos sobre la transparencia electoral demuestran que Fuerza Popular se perfila como una oposición dura y crítica. La negativa a otorgar el voto de confianza al Gabinete Miralles podría desencadenar una crisis política y obligar al gobierno a buscar nuevas estrategias para asegurar su gobernabilidad. El futuro político del país, en gran medida, dependerá de la capacidad de los diferentes actores políticos para dialogar y encontrar soluciones a los desafíos que enfrenta el Perú. La virtualidad escolar, por ahora, se ha convertido en el punto de inflexión que podría definir el rumbo de la política nacional.


