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Guerra en Medio Oriente: Bolsas Mundiales en Caída Libre y Petróleo por las Nubes

El Nikkei 225 de Tokio y el Kospi de Seúl registraron pérdidas superiores al 7% tras la interrupción del tráfico marítimo en el estrecho de Ormuz

Guerra en Medio Oriente: Bolsas Mundiales en Caída Libre y Petróleo por las Nubes

Las bolsas asiáticas sufrieron desplomes este lunes, arrastradas por la escalada en los precios del petróleo que superaron los 100 dólares por barril, un nivel no visto en casi cuatro años, en medio de la intensificación del conflicto en Medio Oriente. La preocupación por el impacto en las economías dependientes de la importación de crudo y gas ha generado una ola de ventas en los mercados globales, extendiéndose a Europa y anticipando un inicio de semana complicado para Wall Street.

El índice Nikkei 225 de Japón lideró las pérdidas con una caída superior al 5%, reflejando la sensibilidad de la economía japonesa a las fluctuaciones en los precios de la energía. Otros mercados regionales también registraron descensos significativos, con Corea del Sur experimentando una caída del 6% en su índice Kospi y Taiwán retrocediendo un 4,4%. Incluso las bolsas chinas, tradicionalmente menos volátiles frente a las tendencias globales, no escaparon a la presión vendedora, con el Hang Seng de Hong Kong y el índice compuesto de Shanghái registrando bajas del 1,6% y 0,7% respectivamente.

La reacción negativa se extendió rápidamente a Europa, donde los principales mercados bursátiles abrieron en números rojos. Londres, París, Madrid, Milán y Frankfurt experimentaron caídas superiores al 1% en las primeras horas de la jornada, mientras los inversores aguardan con cautela una reunión de ministros del G7 convocada para abordar la crisis energética. Se espera que la reunión se centre en la posible liberación de reservas estratégicas de petróleo para intentar contener el alza de los precios y mitigar el impacto del conflicto en el suministro global.

El aumento del precio del petróleo se atribuye directamente a la escalada del conflicto en Medio Oriente, con nuevos ataques registrados durante el fin de semana que han exacerbado las tensiones en la región. Bahréin acusó a Irán de atacar una planta de desalinización, una infraestructura crítica para el suministro de agua potable en los países del Golfo, lo que ha generado temores sobre la estabilidad regional. En respuesta, Israel lanzó ataques contra depósitos de petróleo en Teherán, provocando columnas de humo y alertas ambientales.

La situación ha generado una condena internacional generalizada, con el enviado especial de China para Medio Oriente, Zhai Jun, instando al cese de los ataques y condenando los golpes contra objetivos civiles. El diplomático chino enfatizó la necesidad de proteger a la población civil y respetar el derecho internacional humanitario.

La preocupación por la volatilidad en los mercados energéticos también ha llegado a los gobiernos de la región. El presidente de Corea del Sur, Lee Jae Myung, advirtió sobre los riesgos de conductas especulativas en el mercado energético y pidió una respuesta proactiva para mitigar el impacto en la economía del país. “Por favor respondan de forma proactiva a la creciente volatilidad en los mercados financieros y de divisas, que son la savia de nuestra economía”, afirmó Lee en un mensaje a la nación.

El precio del petróleo Brent se negociaba a 103,54 dólares por barril a las 06:00 GMT, mientras que el crudo de referencia estadounidense alcanzaba los 107,35 dólares, ambos valores alrededor de un 15% por encima del cierre del viernes. Este aumento coloca al crudo en sus niveles más altos en al menos 14 años, reviviendo los temores de una nueva crisis energética global. La última vez que el petróleo superó los 100 dólares fue poco después de la invasión rusa de Ucrania en 2022.

Analistas del mercado financiero describen la situación como una “sirena de incendio” para los inversores macroeconómicos. Stephen Innes, de SPI Asset Management, señaló que el mercado ha despertado con una alarma que genera temor y volatilidad. La incertidumbre sobre la duración y el alcance del conflicto en Medio Oriente, así como su impacto en el suministro de petróleo y gas, ha provocado una aversión al riesgo generalizada.

Ipek Ozkardeskaya, de Swissquote, anticipa que la volatilidad continuará en los próximos días y semanas. La analista advierte que los precios del petróleo podrían alcanzar nuevos picos, pero que es probable que fluctúen en niveles elevados durante un período prolongado. Los efectos económicos de esta situación podrían ser significativos, reactivando la inflación global y pesando sobre el crecimiento económico.

El clima de incertidumbre también afectó a Wall Street al final de la semana pasada. El viernes, el índice S&P 500 cayó un 1,3% tras un informe que mostró una desaceleración en la creación de empleo en Estados Unidos, al mismo tiempo que el petróleo superaba los 90 dólares por barril. El Dow Jones llegó a perder hasta 945 puntos durante la sesión antes de cerrar con una baja de 453 puntos, equivalente a un 0,9%. El Nasdaq Composite retrocedió un 1,6%.

En el mercado cambiario, el dólar se ha fortalecido frente a otras divisas, actuando como un refugio seguro para los inversores en tiempos de incertidumbre. A primera hora del lunes, el dólar cotizaba a 158,46 yenes japoneses, frente a los 158,09 yenes registrados al final del viernes. El euro se negociaba a 1,1558 dólares, apenas por encima de los 1,1556 dólares de la sesión anterior.

La situación actual exige una respuesta coordinada a nivel internacional para evitar una escalada del conflicto y mitigar el impacto económico de la crisis energética. La reunión del G7 será crucial para determinar las medidas que se tomarán para estabilizar los mercados y garantizar el suministro de energía. La incertidumbre persiste, y los mercados financieros seguirán de cerca la evolución de los acontecimientos en Medio Oriente en los próximos días y semanas.

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