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Manabí en Shock: Brutal Asesinato de Madre e Hijo Productores de Plátano

Blanca Zamora, de 83 años, y su hijo Antonio Mecías fueron atacados a tiros cuando regresaban a su vivienda en el sitio La Raíz.

Manabí en Shock: Brutal Asesinato de Madre e Hijo Productores de Plátano

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El cantón El Carmen, en la provincia de Manabí, amaneció consternado tras el brutal asesinato de Blanca Zamora Basurto, de 83 años, y su hijo, Antonio Mecías Zamora, de 53. El doble homicidio, perpetrado el sábado 7 de marzo de 2026, ha sumido a la comunidad en un clima de miedo e incertidumbre, elevando la cifra de muertes violentas en el cantón a 16 en lo que va del año.

Los hechos ocurrieron alrededor de las 11h00, en el kilómetro 7 de la vía San Ramón de Tigrillo, a pocos metros de la vivienda de las víctimas, ubicada en el sitio La Raíz. Según las primeras investigaciones, Blanca y Antonio se desplazaban en una camioneta desde el centro de El Carmen cuando fueron interceptados por sujetos aún no identificados, quienes abrieron fuego contra el vehículo.

La escena inicial confundió a los primeros en llegar, quienes pensaron que se trataba de un accidente de tránsito. La camioneta se encontraba encunetada a un costado de la vía, pero al acercarse, la macabra realidad se hizo evidente: múltiples impactos de bala perforaban la carrocería y los cuerpos de las víctimas.

Blanca Zamora Basurto y Antonio Mecías Zamora eran conocidos en la comunidad por su dedicación a la producción de plátano barraganete, un producto agrícola importante para la economía local. Su trabajo y esfuerzo eran reconocidos por sus vecinos y allegados, quienes ahora lamentan profundamente su pérdida.

La llegada de los familiares de las víctimas desató escenas de dolor desgarrador. El impacto emocional fue inmenso al confirmar la muerte de sus seres queridos. Testigos relatan gritos, llantos y un profundo sentimiento de impotencia ante la violencia que se ha apoderado de la región.

La Policía Nacional acudió rápidamente al lugar del crimen para iniciar las investigaciones correspondientes. El área, caracterizada por ser apartada y carente de viviendas cercanas y cámaras de seguridad, dificulta la tarea de los investigadores. La falta de testigos presenciales y la ausencia de evidencia física inmediata complican la identificación y captura de los responsables.

Las autoridades han mantenido un hermetismo relativo sobre los detalles de la investigación, limitándose a confirmar que se están siguiendo diversas líneas de investigación para determinar las circunstancias del ataque y esclarecer los motivos detrás de este doble homicidio. Hasta el momento, no se ha confirmado el tipo de vehículo utilizado por los atacantes.

El aumento de la violencia en El Carmen y en otras zonas de Manabí ha generado una creciente preocupación entre los habitantes y las autoridades locales. La inseguridad se ha convertido en un problema cada vez más grave, afectando la calidad de vida de las personas y obstaculizando el desarrollo económico de la región.

Este trágico incidente se suma a una serie de eventos violentos que han sacudido a la provincia en las últimas semanas, incluyendo el asesinato de un comerciante en un mercado de Portoviejo, captado en cámaras de seguridad, y denuncias de extorsiones a menores de edad en Manta. Estos hechos ponen de manifiesto la necesidad urgente de implementar medidas efectivas para combatir la delincuencia y garantizar la seguridad de los ciudadanos.

La comunidad de El Carmen exige a las autoridades una respuesta contundente ante esta ola de violencia. Piden mayor presencia policial, investigaciones exhaustivas y la aplicación de políticas públicas que aborden las causas profundas de la delincuencia, como la pobreza, la falta de oportunidades y la presencia de grupos delictivos.

El caso de Blanca Zamora Basurto y Antonio Mecías Zamora es un claro ejemplo de la vulnerabilidad de los ciudadanos ante la violencia y la impunidad. Su muerte ha dejado un vacío irreparable en sus familias y en la comunidad, y ha encendido la indignación y el clamor por justicia.

Las autoridades han reiterado su compromiso de llevar a los responsables de este crimen ante la justicia, pero la población exige resultados concretos y una solución definitiva a la inseguridad que azota la región. La esperanza de un futuro más seguro y pacífico para Manabí depende de la capacidad de las autoridades para enfrentar este desafío con determinación y eficacia.

La investigación continúa en curso, y se espera que en los próximos días se puedan obtener nuevos indicios que permitan identificar a los autores materiales e intelectuales de este brutal asesinato. Mientras tanto, la comunidad de El Carmen se encuentra en estado de shock y luto, esperando respuestas y exigiendo justicia para Blanca y Antonio.

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