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¡Mujeres al Poder! El Secreto del Éxito Emprendedor Revelado

Cada vez son más las mujeres que eligen el cooperativismo de trabajo asociado para emprender. Te contamos en qué consiste.

¡Mujeres al Poder! El Secreto del Éxito Emprendedor Revelado

Cada vez más mujeres en España están optando por el cooperativismo de trabajo asociado como la vía para materializar sus proyectos empresariales. Esta tendencia, que ha experimentado un crecimiento sostenido en los últimos años, responde a una serie de factores que hacen de este modelo una alternativa atractiva frente a las formas tradicionales de emprendimiento. La búsqueda de un equilibrio entre vida personal y profesional, la necesidad de un entorno de apoyo y colaboración, y el deseo de construir un proyecto con impacto social son algunas de las motivaciones principales que impulsan a las mujeres a elegir el cooperativismo.

El cooperativismo de trabajo asociado (CPA) se basa en la asociación equitativa de personas que se unen voluntariamente para realizar una actividad económica conjunta, en la que el trabajo es el elemento común y el capital es variable. A diferencia de las sociedades mercantiles, en las cooperativas los socios son tanto trabajadores como propietarios, lo que implica una mayor participación en la toma de decisiones y una distribución más justa de los beneficios. Este modelo se caracteriza por una serie de principios fundamentales, como la adhesión voluntaria y libre, la gestión democrática por parte de los socios, la participación económica de los mismos, la autonomía e independencia, la educación y formación cooperativa, la preocupación por la comunidad y la intercooperación.

Pero, ¿por qué el cooperativismo está atrayendo cada vez más a las mujeres? Según diversas investigaciones y testimonios, la clave reside en la cultura cooperativa, que fomenta la horizontalidad, la confianza, el respeto y la corresponsabilidad. En un contexto social marcado por la desigualdad de género y la brecha salarial, las cooperativas ofrecen un espacio donde las mujeres pueden desarrollar su potencial profesional en igualdad de condiciones, sin enfrentarse a los techos de cristal ni a las discriminaciones que a menudo encuentran en el ámbito empresarial tradicional.

Además, el cooperativismo permite a las mujeres emprender de forma más segura y sostenible. Al compartir los riesgos y las responsabilidades con otros socios, se reduce la carga individual y se aumenta la capacidad de afrontar las dificultades. La colaboración y el apoyo mutuo son elementos esenciales en las cooperativas, lo que facilita la resolución de problemas y la innovación. Asimismo, las cooperativas suelen tener un mayor arraigo en el territorio y un compromiso con el desarrollo local, lo que les permite generar un impacto positivo en la comunidad.

El aumento de la presencia femenina en el cooperativismo se refleja en las estadísticas. Según datos de la Federación de Cooperativas de Trabajo Asociado de España (FCTAE), las mujeres representan actualmente más del 40% del total de socios de las cooperativas de trabajo asociado, una cifra que ha ido creciendo de forma constante en los últimos años. En algunas comunidades autónomas, como Cataluña y el País Vasco, la proporción de mujeres socias supera incluso el 50%.

Este fenómeno no solo beneficia a las mujeres que emprenden, sino también a la economía en su conjunto. Las cooperativas de trabajo asociado generan empleo de calidad, promueven la igualdad de género y contribuyen al desarrollo sostenible. Además, las cooperativas suelen ser más resilientes que las empresas tradicionales, ya que están mejor preparadas para afrontar las crisis económicas y los cambios del mercado.

Para fomentar aún más el cooperativismo femenino, es necesario implementar políticas públicas que apoyen la creación y el desarrollo de cooperativas, especialmente aquellas que promueven la igualdad de género. Esto incluye facilitar el acceso a la financiación, ofrecer formación y asesoramiento especializado, y promover la visibilidad de las cooperativas lideradas por mujeres.

Existen numerosos ejemplos de cooperativas de trabajo asociado lideradas por mujeres que están teniendo un impacto significativo en sus respectivos sectores. Desde cooperativas de servicios a la persona que ofrecen atención a personas mayores o con discapacidad, hasta cooperativas de producción agroalimentaria que promueven la agricultura ecológica y el consumo responsable, las cooperativas de trabajo asociado están demostrando que es posible construir un modelo empresarial más justo, sostenible y equitativo.

Un caso destacado es el de la cooperativa "Ekologia", ubicada en Galicia, que se dedica a la producción y comercialización de productos ecológicos. Esta cooperativa, fundada por un grupo de mujeres agricultoras, ha logrado crear una marca reconocida en el mercado y generar empleo en una zona rural despoblada. "El cooperativismo nos ha permitido unir fuerzas y superar las dificultades que enfrentábamos como pequeñas productoras", explica María, una de las socias de Ekologia. "Juntas somos más fuertes y podemos ofrecer productos de calidad a un precio justo".

Otro ejemplo es el de la cooperativa "FemActiva", ubicada en Cataluña, que ofrece servicios de limpieza y mantenimiento a empresas y particulares. Esta cooperativa, formada íntegramente por mujeres, se ha especializado en la limpieza ecológica y el uso de productos respetuosos con el medio ambiente. "Queríamos crear una empresa que fuera socialmente responsable y que ofreciera un trabajo digno a las mujeres", afirma Laura, la presidenta de FemActiva. "El cooperativismo nos ha permitido alcanzar este objetivo".

En definitiva, el cooperativismo de trabajo asociado se presenta como una fórmula cada vez más atractiva para las mujeres que desean emprender. Este modelo ofrece un entorno de apoyo y colaboración, una mayor participación en la toma de decisiones y una distribución más justa de los beneficios. Además, el cooperativismo promueve la igualdad de género, el desarrollo sostenible y el arraigo en el territorio. Con el impulso adecuado, el cooperativismo femenino tiene el potencial de transformar la economía y construir un futuro más justo y equitativo para todos. La tendencia al alza es clara: las mujeres están encontrando en el cooperativismo no solo una forma de emprender, sino también una vía para empoderarse y construir un mundo mejor.

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