El comité político ampliado de la coalición de gobierno, celebrado en el Palacio de La Moneda, concluyó con un tono de evaluación exhaustiva y, sorprendentemente, autocrítica por parte del Presidente Gabriel Boric. Los líderes de los partidos que integran la alianza – Partido Socialista (PS), Partido Comunista (PC), Partido por la Democracia (PPD) y Frente Amplio (FA) – expresaron su conformidad con el encuentro, que se extendió por más de cinco horas, desde las 15:00 hasta las 20:00 horas. La reunión no solo sirvió para analizar el legado del gobierno saliente, que entregará el poder el próximo 11 de marzo, sino también para proyectar el futuro del progresismo en un nuevo escenario político dominado por José Antonio Kast.
La revelación más impactante del encuentro fue la admisión de errores por parte del propio Presidente Boric. Según la presidenta del PS, Paulina Vodanovic, el mandatario realizó una autocrítica “importante” sobre aspectos clave de su gestión. Vodanovic citó específicamente la gestión inicial de la situación en La Araucanía, señalando que Boric reconoció haber abordado el conflicto con una “visión que no era ajustada a la realidad”, mencionando el caso de Temucuicui como ejemplo. Esta admisión de errores, según Vodanovic, es un signo de madurez política y una muestra de responsabilidad por parte del Presidente. “Es una primera jornada, muy probablemente de muchas que vendrán. Desde el Partido Socialista lo sabemos, la autocrítica siempre ha sido parte de nuestra metodología política”, afirmó la senadora por el Maule.
La autocrítica no se limitó a la situación en La Araucanía. Vodanovic enfatizó la necesidad de analizar los errores cometidos para aprender de ellos, al tiempo que resaltó la importancia de valorar los avances logrados durante los cuatro años de gobierno, así como los logros de las últimas tres décadas de gobiernos progresistas. El ambiente en la reunión, según Vodanovic, fue “muy constructivo”, centrado en la construcción de una “visión de futuro” frente al inminente cambio de gobierno.
En cuanto al rol de la oposición, Vodanovic fue clara: “Vamos a hacer la oposición que tengamos que ser: vamos a defender a la ciudadanía, vamos a exigir el cumplimiento de las promesas de campaña”. Aseguró que la oposición será “observante” y “exigente” con el gobierno de Kast, pero siempre priorizando los derechos de las personas y los avances sociales alcanzados.
Desde el Frente Amplio, la timonel Constanza Martínez describió el gobierno de Boric como “el verdadero gobierno de emergencia”, destacando la reforma de pensiones y la estrategia nacional del litio como logros significativos. Sin embargo, también reconoció la necesidad de evaluar los desafíos pendientes y proyectar el futuro del progresismo. Martínez enfatizó la importancia de la “unidad” del progresismo, citando el rechazo unánime de los partidos de izquierda al proyecto de conmutación de penas aprobado en el Senado como ejemplo de esta cohesión.
Martínez lanzó una fuerte crítica a la ultraderecha, acusándola de “no tener límites” y de indultar a “asesinos y violadores de derechos humanos” en el caso de los presos de Punta Peuco. “Tenemos que estar unidos”, declaró, instando a la izquierda a mantener su cohesión frente a los desafíos que se avecinan.
Respecto a la autocrítica de Boric, Martínez la valoró como una muestra de liderazgo y honestidad. “Valoro el liderazgo de Boric porque fue capaz de siempre decir la verdad, dar la cara, hacer ajustes y avanzar en las convicciones que tenemos”, afirmó.
Lautaro Carmona, presidente del Partido Comunista, describió la reunión como un encuentro de “representación de partidos” con delegaciones de diferentes niveles, desde gobiernos locales hasta parlamentarios y directivas. Carmona destacó la “altísima valoración” del trabajo realizado por el gobierno, aunque reconoció la necesidad de mantener una “mirada con sentido crítico” y de autoexigencia.
El senador Jaime Quintana, del Partido por la Democracia, calificó la jornada como “necesaria” y destacó el “legado mixto” del gobierno de Boric, señalando la flexibilidad y la capacidad del Presidente para abordar los desafíos que surgieron durante su mandato. Quintana también habló sobre la necesidad de “coordinación” entre los partidos de izquierda en el futuro, más allá de sus diferencias internas, sugiriendo un posible distanciamiento entre el Socialismo Democrático y Apruebo Dignidad.
Quintana enfatizó que el fin del gobierno de Boric no es un “adiós”, sino el cierre de un ciclo y el inicio de uno nuevo. “Tenemos que ser capaces de ofrecerle a Chile un nuevo proyecto progresista para un gobierno que eventualmente va a intentar retroceder en muchos derechos”, vaticinó.
En resumen, el comité político ampliado de la coalición de gobierno fue un ejercicio de evaluación honesta y autocrítica, marcado por la admisión de errores por parte del Presidente Boric y la reafirmación del compromiso de la izquierda con la defensa de los derechos sociales y la construcción de un futuro progresista para Chile. La unidad, la coordinación y la capacidad de adaptación serán claves para enfrentar los desafíos que se avecinan bajo el gobierno de José Antonio Kast. La reunión en La Moneda no solo significó un balance de los últimos cuatro años, sino también un punto de partida para la redefinición del proyecto progresista en Chile.


