Santo Domingo.- Con motivo del Día Internacional del Linfedema, la Sociedad Dominicana de Oncología Médica (SODOM) ha lanzado una urgente advertencia a los pacientes oncológicos: no ignoren los síntomas de esta complicación potencialmente incapacitante que puede surgir como consecuencia de los tratamientos contra el cáncer. El linfedema, una condición crónica caracterizada por la acumulación anormal de líquido linfático en los tejidos, afecta significativamente la calidad de vida de los pacientes y requiere una atención multidisciplinaria inmediata.
La doctora Angela Cabreja, presidenta de SODOM, explicó que el sistema linfático juega un papel crucial en el drenaje de líquidos, proteínas y en la defensa endocrinológica del cuerpo. Cuando este sistema se daña u obstruye, ya sea por cirugía, radioterapia o la extirpación de ganglios linfáticos, puede producirse el linfedema. A diferencia de lo que muchos creen, esta complicación no se manifiesta inmediatamente después del tratamiento oncológico; puede aparecer semanas, meses o incluso años después.
“Es fundamental que los pacientes estén atentos a cualquier cambio en sus extremidades, especialmente en brazos y piernas”, enfatizó la doctora Cabreja. Los síntomas iniciales pueden incluir una sensación de pesadez, hinchazón progresiva, disminución de la movilidad, cambios en la textura de la piel o un engrosamiento visible. Además, los pacientes con linfedema son más susceptibles a infecciones repetidas, como la celulitis, lo que agrava aún más su condición.
El linfedema es particularmente común en pacientes tratados por cáncer de mama, ginecológico, próstata y melanoma, así como en aquellos con tumores que requieren un manejo ganglionar extenso. La disección axilar, un procedimiento quirúrgico común en el tratamiento del cáncer de mama, puede alterar la vía normal del drenaje linfático, provocando la acumulación de líquido en el brazo afectado. De manera similar, la extirpación de ganglios linfáticos durante otros tipos de cáncer puede interrumpir el flujo linfático y desencadenar el linfedema.
La gravedad del linfedema varía considerablemente de un paciente a otro. En algunos casos, la hinchazón puede ser leve y manejable con medidas conservadoras, como el uso de vendajes de compresión y ejercicios específicos. Sin embargo, en otros casos, el linfedema puede ser severo y debilitante, limitando la capacidad del paciente para realizar actividades cotidianas y afectando su bienestar emocional.
Además del impacto físico, el linfedema también puede tener un profundo impacto psicológico en los pacientes con cáncer. La hinchazón persistente, el dolor y la limitación de la movilidad pueden generar sentimientos de frustración, ansiedad y depresión. La pérdida de independencia y la alteración de la imagen corporal también pueden contribuir a la angustia psicológica.
La doctora Cabreja destacó la importancia de un enfoque multidisciplinario para el manejo del linfedema. Un equipo de especialistas, que incluya oncólogos, fisioterapeutas y rehabilitadores, debe trabajar en conjunto para desarrollar un plan de tratamiento individualizado para cada paciente. La fisioterapia desempeña un papel crucial en la reducción de la hinchazón, la mejora de la movilidad y el fortalecimiento de los músculos. Los vendajes de compresión y las prendas de soporte también pueden ayudar a controlar la hinchazón y prevenir su progresión.
“El linfedema requiere un manejo a largo plazo y un seguimiento continuo”, señaló la doctora Cabreja. “Es esencial que los pacientes no abandonen su seguimiento oncológico y que informen a su equipo médico sobre cualquier síntoma nuevo o que empeore”. La detección temprana y el tratamiento oportuno son fundamentales para prevenir la discapacidad y mejorar la calidad de vida de los pacientes con linfedema.
SODOM ha reiterado su compromiso con la salud de los pacientes oncológicos y continúa desarrollando campañas de prevención y concienciación sobre el cáncer y sus complicaciones. La organización insta a los pacientes a participar activamente en su propio cuidado y a buscar información confiable sobre el linfedema y otras complicaciones relacionadas con el cáncer.
El Día Internacional del Linfedema, declarado de consenso con sociedades y entidades científicas relacionadas con el tema, sirve como un recordatorio importante de la necesidad de aumentar la concienciación sobre esta condición y de mejorar el acceso a un tratamiento adecuado para todos los pacientes afectados. La prevención, la detección temprana y el manejo multidisciplinario son clave para minimizar el impacto del linfedema en la vida de los pacientes con cáncer y para garantizar que puedan disfrutar de una vida plena y activa después del tratamiento.
La sociedad dominicana de oncología médica enfatiza que factores de riesgo adicionales en pacientes oncológicos incluyen la obesidad, la inmovilidad, la trombosis venosa y las cirugías múltiples, por lo que la prevención y el control de estos factores son cruciales para reducir el riesgo de desarrollar linfedema. La organización también subraya la importancia de la educación del paciente y de sus familiares sobre los signos y síntomas del linfedema, así como sobre las medidas preventivas que pueden tomar para reducir su riesgo.


