Un polémico fallo judicial ha autorizado la liberación de 8,5 millones de reales (aproximadamente 1,65 millones de dólares) al consejero del Tribunal de Cuentas del Estado de Paraná (TCE-PR), Maurício Requião. La decisión, dictada por el desembargador sustituto Anderson Fogaça de la 5ª Cámara Cívica del Tribunal de Justicia de Paraná (TJ-PR) el 23 de febrero, corresponde a salarios retroactivos acumulados entre 2009 y 2022, período durante el cual Requião estuvo suspendido de su cargo debido a una investigación por presunto nepotismo en su nombramiento, iniciada por el Supremo Tribunal Federal (STF).
La controversia radica en que, si bien el TJ-PR autorizó el levantamiento de una parte significativa de los 12 millones de reales depositados judicialmente por el TCE-PR, aún retiene una porción para cubrir posibles descuentos legales. El magistrado Fogaça justificó la liberación de 7,6 millones de reales (que, con la corrección monetaria, ascendieron a 8,5 millones) argumentando que se trataba de una suma considerada “incontrovertida”. Sin embargo, esta calificación es precisamente el punto de discordia.
Una acción popular, liderada por el abogado Jorge Casagrande, ha interpuesto una fuerte oposición al pago, argumentando que Requião no tiene derecho a recibir estos valores retroactivos. Casagrande expresó su desacuerdo con la decisión judicial y advirtió sobre el riesgo de un perjuicio económico para el estado de Paraná. “Entendemos que el pago retroactivo no debería ocurrir. Este valor fue considerado incontroverso, pero nuestra acción sostiene que tampoco es debido”, declaró el abogado a la prensa.
Casagrande recordó que decisiones previas en el mismo proceso habían ordenado mantener los fondos depositados en la justicia hasta una evaluación más exhaustiva del caso. Subrayó que el tribunal ya había determinado, de manera colegiada, la necesidad de preservar los recursos hasta el juicio final. Además, el abogado señaló la posibilidad de que el caso sea analizado a la luz del Tema 671 del STF, que versa sobre la imposibilidad de realizar pagos retroactivos a servidores públicos que han sido suspendidos por decisión judicial fundamentada.
La principal preocupación de Casagrande y su equipo es la dificultad de recuperar el dinero en caso de que la decisión judicial sea revertida en el futuro. “Si al final se determina que los valores no son debidos, existirá el riesgo de que el estado tenga que intentar recuperar cantidades que ya han sido pagadas”, advirtió.
El abogado Eduardo Gravina, también parte de la acción popular, informó que el análisis inicial del caso ha concluido en la Suprema Corte, donde un ministro reconsideró su decisión inicial y autorizó el pago. Sin embargo, Gravina aclaró que la discusión sobre el derecho a los valores aún será abordada en el juicio de fondo en primera instancia. “Lo que se ha decidido hasta ahora se refiere a un recurso de naturaleza precaria, en carácter liminar. Ahora esperamos el juicio de fondo en primera instancia. Eventualmente, después de esta etapa, el tema podría volver al Supremo, pero en este momento el análisis en la Corte ha concluido”, explicó.
Por su parte, Maurício Requião, en una nota oficial, defendió la legitimidad del pago, argumentando que está directamente relacionado con su reintegración al cargo tras más de una década de suspensión. Requião fue nombrado consejero del TCE-PR en 2008, pero fue suspendido por un decreto estatal emitido en 2011 durante la administración del entonces gobernador Beto Richa. En agosto de 2022, el Superior Tribunal de Justicia (STJ) anuló el decreto y reconoció la ilegalidad de la suspensión, lo que condujo a la reintegración de Requião en octubre del mismo año.
La nota de Requião cita el artículo 106 de la Ley Estatal de Paraná nº 6.174/70, que establece el derecho al reembolso de los salarios cuando un servidor público es reintegrado después de una suspensión ilegal. Además, Requião afirma que el monto liberado representa más del 40% de la cantidad total que le corresponde, ya sea en concepto de indemnización o remuneración.
El consejero del TCE-PR insiste en que el levantamiento de los fondos no causa ningún tipo de perjuicio al estado de Paraná. “Al contrario, el pago fue necesario para evitar que el estado fuera perjudicado por la aplicación de intereses y la corrección monetaria sobre valores que son inequívocamente y reconocidamente debidos”, argumenta la nota. Requião concluye afirmando que el pago realizado el 27 de febrero, tras la autorización judicial, “representa solo el inicio de la reparación de una injusticia que se remonta a más de 15 años”.
Ante la creciente polémica, el Tribunal de Cuentas del Estado de Paraná (TCE-PR) informó, a través de su asesoría de prensa, que ha sido notificado por el TJ-PR sobre la decisión de pago a Maurício Requião y que está analizando la decisión del desembargador a través de su departamento jurídico. Sin embargo, el TCE-PR no ha establecido un plazo para tomar una decisión definitiva sobre el asunto, dejando en suspenso la posibilidad de una apelación o de medidas adicionales para proteger los intereses del estado.
La situación plantea interrogantes sobre la transparencia y la responsabilidad en la gestión de los recursos públicos, así como sobre la independencia del poder judicial en casos que involucran a figuras prominentes del ámbito político y administrativo. El desenlace de esta controversia podría tener implicaciones significativas para el futuro de la administración pública en el estado de Paraná y para la confianza de los ciudadanos en las instituciones. La sociedad paranaense observa con atención el desarrollo de este caso, esperando una resolución justa y equitativa que garantice la protección del patrimonio público y el cumplimiento de la ley.


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