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Santiago de Chile – Una carta abierta proveniente de un ex dirigente sindical chileno, sobreviviente de la dictadura civil-militar de Augusto Pinochet, ha encendido las alarmas en México y Uruguay, poniendo en el centro del debate la posible designación de embajadores por parte del próximo gobierno de extrema derecha en Chile. La misiva, dirigida directamente a la Presidenta de México, Claudia Sheinbaum, y al Presidente de Uruguay, Yamandú Orsi, denuncia la inminente aprobación de una ley de amnistía que, según el autor, busca liberar a responsables de graves violaciones a los derechos humanos cometidas durante el régimen dictatorial.
El remitente, cuya identidad se mantiene reservada por razones de seguridad, relata su propia experiencia como líder sindical perseguido y detenido en 28 ocasiones durante la dictadura. Describe un contexto de terror y represión, donde miles de chilenos sufrieron torturas, asesinatos y desapariciones forzadas. La carta subraya que 3.216 chilenos fueron asesinados durante la dictadura, y que cerca de dos mil personas permanecen desaparecidas, sus cuerpos nunca hallados.
La preocupación central de la carta radica en la reciente aprobación en el Senado chileno de una ley que, según el autor, busca “consagrar la impunidad” para los violadores de derechos humanos. Esta ley, impulsada por parlamentarios de derecha y ultra derecha como muestra de lealtad al líder de su partido, José Antonio Kast, permitiría la liberación de individuos condenados o acusados de crímenes de lesa humanidad, incluyendo asesinatos de niños, mujeres embarazadas, campesinos y obreros.
El ex dirigente sindical advierte que el gobierno entrante, liderado por un presidente de extrema derecha, ya ha anunciado extraoficialmente el nombramiento de dos representantes diplomáticos que considera “indignos” para ocupar cargos de embajador en México y Uruguay. En particular, señala al senador ultra conservador Francisco Chahuán como posible embajador en México. Chahuán, según la carta, es uno de los principales impulsores de la controvertida ley de amnistía.
Asimismo, se menciona a la senadora ultra derechista Luz Ebensperger, recientemente derrotada en las elecciones, como posible embajadora en Uruguay. La carta denuncia que ambos políticos son responsables de apoyar y aprobar una legislación que podría liberar a criminales responsables de graves violaciones a los derechos humanos.
La carta apela directamente a la responsabilidad de las Presidentas Sheinbaum y Orsi, recordando que, según la norma internacional, deben otorgar el “agreement” o acuerdo para la acreditación de ambos posibles embajadores. El autor insta a las mandatarias a considerar el “nivel y currículo” de estos representantes antes de aprobar su nombramiento.
La misiva incluye un relato particularmente desgarrador sobre el asesinato del cantautor y activista Víctor Jara, un símbolo de la resistencia cultural durante la dictadura. Se describe cómo Jara fue brutalmente torturado y asesinado por militares, incluyendo al sargento Pedro Barrientos, quien le sacó las uñas, lo obligó a cantar y guitarrear bajo amenaza, y finalmente le disparó en la sien. Barrientos huyó a Estados Unidos tras el crimen, pero fue extraditado a Chile y condenado a prisión hace dos años.
El autor de la carta enfatiza que Chahuán y Ebensperger son defensores de la liberación de Barrientos y otros responsables de crímenes de lesa humanidad. Subraya que la posible designación de estos políticos como embajadores en México y Uruguay sería una afrenta a la memoria de las víctimas de la dictadura y un retroceso en la lucha por la justicia y la verdad.
La carta también recuerda que miles de chilenos se exiliaron durante la dictadura, encontrando refugio en países como México y Uruguay. Destaca que México acogió a más de 10 mil exiliados chilenos, incluyendo a miembros de la familia del Presidente Salvador Allende. El autor expresa su preocupación de que el nuevo gobierno chileno, a través de sus representantes diplomáticos, intente socavar la memoria y la dignidad de aquellos que fueron perseguidos y exiliados por defender la democracia y los derechos humanos.
La situación ha generado una ola de indignación y preocupación entre los exiliados chilenos en México y Uruguay, así como entre organizaciones de derechos humanos y defensores de la memoria histórica. Se teme que la aprobación de la ley de amnistía y el nombramiento de embajadores vinculados a la impunidad puedan revictimizar a las víctimas de la dictadura y obstaculizar la búsqueda de justicia y reparación.
La respuesta de las Presidentas Sheinbaum y Orsi a esta carta abierta será crucial para determinar el futuro de las relaciones diplomáticas entre Chile y estos dos países. La comunidad internacional observa atentamente el desarrollo de esta situación, que pone de manifiesto los desafíos que enfrenta Chile en su camino hacia la consolidación de la democracia y el respeto a los derechos humanos. La carta abierta no solo es una denuncia de la situación en Chile, sino también un llamado urgente a la solidaridad y a la defensa de los valores democráticos en toda la región.


