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El nuevo gobierno de Honduras, liderado por el presidente Nasry “Tito” Asfura, está dando un giro significativo en su política exterior y económica, buscando fortalecer lazos con Estados Unidos y atraer inversión extranjera. Previas a una nueva reunión con el expresidente Donald Trump programada para este sábado en Miami, Asfura oficializará este viernes en Washington el regreso de Honduras al Centro Internacional de Arreglo de Diferencias Relativas e Inversiones (Ciadi), un organismo de arbitraje del Banco Mundial.
El retorno al Ciadi, según declaraciones del mandatario en el aeropuerto de Palmerola, tiene como objetivo principal fortalecer la imagen internacional de Honduras, generar un clima propicio para la inversión extranjera y, en consecuencia, abrir nuevas oportunidades económicas para el país centroamericano. Asfura, quien asumió la presidencia el pasado 27 de enero en sustitución de Xiomara Castro, viajó a Estados Unidos acompañado de su ministra de Relaciones Exteriores, Mireya Agüero, y su ministro de Finanzas, Emilio Hernández, subrayando la importancia que otorga a esta misión.
Este movimiento representa un cambio notable en la estrategia de Honduras, contrastando con la administración anterior de Xiomara Castro, de orientación izquierdista. La canciller Agüero, al ser abordada por la prensa, explicó que su misión es “realignar estratégicamente a Honduras y reorganizar sus recursos”. Agüero enfatizó la necesidad de una agenda de política exterior que produzca resultados medibles y que se traduzcan en beneficios tangibles para la población hondureña. “Estamos tratando de proponer una agenda de política exterior en todas las relaciones bilaterales para tener resultados medibles y que la población pueda sentir que hay una diferencia en donde ponemos nuestros recursos diplomáticos y qué beneficios pueden llevar”, declaró la canciller.
La reunión en Miami será la segunda entre Asfura y Trump en un corto período de tiempo. El primer encuentro tuvo lugar el 7 de febrero en la residencia de Mar-a-Lago en Florida, donde Trump ya había expresado su apoyo a Asfura durante la campaña electoral de noviembre de 2025. En repetidas ocasiones, a través de su red social Truth Social, Trump elogió a Asfura como el único candidato con el que podría trabajar eficazmente, en clara oposición a la entonces candidata presidencial izquierdista, Rixi Moncada.
La influencia de Trump en el proceso electoral hondureño fue aún más evidente cuando, tres días antes de las elecciones generales del 30 de noviembre, el expresidente estadounidense amenazó con cortar la ayuda económica a Honduras si Asfura era derrotado. Esta declaración generó controversia y acusaciones de injerencia extranjera en los asuntos internos de Honduras.
Tras su victoria, Trump celebró públicamente el resultado y reafirmó su apoyo a Asfura. “Tuve una reunión muy importante con mi amigo, y presidente de Honduras, Nasry ‘Tito’ Asfura”, escribió Trump en su plataforma. “Una vez que le di mi sólido respaldo, ganó su elección. Tito y yo compartimos muchos de los mismos valores de America First (América Primero). Tenemos una estrecha asociación en materia de seguridad”, añadió.
Asfura, por su parte, calificó la reunión con Trump como “productiva” y destacó el acuerdo alcanzado para fortalecer la inversión y el comercio entre ambos países. “Honduras está lista para crecer, atraer inversión y consolidarse como el socio estratégico más confiable de Estados Unidos en la región, con estabilidad, seguridad y una visión clara de prosperidad”, escribió el mandatario en la red social X.
El regreso al Ciadi es visto por muchos analistas como una señal clara de la nueva orientación política y económica de Honduras. El Ciadi ofrece un mecanismo de resolución de disputas para inversores extranjeros, lo que podría aumentar la confianza de las empresas extranjeras y fomentar la inversión en el país. Sin embargo, también ha sido criticado por algunos grupos por favorecer a los inversores extranjeros en detrimento de los intereses nacionales.
La administración Asfura defiende su decisión argumentando que la inversión extranjera es crucial para el desarrollo económico de Honduras y que el Ciadi proporciona un marco legal transparente y predecible para proteger a los inversores. El gobierno espera que el regreso al Ciadi, combinado con el fortalecimiento de los lazos con Estados Unidos, impulse el crecimiento económico y cree empleos en Honduras.
La visita de Asfura a Washington y Miami se produce en un momento de creciente tensión geopolítica en la región, con preocupaciones sobre la inestabilidad política, la migración y el crimen organizado. El gobierno de Asfura busca posicionar a Honduras como un aliado estratégico de Estados Unidos en la lucha contra estos desafíos, ofreciendo cooperación en materia de seguridad y control fronterizo.
Sin embargo, la estrecha relación entre Asfura y Trump también ha generado críticas de la oposición y de organizaciones de la sociedad civil, quienes temen que el gobierno de Asfura se incline demasiado hacia los intereses de Estados Unidos y descuide las necesidades de la población hondureña. La oposición ha acusado a Asfura de comprometer la soberanía nacional y de sacrificar los derechos de los trabajadores y el medio ambiente en aras de atraer inversión extranjera.
El futuro de Honduras bajo el liderazgo de Asfura dependerá en gran medida de su capacidad para equilibrar las demandas de Estados Unidos con las necesidades de su propio país. La reunión con Trump en Miami será una oportunidad crucial para definir la dirección de la política exterior y económica de Honduras en los próximos años. La comunidad internacional observa con atención los acontecimientos en Honduras, esperando ver si el nuevo gobierno logrará cumplir sus promesas de crecimiento económico, estabilidad y prosperidad.


