El Servicio Agrícola y Ganadero (SAG) confirmó este miércoles la presencia de influenza aviar de alta patogenicidad (H5N1) en aves silvestres en la región de Valparaíso, desatando la activación del Sistema Nacional de Emergencia Sanitaria y generando preocupación en el sector avícola y sanitario del país. La detección se realizó en el Humedal El Yali, tras una denuncia por la mortandad de cisnes coscoroba, cuyas muestras analizadas en el laboratorio central del SAG resultaron positivas al virus.
Este nuevo caso se produce en un contexto de vigilancia intensiva por parte del SAG, implementada hace varios meses debido a la circulación del virus en el hemisferio norte y a la temporada de migración de aves. La alerta sanitaria se elevó aún más tras la confirmación de la enfermedad en planteles productivos en Argentina y en fauna silvestre en Uruguay y Brasil, lo que motivó a las autoridades chilenas a reforzar los protocolos de detección y control.
La activación del Sistema Nacional de Emergencia Sanitaria implica la coordinación entre diversas entidades públicas y privadas, incluyendo Sernapesca, Senapred, el Ministerio de Salud y representantes del sector privado, especialmente aquellos relacionados con la producción avícola. El objetivo principal es establecer un cerco epidemiológico efectivo, realizar un seguimiento exhaustivo de la situación y prevenir la propagación del virus a aves domésticas y, potencialmente, a humanos.
A pesar de la confirmación del caso en aves silvestres, el SAG ha asegurado que, por el momento, no se cerrarán mercados para Chile, manteniendo el estatus sanitario del país como libre de influenza aviar altamente patógena en aves comerciales. Sin embargo, se han reforzado las medidas de bioseguridad en los establecimientos avícolas y se ha intensificado la vigilancia en las zonas aledañas al Humedal El Yali.
La influenza aviar es una enfermedad viral altamente contagiosa que afecta tanto a aves domésticas como silvestres, y se caracteriza por su alta tasa de mortalidad. No existe una cura para esta enfermedad, lo que la convierte en una amenaza significativa para la salud animal y, en menor medida, para la salud humana. En ciertas ocasiones, el virus puede transmitirse a otras especies, incluidos los seres humanos, aunque estos casos son relativamente raros.
El SAG recuerda que Chile se mantuvo libre de influenza aviar en aves de corral desde agosto de 2023, pero el brote anterior tuvo un impacto considerable, afectando a más de 100 mil aves silvestres de 52 especies, 175 criaderos de traspatio y 12 establecimientos comerciales. Este episodio también provocó el cierre temporal de 78 mercados de exportación, los cuales ya han sido reabiertos tras la implementación de medidas sanitarias rigurosas. Además, se registraron casos en mamíferos marinos y un contagio humano confirmado, lo que subraya la importancia de la prevención y el control de la enfermedad.
Ante esta nueva amenaza, el SAG ha lanzado un “llamado urgente” a los propietarios de aves en todo el territorio nacional para que refuercen las medidas de bioseguridad en sus gallineros. Se recomienda evitar el contacto entre las aves domésticas y las aves silvestres, ya que estas últimas pueden ser portadoras del virus sin mostrar síntomas evidentes. Es fundamental mantener una higiene adecuada en las instalaciones, controlar el acceso de personas y animales a los gallineros, y desinfectar regularmente los equipos y utensilios utilizados en la crianza de aves.
El SAG ha proporcionado una lista de síntomas que deben alertar a los propietarios de aves, incluyendo falta de apetito, descoordinación, plumaje erizado, dificultad respiratoria con secreciones nasales, diarrea, disminución en la postura de huevos (con cáscaras blandas o deformes), hinchazón de cabeza, coloración azulada en cresta, barbillas o patas, postración o muerte. Ante la presencia de cualquiera de estos síntomas, se debe contactar de inmediato al SAG al teléfono 2 2345 1100 (lunes a viernes, de 09:00 a 18:00 horas) o al correo electrónico oficina.informaciones@sag.gob.cl.
Las autoridades sanitarias enfatizan la importancia de la colaboración ciudadana en la prevención y el control de la influenza aviar. La detección temprana de casos y la implementación de medidas de bioseguridad efectivas son fundamentales para proteger la salud animal y evitar la propagación del virus a la población humana. El SAG continuará monitoreando la situación de cerca y proporcionando información actualizada a la comunidad.
La situación en el Humedal El Yali es particularmente delicada debido a la alta concentración de aves migratorias que se congregan en este importante humedal. El SAG ha establecido un perímetro de vigilancia alrededor del área afectada y está realizando muestreos periódicos para determinar el alcance de la propagación del virus. Se espera que en los próximos días se implementen medidas adicionales para controlar la situación y proteger a las aves silvestres que habitan en el humedal.
El impacto económico de la influenza aviar puede ser significativo, especialmente para el sector avícola. El cierre de mercados de exportación y la necesidad de implementar medidas de bioseguridad adicionales pueden generar pérdidas económicas importantes para los productores. Por ello, el SAG está trabajando en estrecha colaboración con el sector privado para minimizar el impacto de la enfermedad y garantizar la continuidad de la producción avícola en el país.
La prevención de la influenza aviar es una tarea que requiere el compromiso de todos los actores involucrados, desde las autoridades sanitarias hasta los productores avícolas y la comunidad en general. La implementación de medidas de bioseguridad efectivas, la vigilancia constante y la detección temprana de casos son fundamentales para proteger la salud animal y evitar la propagación del virus. El SAG continuará trabajando en estrecha colaboración con todos los actores involucrados para garantizar la seguridad sanitaria del país y proteger la industria avícola.


