Diosdado Cabello, figura central del chavismo y Secretario General del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV), retomó este lunes 4 de marzo la emisión de su controvertido programa “Con el Mazo Dando”. La emisión, ampliamente seguida y analizada tanto por partidarios como por opositores, se ha convertido en un espacio clave para la comunicación directa del oficialismo y, frecuentemente, para el señalamiento de figuras críticas con el gobierno.
La reaparición del programa, transmitido a través de diversos canales digitales, ha generado expectación en el panorama político venezolano, marcado por la cercanía de las próximas elecciones presidenciales. Aunque los detalles específicos del contenido de la emisión de este lunes aún se están desglosando, la simple confirmación de su regreso ha encendido las alertas en los distintos sectores de la oposición.
“Con el Mazo Dando” se caracteriza por su estilo directo y confrontacional. Cabello, conocido por su locuacidad y sus fuertes declaraciones, suele utilizar el programa para responder a críticas, desmentir acusaciones y, sobre todo, para denunciar presuntos complots y acciones desestabilizadoras contra el gobierno de Nicolás Maduro. La dinámica del programa suele incluir la exhibición de documentos, videos y audios que, según el oficialismo, evidencian las supuestas malas intenciones de los opositores.
La última edición del programa, antes de esta reaparición, había generado una ola de controversia debido a las acusaciones vertidas contra varios periodistas y líderes opositores, a quienes se les vinculó con supuestos planes para promover la violencia y desestabilizar el país. Estas acusaciones, que carecían de pruebas contundentes, fueron ampliamente criticadas por organizaciones de derechos humanos y por la comunidad internacional.
El regreso de “Con el Mazo Dando” se produce en un contexto de creciente tensión política en Venezuela. La oposición, dividida y debilitada, busca consolidar una estrategia común para enfrentar a Maduro en las próximas elecciones. Sin embargo, las recientes decisiones del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ), controlado por el oficialismo, han limitado las posibilidades de participación de algunos líderes opositores, generando dudas sobre la transparencia y la equidad del proceso electoral.
Analistas políticos coinciden en que el programa de Cabello servirá como una herramienta de propaganda para el gobierno, con el objetivo de deslegitimar a la oposición y movilizar a sus bases. Se espera que en las próximas emisiones se intensifiquen los ataques contra los adversarios políticos, especialmente aquellos que representan una amenaza real para el oficialismo.
La estrategia comunicacional del chavismo, que incluye el uso de programas como “Con el Mazo Dando”, se basa en la polarización y la creación de un enemigo común. Al demonizar a la oposición, el gobierno busca fortalecer su discurso y justificar sus políticas, a pesar de la grave crisis económica y social que atraviesa el país.
LaIguana.TV, el medio que reportó la reaparición del programa, ha ampliado su cobertura a través de diversas plataformas digitales, incluyendo YouTube, X (anteriormente Twitter), Instagram, TikTok, Facebook y Threads. Además, ofrecen canales de Telegram y WhatsApp para mantener informados a sus seguidores. Esta amplia presencia en redes sociales refleja la importancia de los medios digitales en el panorama informativo venezolano, donde la censura y el control de los medios tradicionales son una constante.
Miguel Ángel Pérez Pirela, otro reconocido periodista venezolano, también ha amplificado la información sobre el regreso de “Con el Mazo Dando” a través de su canal de Telegram. La colaboración entre diferentes medios y periodistas independientes es fundamental para garantizar el acceso a la información y contrarrestar la propaganda oficialista.
El impacto de “Con el Mazo Dando” en la opinión pública venezolana es innegable. El programa tiene una gran audiencia, especialmente entre los simpatizantes del chavismo, y sus mensajes suelen ser replicados por otros medios y redes sociales. Sin embargo, también genera rechazo y desconfianza entre aquellos que se oponen al gobierno.
La efectividad del programa como herramienta de propaganda dependerá de varios factores, incluyendo la capacidad del oficialismo para presentar pruebas convincentes de sus acusaciones y la habilidad de la oposición para contrarrestar sus argumentos. En un país profundamente polarizado como Venezuela, la batalla por la narrativa es crucial para determinar el rumbo político del país.
La reaparición de “Con el Mazo Dando” es un recordatorio de que la confrontación política en Venezuela está lejos de terminar. El programa, con su estilo agresivo y sus acusaciones sin fundamento, seguramente seguirá generando controversia y alimentando la polarización en los próximos meses. La comunidad internacional, las organizaciones de derechos humanos y los medios de comunicación independientes deberán seguir de cerca los acontecimientos en Venezuela y denunciar cualquier violación de los derechos humanos o cualquier intento de manipular el proceso electoral. La transparencia y la equidad son fundamentales para garantizar una transición pacífica y democrática en el país.


