La Asociación de Tenistas Profesionales (ATP) revirtió su postura inicial y cubrirá los costos de evacuación de los tenistas varados en Emiratos Árabes Unidos tras la cancelación de los torneos Challenger de Fujairah, debido a la escalada de tensiones en la región y los bombardeos perpetrados por Irán cerca de la sede de los campeonatos. La decisión se tomó tras una intensa presión mediática y una ola de críticas en redes sociales, liderada por el tenista bielorruso Ilya Ivashka, quien denunció que la ATP ofrecía un vuelo charter de salida a un costo de 5 mil dólares por persona.
La cancelación de los torneos Challenger 50 de Fujairah I y Fujairah II se produjo como consecuencia directa de los ataques iraníes a una instalación petrolera ubicada a escasos kilómetros del estadio donde se desarrollaban las competiciones. Estos ataques fueron una respuesta a la creciente escalada militar protagonizada por Estados Unidos e Israel contra Irán, sumiendo a la región en un clima de incertidumbre y peligro.
La repentina suspensión de los torneos dejó a un grupo de tenistas atrapados en Emiratos Árabes Unidos, sin opciones claras para regresar a sus países. Entre los afectados se encontraban el japonés Hayato Matsuoka, y los bielorrusos Daniil Ostapenkov e Ilya Ivashka. La situación se tornó aún más tensa cuando la ATP comunicó a los tenistas la posibilidad de un vuelo charter para salir del país, pero a un precio prohibitivo para muchos: 5 mil dólares.
La indignación se desató rápidamente en redes sociales, con Ilya Ivashka a la cabeza de la protesta. El tenista, actualmente ubicado en el puesto 701 del ranking ATP (habiendo alcanzado el 40 en 2022), compartió capturas de pantalla de la comunicación de la ATP, denunciando la exigencia de pago por una evacuación que consideraba una responsabilidad de la organización. La denuncia de Ivashka se viralizó, generando un aluvión de críticas hacia la ATP y exigiendo una solución inmediata y gratuita para los tenistas varados.
Ante la creciente presión, la ATP intentó inicialmente minimizar la situación, asegurando que no disponía de un vuelo charter propio y que estaba evaluando diferentes opciones para facilitar la salida de los tenistas. Sin embargo, la persistencia de las críticas y la amplificación del caso en los medios de comunicación obligaron a la organización a reconsiderar su postura.
Finalmente, 24 horas después de la denuncia de Ivashka, la ATP cedió ante la presión y anunció que cubriría los gastos de evacuación de todos los tenistas afectados. La noticia fue confirmada por el propio Ivashka a través de una historia en su cuenta de Instagram, donde expresó su agradecimiento a la ATP por el gesto. “Acabamos de recibir confirmación de que todas las personas del torneo en Fujairah serán evacuadas sin coste. Todo completamente cubierto. Gran gesto de la ATP”, escribió el tenista bielorruso.
Este cambio de postura de la ATP se suma a la reciente evacuación de otros tenistas de alto ranking, como Daniil Medvedev (11° ATP), Andrey Rublev (17°) y Karen Khachanov (16°), quienes lograron escapar de la zona de conflicto antes de la cancelación de los torneos. La madre de Rublev confirmó la salida segura de su hijo y de sus compañeros, aliviando la preocupación de sus familiares y seguidores.
El incidente ha generado un debate sobre la responsabilidad de las organizaciones deportivas en la protección de sus atletas en situaciones de crisis y la necesidad de contar con planes de contingencia efectivos para garantizar su seguridad. La ATP, inicialmente criticada por su falta de sensibilidad y su intento de trasladar los costos de la evacuación a los tenistas, ha logrado recuperar algo de credibilidad al rectificar su postura y asumir la responsabilidad de proteger a sus miembros.
La situación en Oriente Medio sigue siendo volátil y la seguridad de los deportistas que viajan a la región sigue siendo una preocupación constante. La ATP ha anunciado que está revisando sus protocolos de seguridad y que trabajará en estrecha colaboración con las autoridades locales y las embajadas para garantizar la seguridad de los tenistas en futuros torneos.
Este episodio sirve como un recordatorio de que el deporte no es ajeno a los conflictos geopolíticos y que las organizaciones deportivas deben estar preparadas para responder de manera rápida y efectiva ante situaciones de crisis que puedan poner en peligro la vida y la integridad de sus atletas. La transparencia y la comunicación efectiva son fundamentales para mantener la confianza de los deportistas y del público en general, y para garantizar que se tomen las medidas necesarias para proteger a todos los involucrados. La ATP, al final, ha demostrado que la presión pública y la ética profesional pueden llevar a decisiones más justas y responsables.


